NOTICIAS ARTE FOTOGRAFÍA CINE HISTORIA LETRAS MÚSICA DISEÑO ESTILO DE VIDA MODA VIAJES TECNOLOGÍA COMIDA

Todos los derechos reservados 2017
© Cultura Colectiva

Fotografías históricas de mujeres fumadoras de opio

18 de noviembre de 2017

Carolina Romero

Las mujeres del siglo XIX que no toman té, están perdidas en el éxtasis del opio...

«El amor es el opio de las mujeres», dice Kate Millet, una artista y escritora feminista parafraseando a Karl Marx. Según esta pensadora estadounidense, «tal vez no se trate de que el amor en sí sea malo, sino de la manera en que se empleó para engatusar a la mujer y hacerla dependiente, en todos los sentidos. Entre seres libres es otra cosa».


Opio, mujeres y amor: una mezcla peligrosa de la que poco se habla pero que, no obstante, existen registros fotográficos que la revelan. Las mujeres retratadas en estas fotografías, transgreden todos nuestros conceptos sobre lo que una "dama" del siglo XIX tendría que ser; estas mujeres no beben té, sino que están perdidas en el éxtasis de esta droga.



Según los archivos, fue desde la Era Neolítica cuando esta droga comenzó a usarse. En la Grecia Antigua era usado como analgésico y anestésico. Así pasaron los siglos y su consumo continuaba con relativa normalidad. Sin embargo, fue hasta inicios del siglo XIX cuando comenzaron a surgir las primeras manifestaciones de personas adictas; no es que antes no existieran, sino que su consumo ahora era más visible.



Thomas de Quincey escribió Confesiones de un comedor de opio inglés en 1821. En este libro, se exploraba la relación del consumo de esta planta con la creatividad. Trascendiendo la teoría, en Inglaterra se hizo cada vez más visible el nexo de este consumo con los grandes escritores, haciendo este vínculo cada vez más poderoso: Charles Dickens, Oscar Wilde y Arthur Conan Doyle son claros ejemplos de ello.




El blog Messy Nessy realizó una recopilación de fotografías donde son las mujeres las protagonistas de este consumo. Al verlas, nos encontramos con una sensualidad y perversión que impactan a la vista. Ellas se encuentran presas de un placer que las sobre pasa, las excede, sale por todos sus poros como una explosión fuera de control. Con un toque de erotismo casi lésbico, rozan sus pieles sin darse apenas cuenta. Están tendidas, derrotadas ante el orgasmo corporal que reciben en cada inhalación.




 «Algo que siempre me he preguntado sobre los fumadores de opio, es por qué a menudo se los representa acostados de lado, ya sea en una pintura o una fotografía. Busqué en Google algunos foros que dieron una buena explicación. Por un lado, el opio supuestamente causa una increíble experiencia onírica y moverse puede interferir enormemente con eso, pero lo más importante, como ocurre con muchos opiáceos, el movimiento puede causar náuseas y vómitos extremos. Para prevenir cualquier incidencia de asfixia, se les aconsejó a los fumadores que se tuvieran de costado», se lee en la investigación de dicho medio.



Conforme el siglo XX transcurría, el consumo del opio se extendió por toda Europa. Era una cuestión natural que las mujeres también se verían presas de la obsesión por este consumo, ¿por qué sería distinto? Al fumar la mítica sustancia, un cosquilleo comenzaba recorriendo su cuerpo, poco a poco dejaban de sentir cualquier tipo de dolor del que percibieran en su ser; al pasar los minutos, se veían envueltas en una nube etérea donde todo parecía flotar y sentirse más ligero.




¿Qué pasa cuando el opio, el amor y las mujeres se reúnen? Surgen estas fotografías llenas de sensualidad y transgresión que nos regalan una visión poco usual sobre el concepto del sexo femenino hace un par de siglos; nos enseña que, detrás de lo que vemos, hay una realidad íntima esperando ser descubierta.


**


Si quieres saber conocer más series fotográficas descubre estas que te harán sentir la fragilidad e intimidad de ser una prostituta y conoce los rostros íntimos de la sexualidad de las mujeres en Japón.

TAGS: Mujeres fotografía erótica fotografía histórica
REFERENCIAS: Messy Nessy Chic Culto

Carolina Romero


Articulista

  COMENTARIOS

  MÁS DE CULTURA COLECTIVA

Hechos científicos para reconocer que la homosexualidad es genética 5 test que te ayudarán a no equivocarte al elegir tu carrera universitaria 35 lugares de la CDMX para presumir que eres de barrio 7 tipografías para plasmar tu personalidad en tu próximo tatuaje 12 provocativas ilustraciones de mujeres y hombres explorando en lo más profundo de sus cuerpos La extraña razón por la que pintaban cadáveres bailando en la Edad Media

  TE RECOMENDAMOS