La fotógrafa que retrata la verdadera belleza de las estrías, la celulitis y otros defectos

sábado, 12 de agosto de 2017 15:44

|Carolina Romero


«La antigua costumbre que consistía en romper los dedos del pie del bebé, doblarlos y atar los pies firmemente durante años, se valoraba principalmente porque las mujeres con pies pequeños eran consideradas sexualmente más deseables a los ojos de los hombres. Los pies eran evidencia de la riqueza del marido; "soy tan rico que mi mujer no necesita trabajar, de hecho ella no puede". En este caso también, las principales ejecutoras eran las madres y abuelas».


Durante más de mil años, los pies de las niñas en China sufrieron estas prácticas. Esto vio su fin hasta principios del siglo XX cuando comenzó a ser prohibido. Así explicó Noam Shpancer, doctor en psicología a propósito de le teoría generalizada que sugiere la enemistad “natural” entre las mujeres para Psychology Today.



«Las mujeres no se visten para los hombres, se visten para causar envidia a otras mujeres».


«La peor enemiga de una mujer, es otra mujer».


«Mujeres juntas, ni difuntas».


¿De verdad existe una lucha constante de las mujeres contra sí mismas? Las siguientes fotografías te mostrarán que no.



Por siglos, la idea de que las mujeres son enemigas entre sí, se ha constituido como una verdad tan "sólida" que nadie se atreve a cuestionar. Incluso, existen teorías psicológicas que intentan refrendar esta teoría y advierten que es un instinto "natural" y "evolutivo" lo que desencadena la reacción de competencia que, invariablemente, tienen unas contra otras.


«Claro, dicen, es así como se explica porqué tu jefa te pone trabajo extra, mientras que a los hombres de la oficina los deja tranquilos», «por supuesto, apunta alguien más, esa es la razón por la que tus amigas siempre están contándose sus logros». ¿De verdad?


Si bien es cierto que la enemistad entre mujeres llega a ocurrir —no vamos a negarlo— lo realmente preocupante es que estas hipótesis tienen su fundamento en un profundo machismo cuya base es la siguiente; para las mujeres, el hombre es visto como una necesidad. Es algo que da sentido a la vida de una mujer y en tanto eso, comienza la competencia por quién es “la más bella”, "la más deseada", "la más poderosa" y la "más amada".


El New York Times, examinó el tema y recordó que «en 2013, Tracy Vaillancourt revisó el conjunto de estudios publicados al respecto y descubrió que las mujeres en general muestran una “agresión indirecta” hacia otras mujeres y que esa agresión es una combinación de mecanismos de “autopromoción” —que las hacen sentirse más atractivas— y “menoscabo de rivales” —que las lleva a ser malintencionadas con otras mujeres».


Sin embargo, otra versión hace frente a estas suposiciones. Según esta teoría, la agresividad fémina a fémina se debe a un condicionamiento social del patriarcado. No es una cuestión natural ni física, es una construcción social nutrida por el machismo la que obliga a las mujeres —desde su nacimiento— a pensar que son y viven en relación a ser un objeto de deseo. No por y para sí mismas.



Las mujeres expuestas en estas fotografías, han sido tomadas por una mujer: Ronan Mckenzie. Al verlas, es indudable que entre ellas, existe una confianza absoluta e, incluso, una especie de cariño verdadero:


«Creo que dentro de estas fotos, puedes ver que es importante para mí que mis fotos sean honestas, un verdadero reflejo de la persona que estoy filmando», explica Ronan. «Apenas dirijo, me gusta que las chicas sean ellas mismas y tomen fotos de lo que yo vea», dijo en entrevista con It’s Nice That.

 


En esta serie, que está llena de estrías, celulitis, lonjas, flacidez nos muestra a mujeres rompiendo con estigmas impuestos desde fuera. Algunas son delgadas, otras con curvas más pronunciadas ¿Y? No existe una diferencia en cuestión de actitudes ni felicidad. No hay filtros ni posturas que busquen ocultar alguna parte de su cuerpo como si de un crimen se tratara. Tampoco hay rivalidades, malas miradas o un ánimo de competencia. Sin duda, son una buena muestra de que no, las mujeres no somos enemigas unas de otras.


El sensible ojo de Mckenzie la ha posicionado como una de las fotógrafas de moda más innovadoras y solicitadas. Algunos de sus clientes son i-D , Wonderland , Vogue, LAW, Jalouse , Base Range, Marques'Almeida y American Apparel. Puedes seguir su trabajo desde Instagram o en su página oficial.


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Carolina Romero

Carolina Romero


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