El fotógrafo que le quita el color a las frutas como protesta al consumismo
Fotografía

El fotógrafo que le quita el color a las frutas como protesta al consumismo

Avatar of Jimmie' Vargas'

Por: Jimmie' Vargas'

5 de diciembre, 2018

Fotografía El fotógrafo que le quita el color a las frutas como protesta al consumismo
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5 de diciembre, 2018

La serie fotográfica Colors, del comunicólogo visual Giorgio Cravero, pretende crear conciencia del consumo y manejo de los recursos naturales, retratando la preocupante realidad que vivimos y un futuro incierto.

Giorgio Cravero es un comunicólogo visual nacido en Turín cuyos trabajos combinan nuevas técnicas aplicadas a la fotografía tradicional para enfatizar sobre todo los matices y formas de los objetos que perfilan en sus composiciones. Ha trabajado para grandes marcas como Heineken, Chanel y Pepsi. En 2016 fue finalista de los premios holandeses Hasselblad por su labor notable en fotografía con la serie Colorsdonde retrata una realidad preocupante en el consumo y manejo de los recursos naturales.


Al igual que un hematófago, Giorgio drena el color de las frutas dejando en ellas un cascarón gris y sombrío. La serie de imágenes tienen un velo tenebroso donde el fondo vacío y monocromático contrasta la terrible realidad de los vegetales. Las fotografías del artista muestran al color como la esencia de la composición pictórica: el naranja de las zanahorias, el rojo del pimiento o el amarillo de los plátanos son víctima y protagonista de sus composiciones. Lentamente y gota a gota el alma del repollo va desapareciendo hasta dejar una fruta inerte que sin sus características tonalidades parece estar destinada al olvido de las repisas. 



Las frutas deslavadas de Cravero son una trasgresión a los paradigmas establecidos al reino vegetal, cuestionando cómo las sociedades recrean y establecen los ideales estéticos de los alimentos naturales. La serie nos afronta a la idea preconcebida de elementos tan icónicos y cotidianos como los frutos, cuyas formas y colores son ya parte de un imaginario colectivo que pocas veces se discute. Así, la propuesta busca sobre todo repensar el valor de los vegetales dejando a un lado su paleta de colores para descubrir elementos abandonados por el consumo atractivo e insípido de los mismos. Imaginarnos el sabor de una manzana gris o preguntarnos sobre el aroma que despide una cascara obscura nos da cuenta de la relación directa y sustancial entre gusto, aroma y vista, donde el ultimo predomina sobre los demás. 


Las frutas como producto de la domesticación y selección artificial de la sociedad, sufren un proceso de retroceso en las fotografías de Cravero, abandonando el color natural/artificial que el hombre les ha asignado para así volver al mundo opaco de las sombras. ¿Qué le queda a una fruta si no es el brillante de su corteza? ¿Es suficiente el sabor y el olor para seguir siendo parte del imaginario de las sociedades? El autor nos acerca a estas preguntas en un mundo donde la imagen ha tomado mayor peso que la parte sustancial de las mismas cosas y lo “natural” es que todas sean de una perfección banal hegemónica. Decolorar las verduras es pues una reflexión del futuro incierto de productos locales que no compiten con los rigurosamente estandarizados por las grandes industrias


El fotógrafo que le quita el color a las frutas como protesta al consumismo 1


El fotógrafo que le quita el color a las frutas como protesta al consumismo 2


Esto viene de la mano de los cambios radicales en los sistemas tradicionales alimenticios y la inconsciencia con la que la humanidad maneja los recursos naturales sin ver los percances que transforman los ecosistemas completos. La propuesta del autor surge como una solución ante estas realidades, pues sin el color que sirve como instrumento para medir el grado de perfección, crea la posibilidad de valer otros elementos más importantes como el gusto y el valor nutrimental de los mismos. Colors es también una protesta ante la fuga irreparable en la naturaleza, una mirada inconforme que retrata el chorro de vida que se escapa del mundo y cuyas consecuencias son terriblemente opacas y sombrías, la fatal voluntad del humano por modificar la naturalidad del medio está llegando al grado de terminar en un punto difícil de retornar. Repensar la fruta, es también repensar la sociedad actual que la consume, que como lo hace Giorgio, no sólo se alimenta de sus nutrimentos, sino también del color y la imagen que proyecta.


El fotógrafo que le quita el color a las frutas como protesta al consumismo 3


El fotógrafo que le quita el color a las frutas como protesta al consumismo 4


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