Sumisión, vacío y violencia: el hombre desnudo desde la teoría queer

Jueves, 14 de septiembre de 2017 11:38

|Carolina Romero


¿Qué es el hombre? No es una pregunta filosófica, sino un cuestionamiento necesario para entender el comportamiento varonil en todas los aspectos de su vida; desde el sexual hasta el emocional, pasando por el intelectual y el social. Es a partir de la discusión de este concepto, que podemos comenzar a cuestionar los preceptos establecidos sobre lo que se espera que un hombre sea.


Esta serie fotográfica busca ser un recorrido por lo que piensa en torno a él; más concretamente, sobre la manera en la que ejerce su masculinidad.


«Un hombre nuevo que se descubre en estos cuerpos-territorios. Un espacio en blanco para ser explorado y cuestionado en constante estado de cambio, listo para materializarse en diseños casi escultóricos».
—Francisco Hurtz





"Macho", "fuerte", "imperturbable", "insensible"... millones de conceptos caen como rocas sobre sujetos que pueden bien no pertenecer a esas categorías. ¿Quién dijo que, por tener un pene, los varones piensan, sienten y actúan de una determinada manera?


«Los hombres convertidos en objetos de estudio, están relacionados con sus cuerpos sin artificio; ponen a prueba el espacio vacío que se observa».





Debemos estar atentos; la intención de este fotógrafo no parece ser sólo visibilizar la homosexualidad o la diversidad en materia de género. Se trata de una exploración mucho más profunda e, incluso, más peligrosa; es la ruptura con todas las definiciones de género, todas las teorías sobre orientación sexual y todos los argumentos sobre la identidad. Se trata de una vista desde la teoría queer.


«Fragilidad y ligereza frente a los estándares de resistencia y peso. Una imagen lírica y cruda. Los cuerpos vacíos están llenos de significados complejos, delimitados por trazos finos a punto de romperse e integrar plenamente el ambiente».





Vacíos y vulnerables, violentados y sumisos: estos hombres al desnudo están atravesados por el lente de Hutz; no se trata de una desnudez física, nada más, sino de una que viene desde dentro. Desde donde son visibles las contradicciones, los sueños, y los instintos.


«Ser aceptado y ser invisible. Entre los cuerpos surgen espacios de ensueño que suprimen el ambiente y exponen aún más distancia, o no relaciones de distancia».







Con una pulcritud inusual, las fotografías crean composiciones estéticas inesperadas y únicas. Mucho más que un discurso elaborado de una vez y para siempre, estas instantáneas dan la impresión de ser fragmentos rescatados de una memoria colectiva que sigue sin constarle certezas sobre la masculinidad.


«A través del uso de líneas y espacios vacíos —en el cuerpo o superficies pictóricas— descontextualiza las imágenes y las reorganiza es su investigación artística. Su obra recoge y se apropia de imágenes, pasando por la teoría queer, el arte corporal y las relaciones entre cuerpos en el espacio».


Todas estas imágenes y citas son creación de Francisco Hurtz, un fotógrafo brasileño que de manera autodidacta, se ha dedicado a explorar temáticas propias de la masculinidad a partir de la fotografía y la ilustración.


«Estoy interesado en los siguientes conceptos: el cuerpo masculino, los roles de género, el hombre desnudo, la teoría queer, el poder, la sumisión, la política, el sexo, la violencia y el vacío. Todos ellos forman parte de mi trabajo. Supe que tenía que dedicarme al arte desde que descubrí que no tenía talento para ninguna otra cosa. El arte me ha interesado desde que era un niño, desde que entre por primera vez en un museo. Me encanta la Historia del Arte, la filosofía artística, la estética y el arte contemporáneo», confesó el fotógrafo para ABC hace unos meses.


Si quieres ver las serie fotográfica completa, mira su trabajo desde su página oficial y síguelo en su cuenta de Instagram, para estar al tanto de todas sus novedades.


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Carolina Romero

Carolina Romero


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