Ana Asensio, la poesía de la imagen

Ana Asensio, la poesía de la imagen

Por: Luz Espinosa -

El diseño arquitectónico es, como en la poesía, un juego de palabras que debe rimar, asombrar y “humanizar la naturaleza mecánica de los materiales”. Por eso, Frank Lloyd Wright afirmaba que un arquitecto “debe ser un gran poeta”, pero cuando a esta técnica se le suma la fotografía, esa capacidad de contar historias a través de imágenes, las narraciones visuales tienen el poder de crear la realidad de un mundo privado.

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Como si una cámara y una libreta fueran los mejores aliados, Ana Asensio, estudiante de arquitectura, demuestra que la fotografía no vino a liberar la imagen de toda palabra, sino que ambas resultan un complemento primordial para crear todo el concepto de su trabajo: imágenes de paisaje a las que confiere una especie de inmortalidad de la que jamás habrían gozado de otra manera.

Describir y expresar lo que existe a su alrededor es lo que apasiona a Ana, quien a través de fotografías intenta leer paisajes y la relación entre el hombre y su entorno construido o intangible. Así, una casa se convierte en un tesoro y una pradera en espacio de libertad.

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Rincones que guardan secretos, esquinas que se convierten en miradores, fachadas llenas de historias y campos llenos de trabajo y vida son algunos de los relatos que Ana cuenta a través de sus fotografías. Pues como si la cámara fuera una licencia, Ana intenta que la arquitectura y el paisaje le hablen y le cuenten la narración de su vida.

Ana Asensio, española de nacimiento, nómada por convicción, acumula, al igual que en sus fotografías, libretas que completa con palabras y cuentos, pequeñas poesías, relatos y vidas pasadas y encontradas, tesoros de cada persona que ha conocido y ha dejado atrás por su necesidad de constante movimiento, como el viento, sin frenarse nunca.

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Como estudiante de arquitectura no puede evitar mirar el mundo a través de  las construcciones que guardan la historia, eligiendo a la cámara, el papel y bolígrafo como herramientas, y al paisaje como medio.

Ana Asensio decidió ser nómada y mirar el mundo a través de la arquitectura moldeada por un paisaje, por una nostalgia, por los sentimientos filtrados a través del ojo de la fotografía. Ser nómada y trasladar su mundo a cada lugar al que se mueva. Para ella el mundo entero cabe en una libreta y en una máquina fotográfica del padre que perdió.

A través de su trabajo, Ana cuenta su manera de vivir y de explorar ese trinomio hombre-paisaje-arquitectura, diferente en cada lugar, pero tangible, familiar e inevitable.

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Ana Asensio reside en Chile, donde se desarrolla como editora en Archdaily, Plataforma de Arquitectura.

Referencias: