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Fotografías que invaden tu espacio personal en la cotidianidad

Fotografía Fotografías que invaden tu espacio personal en la cotidianidad



La idea del espacio personal a veces es tan absurda que no deberíamos vivir atados a ella. Ésta impide encuentros reales, auténticos. El modelaje y la apariencia creada no son una posibilidad cuando se le permite a otro estar tan cerca. La proximidad no es tan mala después de todo; gracias a ella se puede prestar atención a los detalles, a las sustancias y no dejarse distraer por cosas de menor importancia o que sólo están allí para generar distracciones inútiles.

mark cohen nino
mark cohen ninas

mark cohen ninos
En la década de los 60 y alguna puerta de los 70, un fotógrafo llamado Mark Cohen se mantuvo en un auge muy peculiar; aunque tuvo la oportunidad de exponer en el MoMA, su producción visual jamás se encontró entre las preferidas del público y la mayor parte del tiempo causó extrañeza, por no decir repudio, por parte del espectador. Las galerías no lograban vender su trabajo y quizá mucho se debía a la falta de optimismo, suavidad y delicadeza con la que muchos de sus coetáneos producían, cuando él no.

mark cohen flash
mark cohen nina
mark cohen mano


Con un ojo exigente, Cohen nunca sostuvo una cámara a la altura de la cabeza; su vista requería siempre estar despejada, alerta a cualquier suceso, mientras su máquina y lente trabajaban. Puede sonar un poco complicado, pero en realidad tiene todo el sentido del mundo. De dicha manera, el artista se ha dedicado a retratar personas no en el sentido tradicional que todos conocemos, mucho menos en una lid confesional o sensiblera; de hecho, poco le interesaba conectar con las personas.


mark cohen piernas


mark cohen perro


mark cohen hombre


Desde la mítica edad de los 13, Mark ha tomado fotos en la calle, considerando paseos exclusivamente para ese fin, con la firme convicción de poder traducir el sentimiento humano en momentos imprevistos y extremadamente cotidianos. Hacer ciudad, construir un barrio y ser parte de él fueron las piezas elementales para que los inesperados modelos fueran seleccionados.


mark cohen ojos de perro


mark cohen gato


mark cohen cuerda


Es claro que su naturaleza intrusa y sus obsesiones reveladoras le trajeron problemas; el quiebre con el supuesto espacio personal y la depredadora apariencia (aparición) del lente hicieron que bastantes hombres y mujeres se sintieran ofendidos, denigrados o incluso violentados, ocasionando más de una vez respuestas hostiles hacia el fotógrafo.


mark cohen cigarro


mark cohen cadena


mark cohen boxers


Con una vasta producción y un método casi neurótico de captura, Cohen tiene entre 600 mil y 800 mil imágenes guardadas en negativo, despreciadas al momento de entrar al cuarto oscuro por una simple y performática razón en su obra artística: aquellas tomas donde se alcanzó mayor contacto con el sujeto son privilegiadas a la hora de la impresión.

Con macros desafiantemente cortos o invasivamente largos y flashes desconcertantes, incluso aterradores, Mark ha dedicado su vida y sus actos estéticos a fotografiar vecindarios de la manera más cruda posible, a aprehender extraños de la forma más inusual y atacante que se pueda imaginar. Con poca atención a esa distancia requerida por el hombre común y unos cuantos golpes o puñetazos, la obra de Mark Cohen es esa imagen sincera que se necesita a diario para no perder contacto con la vida misma.


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