Los absurdos milagros para los problemas de belleza de las mujeres

viernes, 16 de junio de 2017 8:57

|Diana Garrido

Mete la panza, ponte derecha, saca las pompis y estira el cuello; camina moviendo las caderas de un lado a otro. Pon un pie detrás del otro, primero el talón y luego la punta. Que tu cabello se menee en cada paso que das. Depila tus cejas, maquilla las ojeras, perfora los oídos. Pinta tus labios de rojo y enchina tus pestañas. Es todo lo que necesitas para ser bonita.

O eso nos han dicho.

Se estima que en 2013, al menos 550 cirujanos realizaron 486,449 intervenciones quirúrgicas únicamente en México con el fin de embellecer personas, en su mayoría mujeres jóvenes. Aquellas que crecieron con complejos estéticos impuestos en cierta medida por los medios y que posteriormente se enfrentaron a una industria que les dijo que estaba bien ser naturales, sin importar si había grasa o vello de más. Entre tanta confusión, la fotógrafa Evija Laiviņa se percató que cada mujer que recurría a una cirugía cambiaba detalles del cuerpo, es decir, se hacían lipoesculturas, aumentaban la talla del busto o agrandaban los glúteos. Pero las cirugías en el rostro, exceptuando la nariz, han disminuido con el paso de los años.

La razón es que gracias al Intenet las mujeres tienen acceso a productos milagro que pueden cambiar su fisionomía sin necesidad de un bisturí. Sólo hay que darle click al carrito de compras de eBay y comenzar a añadir cosas: un perfilador de cejas, un estilizador de nariz, mascarillas anti grasa, blanqueador de dientes, masajeador de mejillas, productos para inflar los labios y demás. Todo lo que una chica no necesita en su vida.

Esos productos prometen poner fin a la baja autoestima de las chicas dándole resultados instantáneos, pero lo único que consiguen es engañar al reflejo, que si bien arreglan la nariz o inflan los labios, pronto se va el efecto regresando a ser las mismas de siempre.

Evija Laivina trata de que sus fotografías demuestren justo eso, que la belleza de ese tipo es pasajera o por lo menos, esa en específico, la que se vende en Internet; esa que lleva pestañas postizas, narices modificadas con maquillaje y luz en las mejillas. No, esa no es real. Laivinia es fiel creyente de que la belleza real no tiene nada que ver con un producto de Internet.

«Para tener éxito, debes ser perfecto y parecer perfecto, estas son las reglas de nuestra sociedad, que seguimos sin darnos cuenta pese a lo ridículas que son».

Nacida en 1978, Evija Laivina se enamoró de la fotografía como medio de expresión en 2007 cuando recibió una cámara de regalo. Entonces entendió que debía usar el “nuevo” medio para retratar los problemas sociales y denunciar lo que en su punto de vista era incorrecto. De igual manera, se dedicó a retratar los problemas psicológicos y las relaciones humanas por medio de una planeación previa, nunca de la espontaneidad.

Con esto presente en su misión, se ha dedicado a retomar el clásico retrato sombrío con fondos que contrastan con la ropa de las protagonistas, quienes portan aquellos elementos que para ella son causantes de baja autoestima y más que hacerlas creer en ellas mismas, las convierte en seres inseguros de sí y con problemas para relacionarse con otras personas gracias a que, para estar incluso en una conversación, se requiere ser bonita según la concepción cibernética, que es ahora la que nos rige.

El proyecto “Beauty Warriors” es una colección de fotografías que muestra chicas posando con estos productos y que pretenden causar en el espectador duda, miedo y hasta odio contra los cánones de belleza que son distintos a los de hace 10 o 15 años. Trata de demostrar la belleza entre el producto y la modelo, es decir, que no por tener un aparato costoso y sin mucha ciencia sobre la nariz la hace más bella, al contrario, ella lo es sin la necesidad de recurrir a algo más.

Además de este proyecto, tiene otras colecciones como “Woman and Flowers” en donde mujeres mayores muestran su belleza y delicadeza portando flores en la cabeza o en las manos. Igualmente el proyecto “I Just Want to Be Beautiful” expone mujeres comunes con rasgos supuestamente bellos provenientes de actrices y modelos cuyos rasgos son estéticamente atractivos.

El objetivo de Evija Laiviņa es enaltecer la belleza natural y que las mujeres entiendan que no se necesita tener los labios carnosos, los ojos redondos y azules, el cabello rubio o las mejillas rosadas. Todas son hermosas con lo que tengan encima.

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Conoce al fotógrafo que ha hecho de los rostros comunes una verdadera obra de arte y a estos 10 fotógrafos mexicanos que deberíamos conocer mejor.

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Referencias

Lens Culture
Coctel Demente
Evija Laivina





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Diana Garrido

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