Fotografía

La fotografía de Philippe Halsman

Fotografía La fotografía de Philippe Halsman


La fotografía de Philippe Halsman ha sido icónica a través de los años, ya que es de los fotógrafos más originales y creativos del siglo pasado. A pesar de no siempre haberse dedicado a la fotografía, y habiendo pasado dos años en la cárcel –acusado falsamente por antisemitas de matar a su padre– el intrigante fotógrafo comenzó su carrera en 1928 cuando se mudó a París. Como muchos otros artistas, la ciudad del amor, le brindó inspiración y oportunidades en las que comenzó a lucir su talento como fotógrafo de moda y retratista independiente. Conoció a personajes importantes del mundo de las artes y el espectáculo y apareció en revistas destacadas como Vogue.

En pleno estallido de la Segunda Guerra Mundial, se mudó a Estados Unidos junto con su familia gracias a la ayuda de Albert Einstein; llegó a Nueva York con una maleta, su cámara y unas cuantas de sus fotografías. Una vez instalado empezó a recibir grandes cargas de trabajo de la revista LIFE y conoció a Salvador Dalí, con quien trabajó de cerca durante 37 años.

 


Desde la primera vez que el fotógrafo encontró la vieja cámara de su padre y comenzó a retratar a su familia, descubrió su verdadera pasión, aunque sus conocimientos como estudiante de ingeniería también le fueron útiles en el desarrollo de nuevos diseños de lentes de cámara que apadrinó. A lo largo de su carrera logró estar en múltiples portadas de la revista LIFE y le confiaron el retrato de muchos famosos de la época como Marilyn Monroe, Bette Davis, Bogart, Sinatra y muchos más.

 


Además de ser el primer presidente de la ASMP (American Society of Magazine Photographers) y ser cercano con muchos futuros fundadores de Magnum, Halsman siempre ha sido reconocido por la originalidad y la interacción personal que tenía con sus proyectos. Uno de los más famosos, realizados en colaboración con Dalí (quien también era su amigo cercano) consistió en capturar treinta imágenes totalmente surrealistas, tituladas: “El bigote de Dalí”. Más adelante realizaron otros proyectos que consistieron en los primeros performance en video.

Philippe Halsman’s Jump Book” se convirtió en otro de sus proyectos más conocidos, en el que realizó mas de 200 imágenes en las que personajes ilustrados del periodo entre 1950-1959 saltaron para su cámara. Esta serie de fotografías representa el humor e ingenio que rodea las fotografías de Halsman. El fotógrafo decía que al saltar, el cerebro no podía controlar con precisión la expresión facial y por lo tanto capturaba la naturalidad de los modelos.

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Por su historia, su técnica y sus orígenes, Halsman se volvió un ícono representativo entre la historia de la fotografía. Fue cercano a muchos personajes importantes de su época y recorrió el mundo capturando imágenes. En los últimos años de su vida fue maestro de Retrato Psicológico en Nueva York, capturó la vida de Alfred Hitchcock, tomó el último retrato de Dalí, y murió un año después en la ciudad donde vivió y se desarrolló como fotógrafo: Nueva York.

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Para ver más de sus fotografías visita: 

http://philippehalsman.com/


Referencias: