El proyecto fotográfico que demuestra que hay una vagina en todos lados
Fotografía

El proyecto fotográfico que demuestra que hay una vagina en todos lados

Avatar of Alejandro I. López

Por: Alejandro I. López

6 de junio, 2016

Fotografía El proyecto fotográfico que demuestra que hay una vagina en todos lados
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Por: Alejandro I. López

6 de junio, 2016






Por años hemos creído que el mundo está dominado por representaciones fálicas. El mismo Freud habló sobre la "envidia del pene" en el desarrollo psicosexual femenino, refiriéndose a un estado de conciencia en el que las niñas descubren que, a diferencia de los varones, no tienen un órgano fálico expuesto en medio de las piernas. Pero dejándonos llevar, analizando nuestro entorno un poco más de cerca, nos daremos cuenta de que el sexo femenino está en casi todos los rincones de nuestra realidad:

    

El órgano sexual dominante es la vagina. En todos los sitios, detrás de cada imagen y camuflada por los rincones, la representación vulvar se hace presente en el inconsciente, apenas disimulada con otros elementos del entorno. Los labios húmedos, tibios, principio y fin de todas las cosas, gobiernan con un poder soberano sobre cada una de las decisiones que toman ambos sexos, escondidos tras la fachada de una sociedad férreamente falocéntrica.






La naturaleza promueve su más grande obra a través de las flores, los frutos y cada uno de los elementos que respiran vitalidad en el planeta. La vagina también es esa parte oculta del cuerpo de una mujer, la entrada al templo del placer sobre el que se erige el infinitamente mayor poder sexual del género femenino, capaz de revolver todo el orden establecido con la violencia de un desastre natural, del mar embravecido o de una explosión cósmica, e inaugurar un nuevo orden, una naturaleza a imagen y voluntad suya, obedeciendo a cada pliegue, a cada contracción y terminal nerviosa que guarda celosamente entre oscuras paredes, el secreto más dulce de la humanidad.





Tal vez ninguna imagen sea más poderosa que la de una vagina, es por ello que la sociedad trata sin éxito de esconder entre un sinfín de distractores el universo que cada mujer carga entre sus piernas. Un espacio perfectamente diseñado para albergar el más grande misterio y al mismo tiempo, el más intenso placer. El sexo húmedo de cada vagina es un deseo pulsátil que se configura desde un sitio más elevado que la conciencia, más necesario que la razón. Ninguna de estas dos tiene espacio para deslizarse suavemente entre los bordes rugosos y mojados del camino a la cima del sentir humano, de marejadas de delirio que provocan el arqueo del cuerpo y la pérdida de control sobre las extremidades, sobre los deseos, sobre el lenguaje y las normas de la sociedad.






En ese momento previo en el que nada más queda, la mente se va despojando de cada una de sus ataduras y mientras se despega, cae súbitamente en un clímax de placer, en un gemido que se pierde en el más profundo éxtasis donde no hay sitio para pensar, donde se abandona la condición humana y sólo queda la entrega furiosa al electrizante vaivén de un cuerpo rendido ante oleadas de placer, que rompe una y otra vez violento, sudoroso y tembloroso hasta que no queda más.






"En una gota
cabe el universo
cuando arqueas el cuerpo
mi lengua roza
un profundo manantial".




A pesar de la poderosa belleza de la imagen de una vagina, algunas mujeres guiadas por el absurdo sentido estético de la sociedad contemporánea contemplan horrorizadas el potencial creador, sensorial y de género que tienen entre sus piernas. Las distintas industrias que regulan el status quo sobre lo que se debe mostrar y lo que es mejor que se conserve oculto, tienen un ideal muy claro sobre las demás partes femeninas: los pechos redondos y perfectos con pezones claros y delicados son ampliamente admitidos, igual que las nalgas voluptuosas y firmes. Las cinturas torneadas, el vientre plano y alargado o las espaldas curvas y delgadas son algunas de las partes favoritas para mostrar; sin embargo, la vagina, el sitio donde nace todo, está expresamente prohibido de mostrar, pues es considerado no estético. 






Otro sitio comúnmente oculto por la sociedad actual son las heridas, los moretones y todas aquellas "anomalías" en la piel. Viéndolas desde otro punto de vista, es posible encontrar un significado profundamente estético en ellas. Mira las imágenes del dolor y la sangre que nos muestran la belleza del morbo para enterarte de más. ¿Te gusta la fotografía erótica? Toma nota de estos 9 pasos para que tus fotos de desnudos no caigan en la pornografía


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Fuente:

Look At This Pussy








Referencias: