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FOTOGRAFIA

Fotografías para recordar lo que pasó en la mejor noche de nuestras vidas antes de morir



"Irrumpíamos en todos lados, nuestra diversión era saltar sobre las rejas de esas casas aburridas para desnudarnos, subir al techo y bailar incansablemente hasta el día siguiente. El aire tocaba mis pezones, sentía cómo los rayos de sol rozaban mi piel y las risas se hacían gritos incontenibles en los días que, pensábamos, no terminarían nunca. 




Un baile muy poco sensual invadía nuestro cuerpo, nuestras nalgas gozaban de la libertad anhelada mientras la luz iluminaba las partes que el sol no pudo broncear... Todos los días se convertían en nuestro mejor día. No había instante en el que el goce no fuera auténtico. La torpeza era parte natural de nuestra diversión. Vivíamos para disfrutar, para vivir los excesos ,para permanecer en la fiesta.




"¿Te sentirías orgulloso de tu vida si supieras que morirás mañana?, ¿disfrutaste cada instante como si el tiempo no importara?, ¿como si vivieras en un perpetuo presente? Para nosotros, esa pregunta estaba de más...". 




Entre colores brillantes con rayos de sol que encuadran a la perfección con la salvaje juventud, Tim Swallow realizó su serie "If We Die Tomorrow" que se traduce como "Si morimos mañana". La energía espontánea de los jóvenes sin ropa de Australia brinda el escenario  perfecto para convencernos de dejar de vivir en la monotonía que nos causa bienestar y empezar a arriesgarnos.


Como si pareciera que nadie posa, que la vitalidad es parte esencial de su día a día, sus compañeros de aventuras se convierten en cómplices de las imágenes más excitantes de una juventud que no queremos dejar ir. Sus aventuras rebasan la legalidad, como aquella vez en que Tim y sus amigos robaron un auto para llegar al aeropuerto y no perder su vuelo, nadie se enteró hasta que lo confesó en la revista "Monster Children".


Swallow basa sus series en su exuberancia natural y la de sus amigos. Nos muestra la parte más gratificante de ser joven, libre, no tener miedo ni tabúes. El contraste entre los cuerpos desnudos, la noche, el cielo, el mar, una luz de bengala o el paisaje virgen, brinda el perfecto escenario para mostrarnos todo lo que nos perdemos mientras estamos atados a un escritorio, a las clases que tomamos con tedio o cuando pensamos que nuestros anhelos nunca se convertirán en realidad.

Su otra serie "The Nights Of Our Lives" también nos seduce para disfrutar cada instante de nuestra juventud, pero esta vez lo hace con una cara mucho más oscura, seductora, excitante e ilegal.



"Los tambores sonaban a todo volumen acompañados de gritos, botellas de alcohol chocando unas con otras y risas desorbitadas de aquellos que no podían resistir más y deseaban tirarse al suelo en un intento de tranquilizarse. La playa estaba cerca así que, después de tomar toda la cerveza de un trago, nos desnudamos completamente y comenzamos a correr con desenfreno hasta sumergirnos en el agua fría. Fría como la chingada.



Con la respiración entrecortada y suspiros provocados por las bajas temperaturas, continuábamos bebiendo sin control entre las olas. Algunos intentaban jugar en el agua, yo sólo quería mantenerme de pie hasta que el efecto de las drogas pasara un poco. De pronto, el sonido del motor se empezó a escuchar (la verdad nunca lo oí pero eso dijeron que sucedió). 



Unas luces cegadoras se acercaban cada vez más. Me parecía una imagen bastante hermosa en medio de la noche y del mareo provocado por todas los estupefacientes que ingerimos esa noche. La realidad no era tan bella: de la patrulla bajó un joven imberbe. Nos aturdió con sus intensas lámparas que no sentían compasión de nosotros y nos ordenó vestirnos. Mientras hablábamos con él, decidimos destapar el champagne. Nunca le entendimos qué decía, a qué se refería o qué quería de nosotros así que, después de que uno de los nuestros corrió despavorido, los demás lo seguimos con desesperación volteando hacia atrás a cada instante hasta sentirnos a salvo".




Tim Swallow retrata su vida en cada toma y la de sus diez amigos desnudos, tomando champagne y metiéndose al mar en la madrugada. 



Interpreta de una manera espectacular a la noche. Con sus fotos en blanco y negro, nos muestra un modo diferente de perdición. Mientras que en el día sus tomas no tienen un ápice de drogas o sexo, en esta serie se distinguen los cuerpos amándose, divirtiéndose y bebiendo como si la noche fuera eterna.



Tal vez la eternidad sea el mejor sello de sus fotografías, que permanecen en la memoria y sin duda dibujan una sonrisa. En el día y la noche, el espectador quiere estar presente, ser parte de los mejores momentos junto a los amigos de Swallow: desnudarse con ellos, beber a su lado, besar a alguno de los presentes, asolearse en alguna azotea e infringir todas las leyes posibles.



Mientras el alcohol hace efecto, el espectador desearía que no pasara ni un segundo. Quisiera quedarse ahí eternamente y no envejecer nunca. Vivir la noche de sus vidas, morir al día siguiente. Disfrutar cada asquerosa, contrastante y sucia toma.

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Puedes conocer más de Tim Swallow aquí



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