La fotógrafa que retrató el dolor e impotencia de Frida Kahlo durante los peores años de su vida

Sábado, 18 de marzo de 2017 8:55

|Rodrigo Ayala



“No tengo mayores pretensiones artísticas, pero si algo resulta útil de mi fotografía, será en el sentido de ser una crónica de mi país, de mi tiempo, de mi gente, de cómo ha ido cambiando México, en mis fotos hay cosas de México que ya no se ven más… Si tuve la suerte de encontrar y plasmar esas imágenes, pueden servir más adelante como un testimonio de cómo ha ido pasando y transformándose la vida; imágenes que me llegaron muy hondo, como electricidad, y me hicieron apretar la cámara. Para hacer retratos tiene uno que interiorizarse, escudriñar a la persona hasta lo último y estar pendiente de sus maneras, de su actitud. De quién es y cómo es”. 

lola alvarez bravo autorretrato

En definitiva, gracias a la obra de Lola Álvarez Bravo (dueña de las palabras anteriores), los mexicanos que vivimos en esta era de desorden, contaminación, enormes avenidas y construcciones que rompen la salud visual del entorno, podemos visitar un pasado que a veces añoramos conocer: un México un poco menos caótico y más enraizado en sus costumbres, un poco más alejado de la industrialización y la globalización.  

Su trabajo es equivalente a lo que Juan Rulfo llevó a cabo con su literatura: un vistazo al ruralismo mexicano, a esos pueblos perdidos en lo profundo del país que guardan celosamente sus costumbres y se mantienen en la pureza de sus raíces.  Fue la artista de lo cotidiano, de los objetos hechos con barro, del polvo asentado en las calles, de los rostros bajo el sol que labran el campo y cultivan el maíz.

Así como documentó la vida real de campesinos, su lente también supo rescatar el surrealismo de la existencia. Además de ello, esta extraordinaria artista también dejó un legado visual de valor incalculable sobre otra de las mujeres más célebres de México: su amiga entrañable Frida Kahlo. En particular, las imágenes que retratan a Frida en sus momentos de más debilidad física producto de una enfermedad que la aquejó desde joven a raíz de un accidente de tránsito: fibromialgia, enfermedad en la que se experimenta un intenso dolor muscular acompañado de periodos de fatiga.

lola alvarez bravo frida muerta

lola alvarez bravo frida al sol
lola alvarez bravo seria
A causa de ello, la pintora tuvo que someterse a decenas de operaciones, usar corsés y otros aditamentos para aliviar los dolores constantes que la atormentaban en la espalda y otras zonas de su cuerpo. Este dolor físico y espiritual es el que se ve reflejado en la mayoría de su obra: autorretratos donde son palpables los tormentos que la pintora experimentaba en cuerpo y alma.

Sin embargo, no sólo las pinturas de Kahlo son el único registro de su vida: las fotografías que Lola Álvarez Bravo sacó sobre ella son una exquisita colección para la historia y una crónica desde la intimidad donde Frida luce al natural en su hogar, en compañía de sus perros, gozando de las bondades de la vida en medio de su dolor.

lola alvarez bravo frida en silla de ruedas

lola alvarez bravo perros

lola alvarez bravo frida con perro

Una conmovedora visión de la realidad de Frida se palpa en cada toma. Así como Álvarez Bravo se adentró en el alma de México, también lo supo hacer en el universo interno de una mujer que rompió moldes dentro y fuera del país. En las imágenes se percibe el amor de Lola por su amiga y una intención muy bien lograda porque las fotografías, más allá de servir como recurso estético, sirvieran como una representación perfecta de lo real.  El gran valor de las imágenes de Lola es que elevaron la figura de su amiga al carácter de leyenda.

Ambas mujeres son imprescindibles cuando nos referimos a una parte vital del arte mexicano.

lola alvarez bravo frida en cama
lola alvarez bravo frida magueyes

lola alvarez bravo frida
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Dolores Martínez Anda, mejor conocida como Lola Álvarez Bravo, es considerada la primera fotógrafa profesional mexicana. Discípula y esposa de Manuel Álvarez Bravo, es considerada una de las artistas de la lente más adelantadas de su tiempo. Fue capaz de crear una obra con identidad propia cuyo discurso visual se mantiene inalterable ante el paso del tiempo. El trabajo de Lola es épico y rescata la memoria de un México hoy añorado. Enseñó fotografía en la prestigiosa Academia de San Carlos y forma parte de las mujeres que han dejado una huella imposible de borrar en la historia del arte de México.



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Fuentes:
Fotofestín, Nexos, Fotográfica



REFERENCIAS:
Rodrigo Ayala

Rodrigo Ayala


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