Fotografías de la década que se construyó en el aire y terminó en un desastre

miércoles, 12 de julio de 2017 11:47

|Diego Cera

 

 

Un cruce abarrotado de autos que corren en todas direcciones, algunos esperan a que la luz verde del semáforo les dé el banderazo de salida, otros tantos tratan de escapar del terrible rojo que los obligará a poner en reposo sus estruendosos motores cuyos rugidos se confunden con la música proveniente de un club que incluso a media tarde ofrece sus servicios para los parroquianos que quieren disfrutar un buen trago. Hasta cierto punto podríamos decir que ésta es una estampa de cualquier ciudad en 2017; sin embargo, también evoca a la década de los 20 en Estados Unidos.

 

Conocidos como “los locos años veinte”, esta época se caracterizó por un, aparentemente, nuevo modo de vida nacional cuyo eje principal era un desarrollo nunca antes visto. El famoso "Modelo T" de la Ford se popularizó gracias a la producción en cadena que lo convirtió en uno de los autos más vendidos —para 1927 se habían vendido alrededor de 15 millones de estos automóviles— gracias a que su costo bajó considerablemente.

 

En los clubes de jazz se gestaba un nuevo tipo de baile más acelerado que el foxtrot y el vals que, aunque seguían siendo populares, tenían que darle paso a un estilo que combinara con la euforia del momento y que, más importante aún, hiciera que los estadounidenses se olvidasen de los estragos de la Primera Guerra Mundial e incluso mirasen hacia un futuro que les prometía grandes cosas.

 

Absolutamente todo tenía que adaptarse a la idea de progreso, incluso la moda femenina acompañada del derecho al voto y el estilo de baile que recién nacía en las pistas, le permitió a las chicas usar faldas un poco más cortas de lo habitual, suéteres de colores brillantes y bufandas con la imagen de Clara Bow, quien fuera el equivalente a nuestras it girls.

 

Quienes adoptaban este estilo menos conformista de vestir y vivir eran conocidas como flappers, mismas que mientras avanzaba la década abundaban en las calles fumando e incluso bebiendo en público. Con seguridad podemos decir que no pudieron elegir un mejor momento para expresarse con toda naturalidad, pues con tantas personas disfrutando “el sueño americano”, apenas habían algunas cuantas que se detenían a condenar la conducta y la forma de vestir de estas mujeres que, al igual que el resto del país, trataban de disfrutar de todos los beneficios del nuevo auge económico e industrial que parecía eterno.

 

A partir de 1926, con el Air Commerce Act, la sociedad estadounidense había llegado a su punto de progreso más alto. Por fin habían logrado conquistar la tierra y ahora iban por el cielo sin que se los impidieran. 1927 significó el auge de esta era aeronáutica coronada por la hazaña de Charles Lindbergh, quien voló el “Spirit of St. Louis” a solas y sin escalas a través del Atlántico.

 

No obstante, dos años después, el Sol se ponía en el horizonte de ese paraíso que creyeron interminable. Los constantes ataques a la bolsa en 1929, la falta de créditos y el desempleo combinados con un problema se sequía en los campos, dieron inicio al oscuro periodo conocido como “La gran depresión”, con la cual se terminaron los privilegios y la ostentación de millones de personas en los Estados Unidos. Así se marcó el fin de los locos y felices veinte, en cuyos años la carencia parecía más una cosa del pasado que del futuro. 


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Referencias

American Historiama
The telegraph
The Cut


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