10 fotografías históricas de cómo se vive la pobreza en América Latina

Jueves, 14 de diciembre de 2017 10:00

|Alejandro López

Latinoamérica vive en una contradicción permanente: existe una desconexión entre la valía de esta tierra y las condiciones en que viven día a día más de 180 millones de personas.

La niebla acaricia las copas de los árboles mientras un hombre joven no deja de toser. Amanece y el frío obliga a mantener el anafre cerca de las tres paredes y media de aluminio clavado en la tierra. El humo del carbón es un riesgo latente, es mejor mantenerse caliente que morir de hipotermia.



Tres personas han muerto de intoxicación por monóxido de carbono en esta temporada y a pesar de que su estado no era crítico, fue imposible que recibieran atención médica temprana; no hay hospitales. Para llegar a la clínica de atención primaria más cercana, es necesario caminar más de 3 horas, que pueden aumentar al triple en el verano, cuando los caminos de tierra se convierten en vados y lodazales durante semanas.


La comida escasea, el primer cultivo de la temporada de maíz no vale más de 300 pesos mexicanos, unos 16 dólares. Sembrar marihuana es unas cien veces más rentable, pero también más peligroso. Es común cerrar un trato con algún cártel de la droga que al paso de los años termina con desplazamientos forzosos o el asesinato de una familia por resistirse a entregar sus tierras.





Latinoamérica vive en una contradicción permanente: a pesar de la riqueza de esta región del mundo —tal vez la más rica de todo el globo—, de los campos de maíz, los ríos llenos de vida y el sinfín de minerales bajo esta tierra, existe una desconexión permanente entre esta valía y las condiciones en que viven día a día más de 180 millones de personas.


De Tijuana a la Patagonia, los ecos de una monstruosa desigualdad social se levantan sobre cada localidad con tanta naturalidad como cinismo. Se trata de una región multifacética que en unos cuantos metros concentra Índices de Desarrollo Humano tan dispares como los de Alemania y Sierra Leona, lujos insultantes que del lado opuesto de la acera se encuentran con un grado de miseria aún más ofensivos.






La eterna promesa del desarrollo que caracteriza al siglo XX no es más que un mal chiste en manos de organismos estatales e iniciativas privadas que aluden a una teoría económica que en el papel funciona a la perfección para mejorar la distribución del ingreso y la riqueza; sin embargo, ha demostrado hasta el cansancio que carece de aplicación en la realidad.


Desde la llegada a sangre y fuego del neoliberalismo a Chile, vía Escuela de Chicago, hasta el decálogo del Consenso de Washington o las recetas del Fondo Monetario Internacional, las fórmulas propuestas por organismos internacionales surten el mismo efecto; ninguna ha sido capaz de aportar una solución práctica a la pobreza extrema que caracteriza a Latinoamérica.




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El trabajo documental de Andy Goldstein, en su proyecto Vivir en la tierra, da cuenta de una realidad que muchos se niegan a ver: la vida en asentamientos informales, ciudades perdidas, pueblos olvidados y otros sitios marginados que se alejan de las campañas turísticas, son síntomas evidentes de la pobreza, estigmas tan contradictorios como necesarios para aquellos pocos que generan ganancias millonarias con los recursos y los habitantes de la región más rica del mundo, Latinoamérica.


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Conoce más sobre esta región del mundo luego de agregar a tu lista por ver estas “15 películas iguales que cualquier libro para conocer la realidad de América Latina”. ¿Cómo llegó el neoliberalismo a Latinoamérica y cuáles son sus orígenes? Descúbrelo luego de leer “Milton Friedman: el Premio Nobel que asesoró una dictadura y hundió un país en la pobreza”.


Alejandro López

Alejandro López


Editor de Historia y Ciencia
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