16 fotografías para dejar de ser un ingenuo en la cama

Lunes, 18 de diciembre de 2017 10:56

|Diego Cera

Si hay algo de pecaminoso en el sexo, seguramente eso se encuentra en el hecho de mantener una postura ingenua y sumisa en la cama.


En la cama y en la guerra, confiar en alguien es lo peor que podemos hacer. Dentro de ambos escenarios la muerte queda implícita, se presenta como una sombra que ronda a cada instante con una sonrisa amenazadora e igualmente excitante; mantenerse pasivo ante estas dos situaciones significa ceder ante el engaño y poner nuestro cuerpo a disposición de los otros, sin importar el peligro que esto implica. En pocas palabras, la inocencia es un error que nadie —al menos en este par de circunstancias— puede permitirse ni un solo momento.





Hablando específicamente del sexo, mostrarse inocente frente a su pareja es un error que absolutamente nadie puede permitirse. Hasta cierto punto, esa inocencia puede traducirse a un desconocimiento del cuerpo, tanto del ajeno como del propio y si se continúa por esa senda, ese actitud puede convertirse de inmediato en sumisión, de esa que se sufre, no se puede escapar y lacera en lo profundo.





Tener la esperanza de que algo cambiará de un momento a otro es igual de patético. Quienes pueden jactarse de tener una relación exitosa no se cansarán de afirmar que la ingenuidad es lo peor que le pudo pasar al ser humano, pues quienes sucumben ante ella se convierten en sujetos despreciables; poco menos que un bulto de escombros. Una sombra a la que tienes que dirigir para que pueda moverse y realizar actividades que, se supone, debería realizar por iniciativa propia y con la única intensión de encontrar el placer junto con su acompañante.





¿Cómo luce una pareja disfrutando de esa reciprocidad en el sexo? Para darnos una breve idea de ello, podemos recurrir a la obra del fotógrafo Matt Lambert y descubrirlo con nuestros propios ojos. Sus retratos de parejas en la intimidad plasman ese aire de cómplices que guardan dos personas que han comprendido, si no el amor, el sentido del sexo.





Ya sea a través de su serie Ingenue, cualquier otra en la que decida plasmar un encuentro de esta naturaleza, el artista busca enfocar siempre miradas o expresiones que denoten la sensación de saber qué es lo que piensa el otro, incluso antes de que éste pueda decirlo o expresarlo con el cuerpo mismo. Justo en ese punto, la cama funcionará como una máquina de engranes sincronizados. Mecanizar al sexo no es quizá algo del todo atractivo, no obstante, si ello nos permite liberar miedos y prejuicios, como recurso, siempre será bienvenido.





Ni un texto, ni una serie fotográfica debería de decirnos cómo actuar en un momento tan íntimo como éste, sin embargo, cuando incluso nuestro propio instinto empieza a menguar ente una situación tan básica como vital, valernos de algo o alguien que pueda abrirnos los ojos es siempre la mejor opción para recuperar la belleza natural de un encuentro sexual. Deshacernos de la ingenuidad y la sumisión a la que nos han arrastrado nuestras costumbres es, por ahora, la preocupación principal y si podemos superarla a través del arte todo marchará mucho mejor.


* * *

Para seguir más de cerca el trabajo de Matt Lambert, puedes ir a su sitio web y seguirlo en Instagram.


Diego Cera

Diego Cera


Articulista Senior
  COMENTARIOS