La vulvodinia es crónica y más común de lo que crees.



Dawn O'Keefe es una chica que tiene un súper poder. Gracias a él puede vengarse de todos los hombres que pretendan jugar con ella o hacerle daño: tiene dientes en la vagina. Al comienzo es una noticia que la toma por sorpresa —de mala mandera—, pero después empieza a ver los beneficios: podrá defenderse de todo el mundo.



Vagina dentada es una película de terror y humor negro. En ella podemos percibir el horror que implica pensar que hay algo raro pasando en nuestra zona íntima. Pero lejos de las historias de ficción, existe una enfermedad que ocasiona que el 20 % de las mujeres no puedan tener orgasmos por lo doloroso que es cualquier contacto vaginal.


Se trata de la vulvodinia. Tal cual, su término significa “dolor en la vulva” y es considerada una enfermedad silenciosa porque sus síntomas suelen confundirse con infecciones comunes. Esto es todo lo que tienes que saber sobre ella...



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Tipos



No toda la aparición de vulvodinia es igual. Puede ser generalizada —cuando los síntomas aparecen en toda la vulva— o localizada, cuando sólo se localiza en el vestíbulo, la abertura de la vagina. También puede presentarse de manera constante —todo el tiempo molesta—, intermitente —sólo a ratos— o espontáneo —provocado por alguna presión—.



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Síntomas



Los síntomas más comunes de este padecimiento son:


+ Enrojecimiento e irritación

+ Ardor intenso

+ Malestar al momento de la penetración

+ Sentir “calambres”

+ Hinchazón

+ Dolor en vulva, ano o vagina

Algunas mujeres reportan sentir este dolor con sólo permanecer sentadas, incluso al caminar.



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Causas



Según los especialistas, no hay una causa determinada, sin embargo, la mayoría de ellas están relacionadas con malos hábitos y un descuido hacia esta parte del cuerpo. Por ejemplo:


+ Abuso de productos químicos

+ Vaginitis recurrente

+ Cambios hormonales

+ Factores genéticos

+ Actividades deportivas muy intensas

+ Estreñimiento crónico

+ Tensión continua del suelo pélvico

+ Hemorroides


Es importamte saber que ésta no es una enfermedad que se transmita por la vía sexual.



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Lo que debes hacer para evitarla



Algunas de las previsiones que debes tomar para no adquirir esta enfermedad son las siguientes:


+ Si tienes ganas de orinar, no esperes mucho para hacerlo.

+ Evita los pantalones ajustados.

+ Opta por la ropa interior de algodón y blanca.

+ No hagas duchas vaginales ni uses jabones perfumados para tu zona íntima.

+ Intenta dosificar los ejercicios físicos que implican roce continuo con la vagina.



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Aunque se considera crónico, los médicos aseguran que este padecimiento es curable y medianamente común —afecta al 20 % de las mujeres—. Sin embargo, debe ser diagnosticado y tratado por un especialista. Es necesario que visites a tu médico, hazlo en cuanto empieces a notar que pasa algo raro, cualquier cosa que sea. Recuerda que los autodiagnósticos no son recomendables y no puedes tomar tu salud como un juego.


Existen más razones por las que tu vagina podría estar adolorida, así que deja de creer en mitos e infórmate con un especialista. Ama tu vagina, conócela y cuídala. Gran parte de tu felicidad y salud en general radica en ella.