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Cómo viven las indígenas trans en Colombia en 11 fotografías de Lena Mucha

29 de junio de 2018

Diana Garrido

Atrás de los cafetaleros se esconde una comunidad que lucha por mantenerse viva, son mujeres trans que luchan por sus derechos y su libertad de expresión.



Los cafetales esconden grandes historias entre sus caminos. La mayoría de ellos posee magia y un poco de dolor, pero existe uno que más que ello, contiene valor, fuerza y un número considerable de personas fuertes y únicas que entre los surcos van con un andar cadencioso, se montan en tacones y sus labios rojos resaltan del rostro polveado de blanco.



Son mujeres transgénero que pertenecen a la comunidad indígena Emberá conformada por recolectores de café que día a día dejan sudor, sangre y esfuerzo en las fincas del oeste de Colombia, en las montañas más verdes y vivas que alguien haya visto alguna vez. Durante el día, ellas se esfuerzan por mantener los cafetales en condiciones óptimas. Les proveen de agua, tierra fresca y abono. Algunas le cantan a las plantas y otras acarician sus hojas con el fin de que se sientan queridas para dar un mejor producto.



«Es bonito saber que alguien en el mundo siente cariño por ti».
—Angélica, mujer trans emberá



Al finalizar la jornada, los campesinos y campesinas vuelven a sus dormitorios, donde comienza la verdadera vida y ahí, algunos hombres se reúnen para despedir un día más de trabajo, se colocan maquillaje, joyas y ropa de mujer. Algunos más atrevidos desenfundan el arma más poderosa: la lencería, y la usan de modo que coincida con su verdadera identidad de género. Pareciera que vuelven a la vida al terminar la jornada, pues son libres de ser ellos mismos.



Ellos sienten que nacieron en el cuerpo equivocado, por eso portan la ropa de mujer con orgullo, pues creen que así destapan su "yo" interno. Todas viven en comunas puesto que son rechazadas por sus familias, por lo que existe todo un mito detrás de ellas que las orilla a mantenerse en el anonimato. Por esta razón, la fotógrafa Lena Mucha se interesó en sus formas de vida y en su magnífica historia. Así que siendo financiada por un periódico local se dirigió a los campos de café para conocer más a fondo el dolor y felicidad de las trabajadoras. Sí, aunque parezca contradictorio.



«He trabajado con comunidades indígenas antes, pero nunca había escuchado sobre este tema. Cuando me sumergí en él, lo encontré realmente interesante [...] son hombres que se dirigen a ellos mismos como mujeres. Es realmente diferente».
—Lena Mucha



Mucha investigó en todos los medios posibles sobre las mujeres trans en el mundo y no hallaba nada de las colombianas cafetaleras, por lo que le pareció extraño que viviendo en un país tan conservador como Colombia no existieran organizaciones —incluso extranjeras—que los protegieran de la discriminación y odio hacia su estilo de vida.



Los cafetales son un escape para estas mujeres trans que además de tener una preferencia sexual distinta pertenecen a comunidades indígenas que lentamente van creciendo, pero en su mayoría, conservan las tradiciones machistas, las cuales creen que la homosexualidad y la transexualidad son enfermedades contagiadas por "el hombre blanco". No obstante, ellas no se inmutan y son, o actúan, como más les gusta.



Las pertenecientes a la comunidad dicen sentirse bien en aquel sitio pues luego de una jornada larga y cansada pueden llegar a su espacio y divertirse entre amigas o simplemente se recuestan a dormir y descansar sin ser juzgadas por la simple ropa que portan o su actitud ante la vida. Mucha cree que cada una de ellas se deja llevar por su instinto con tan sólo abrir la puerta de su hogar. La mayoría asegura que ahí pueden vivir su identidad sin privarse de nada manteniéndose aisladas y en familia con las demás recolectoras.



Para la fotógrafa fue muy gratificante el hecho de convivir con ellas por un tiempo y de ser una espectadora de su vida sin juzgar, sin darle más importancia a las tradiciones y al concepto "hombre-mujer", sino a la intensidad con la que luchan por derrocar los estereotipos y el ánimo por salir adelante a pesar de tener todo en contra. Ellas disfrutan su vida y trabajan para mantener su estatus. Es decir, viven con libertad.



«Nadie las molesta, les dan su espacio y solas hacen hasta lo imposible por ser ellas mismas».
—Lena Mucha



Eso es admirable y evidentemente, Lena Mucha lo sabe. Por ello creó esta serie fotográfica que dice mucho más que los mismos testimonios. Las recolectoras no se inmutan y se dejan llevar por lo que sienten, así que la artista no dudó en mostrarlo a través de su lente y su ojo, el cual quedó maravillado con la forma de vida de las mujeres trans emberá.


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Conoce más de su trabajo en su sitio web.


TAGS: Fotoperiodismo fotografía documental serie fotográfica
REFERENCIAS: National Geographic Lena Mucha

Diana Garrido


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