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16 fotografías de Sophie Mayanne sobre la belleza de las cicatrices

Fotografía 16 fotografías de Sophie Mayanne sobre la belleza de las cicatrices

Si tuvieras que contar tu propia historia sin utilizar una sola palabra, ¿cómo lo harías?



Para encontrar la verdadera identidad de una persona sólo hace falta verla a los ojos. Sin embargo, hay ocasiones en que es necesario mirar más allá y notar cada detalle de su cuerpo para darse cuenta de que toda su historia está plasmada en cada uno de sus poros. Tatuajes, manchas o cualquier tipo de cicatriz; todo esto suma para contar la historia de vida de cualquier persona e incluso el lugar de donde viene, pues como parte de su tradición, muchas etnias alrededor del mundo utilizan los tatuajes, cicatrices e incluso los cortes de cabello como un rasgo de pertenencia.



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En diferentes tribus del oeste africano, especialmente en países como Benin, donde aún se practica el vudú, las cicatrices rituales o escarificaciones no son sólo marcas de identidad, sino que acompañan a los miembros del clan durante toda su vida y conforme ésta avanza, los estigmas sobre su piel van tomando significados completamente diferentes. Sin embargo, el que siempre persiste es el de recordarnos que de la vida sólo podemos esperar dolor y grandes enseñanzas que nos llevarán a buscar y pelear por esa felicidad que no sólo necesitamos sino que merecemos.


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Por otro lado, aunque éstas no son parte de ninguna tradición o creencia, alrededor del mundo existen cicatrices tan grandes que es complicado ignorarlas. Cada una de ellas también cuenta una historia que probablemente haya marcado la vida de una persona más allá de lo físico. Sin embargo, a diferencia de la tradición africana, estas cicatrices pocas veces son vistas con orgullo por sus portadores debido a que han vivido en carne propia los prejuicios de la gente hacia esas marcas que "no deberían" estar en la piel.


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Como un intento por demostrar que la belleza de una persona también está en esas pequeñas cosas que la han convertido en quien es ahora, la fotógrafa Sophie Mayanne comenzó su serie Behind the Scars con la que pretende desentrañar las historias que habitan debajo de estas marcas hechas de piel regenerada y un recuerdo constante que a veces duele, pero también enaltece a quienes, a pesar de tenerlo siempre presente, han logrado superar ese momento que probablemente hubieran querido evitar a toda costa.


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¿Pero por qué hacer esta especie de reivindicación hacia las cicatrices? Tribales o accidentales, nuestra mirada occidetalizada nos mantiene bajo la absurda idea de que un cuerpo "al natural" siempre será un cuerpo bello. Sin embargo, llevado por su infinita hipocresía; mientras condena las cicatrices a ser una señal de imperfección e impureza, enaltece el trabajo del maquillaje que, por cierto, no se acerca en nada a lo que podríamos llamar "cuerpo al natural". Mientras uno tapa los errores e historias que ha dejado el tiempo, el otro los deja ser y les da presencia para que sean testimonios vivientes de una historia que se cuenta por sí sola.


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Gracias al trabajo de Sophie podemos volver al tiempo en que una cicatriz dice tanto de una persona como ni siquiera podemos imaginar; tanto que se convierten en trofeos de un valor incalculable; pues son marcas únicas que los hacen conectarse con quienes han tenido que pasar situaciones similares. De esa manera, la fotógrafa demuestra que todo el mundo es único, pero esto no tiene por qué ser una asunto que nos divida; al contrario, debería acercarnos más hacia los demás.


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Si quieres conocer más acerca del trabajo de Sophie Mayanne, puedes visitarla en su sitio web o seguirla a través de Instagram.



Referencias: