PUBLICIDAD

FOTOGRAFIA

Fotografías que demuestran que la masculinidad también puede retratarse en colores pastel


El género no tiene color. Mucho menos las personas; aunque eso siempre es modificable en un sentido más poético y figurado, porque nunca es posible escapar de las referencias visuales, de esas notas plásticas que a manera de acotación circundan el cuerpo de un individuo dando mayor proyección a su comportamiento. Burda y arbitrariamente en algún momento, se designó que el sexo femenino –así como todo lo que le acompañara genérica y sexualmente– sería caracterizado con diferentes tonalidades de rosa a lo largo de su vida; y el hombre, de la misma forma, adoptaría el azul en diversos matices conforme a su edad o carácter.


“El hombre puede ser rosado y enfrentarse al mundo a partir de esa experiencia de lo delicado, de lo sensible, y de la suavidad”.


Conscientes de que esa separación no tiene u obedece a ninguna razón genética ni a una tradición histórica-ancestral, los quiebres de una decisión vacía, que de hecho parece originarse alrededor de la II Guerra Mundial, se pueden dar en la dirección que queramos y con los distintos significados que esto conlleve. Claro está, no es tan fácil; por más que se desee reivindicar a los colores como alternativas neutras, respetuosas de múltiples estados en el ser humano y no en las separaciones del sexo, la adecuación de un carácter femenino a una presencia masculina siempre dotará a éste de personalidad mujeril.

Pero quizá en eso se encuentre el encanto de poder jugar con ello; lo interesante entonces no es estipular que el rosa (o cualquier otro color pastel) puede ser viril, sino que el hombre puede ser rosado y enfrentarse al mundo a partir de esa experiencia de lo delicado, de lo sensible y de la suavidad.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

“El hombre, gracias a Philomene, puede ser captado en tonos pastel no para que siga siendo un hombre cotidiano. Es puesto en estos escenarios para ser otro hombre a partir de las significaciones adversas”.


Laurence Philomene, fotógrafa norteamericana, es muy perspicaz para ello; sabe perfectamente que esos estándares no son fáciles de romper en nuestra sociedad y que su trabajo artístico no busca retratar a lo masculino en vez de a la feminidad en sus más diversificadas facetas. Reconoce que esta última es una construcción social y que nada tiene de natural, pero aun así piensa que esas caracterizaciones son una posibilidad de exploración, encuentro y poder donde también los hombres pueden estar involucrados.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

El hombre, gracias a Philomene, puede ser captado en tonos pastel no para que siga siendo un hombre cotidiano. Es puesto en estos escenarios para ser otro hombre a partir de las significaciones adversas; el asunto está en crear una masculinidad diferente a partir de sus encuentros con una feminidad tradicional.




"Ser libre no es meramente deshacerse de las cadenas de uno, sino vivir de una forma que respete y mejore la libertad de los demás".
Nelson Mandela





"Cuanto más vivimos, más nos damos cuenta de que somos como otras personas".
Oliver Wendell Holmes





"La igualdad implica individualidad".
Trey Anastasio




"Cualquiera que sea la libertad por la que luchamos, debe ser una libertad basada en la igualdad".
Judith Butler


Laurence Philomene es una de las creadoras más importantes en el mundo actual; la manera en la que posibilita las divergencias de lo masculino y lo femenino dan cuenta hoy de la complejidad con que debemos abrir nuestra mirada. No se trata de tolerancia, es aceptación y asimilación de lo contrario. Visita su sitio web dando click aquí y conoce el resto de su trabajo.

Para seguir averiguando un poco más del tema, visita La tendencia de moda que pondrá en duda tu sexualidad El fotógrafo que vistió a los hombres con la ropa de sus novias para hablar de equidad de género.




Podría interesarte
Etiquetas:adulto
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD