Ser bella para ti, me duele más de lo que crees
Fotografía

Ser bella para ti, me duele más de lo que crees

Avatar of Andreatrujillo

Por: Andreatrujillo

8 de marzo, 2016

Fotografía Ser bella para ti, me duele más de lo que crees
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Por: Andreatrujillo

8 de marzo, 2016





"Esta noche mientras dormías te he estado observando, y me he dado cuenta que... bueno, en realidad no ha sido mientras dormías, ha sido un poco toda la noche. Viniendo para acá, en tu portal, incluso en la fiesta antes de que te acercases a hablar conmigo, yo ya te había visto, estabas con una chica muy guapa. Quería ir a hablar contigo, pero fui incapaz, y pensé, que daría cualquier cosa porque te acercases tú. Y luego has venido, y yo no me lo podía creer ¿Sabes por qué no te creía? Porque de mí nunca nadie se ha enamorado. A mí nunca me ha querido nadie".
—Stockholm, 2013


Cuando me invitaste a salir, casi quería llorar. No podía con la emoción, pero más que eso, no me la podía creer. No podía creer que estuviera pasándome a mí, que tú hubieras puesto los ojos sobre mí, y la verdad no podía entender muy bien por qué me habías elegido. Entre tantas mujeres, Ana Laura, Sofía, Fernanda, todas ellas, todas eran más bonitas que yo, todas tenían mejor cuerpo que yo, ¿por qué me escogiste? Desde ese momento pensé que debía hacer cualquier cosa que estuviera en mis manos para que no te fueras, para que me quisieras, para que me vieras bonita...


Brooke DiDonato

Me puse a dieta, cambié mi ropa y empecé a maquillarme. Quería verme linda para ti, y aunque sabía de alguna manera que esa no era yo, quería hacerlo, porque tenía miedo de que si no lo hacía, te fijarías en otras mujeres que sí lo hicieran. 


Brooke DiDonato

Pero aún así lo hacías, y yo no podía entender por qué. Me sentía triste e insegura, pero no pude decirte nada nunca, porque temía que si lo hacía, podrías enojarte conmigo y dejarme. Yo quería ser como Ana Laura, como Sofía y como Fernanda, pero sabía que estaba muy lejos de parecerme a ellas, sabía que tendría que hacer un mayor esfuerzo y cambiar un montón de cosas para que pudieras mirarme igual que las mirabas a ellas.


Brooke DiDonato

Sentía que tenía que aplacar cualquier rastro de mi persona, incluso mitigar mis necesidades para poder ser perfecta a tus ojos. Quería ser como esas chicas de las revistas, y hacía todo lo que estuviera en mis manos para poder lograrlo, pero era cansado y empecé a enfermarme.


Brooke DiDonato

Brooke DiDonato

Al principio fuiste tan comprensivo. Me cuidaste y me dijiste que mi aspecto no te importaba, que me querías por todo lo que era. Y que ni Ana Laura, Sofía o Fernanda podían compararse conmigo. Y yo te creí. Te creí y me dejé llevar. Te creí y volví a ser yo. Creí en tu palabra y dejé de preocuparme por lucir perfecta, porque tú me dijiste que me querrías como fuera.


Brooke DiDonato

Y fue entonces cuando empezó todo. Empezaste por decirme que ya no me arreglaba para ti, y la verdad es que sí lo hacía, pero a mi manera. Luego comenzaste a controlar lo que comía y pedías por mí en los restaurantes, y yo me quedaba con hambre. 


Brooke DiDonato

Empezaste a llamarme gorda de vez en cuando, y luego cada vez más seguido. Cuando intentaba arreglarme como a ti te gustaba, me preguntabas si te estaba engañando con alguien más, y rematabas por decirme que me veía como una zorra. Me decías que ya no querías acostarte conmigo, porque te daba asco coger con una gorda.


Brooke DiDonato

El peor día de todos, el día que acabaste conmigo, fue cuando me dijiste que estabas conmigo por lástima, y que estabas harto de mí, y que te habías acostado con Ana Laura, y con Sofía, y con Fernanda. Me dijiste que me habías hecho un favor al estar conmigo, y que debía estar agradecida, y que tú serías siempre lo mejor que podría pasarme. Pero has sido lo peor que me ha pasado en toda mi vida.


Brooke DiDonato
Brooke DiDonato

Me costó mucho trabajo irme de ti, no porque yo no quisiera, sino porque tú no me dejabas partir. No dejabas de repetirme que jamás podría encontrar algo mejor que tú, y que nadie en el mundo iba a quererme. Y justo en el momento en que yo estaba más segura de dejarte, me pedías que me quedara, me decías que me amabas y que no podías vivir sin mí. Y yo te creía...


Brooke DiDonato
Brooke DiDonato

Tuve que irme sin avisarte, sólo desaparecer de tu vida, porque de otra manera nunca podría haberlo hecho. Me fui mientras dormías y salí de la casa tan rápido como pude, antes de que viniera el arrepentimiento y la culpa. Sabía que estaba haciendo lo correcto, pero la angustia me invadía y una parte de mí quería regresar corriendo a tu lado. Me contuve, pero juro que nunca antes me había sentido tan molida, apaleada, y sola, tan sola...


Brooke DiDonato

Ha pasado tanto tiempo desde entonces. Pasó mucho tiempo antes que pudiera recuperarme, te extrañé como no había extrañado a nadie y mi madre pasó noches enteras en vela, esperando a que me quedara dormida en medio del llanto. Hubo días en los que me odiaba a mí misma; a veces por haberte dejado, otras por haber permitido que me trataras de la manera en que lo hiciste.


Brooke DiDonato

Pero aquí, estoy ahora, escribiéndote esta carta, y puedo decirte que ya no estoy enojada, que ya no me dueles, porque me has dado una lección muy valiosa que nadie más en el mundo hubiera podido hacerlo como tú. Tú me enseñaste a decidir, a tener poder sobre mí; me enseñaste a conocer mi valor y a saber lo que no quiero en esta vida. Ahora sé qué son los límites y no permito que nadie me falte al respeto; aprendí que no necesito de un hombre que rectifique mi valor, y a disfrutar de mi propia compañía. Entendí que soy perfecta, aunque no me vea como Ana Laura, Sofía o Fernanda; soy perfecta porque soy yo y nadie más. Así que por esto y más, gracias. Gracias, y espero que encuentres tu camino.

*

Ser mujer siempre ha sido asociado al sufrimiento, es sinónimo de padecimientos. Hemos padecido nuestra feminidad por una idea equívoca que nos ha sido impuesta. Ser mujer duele porque nuestros úteros se inflaman cuando menstruamos, porque nuestras caderas se abren y la vagina se dilata cuando parimos a un hijo. Duele porque debemos someternos a procesos estéticos para lucir como un estándar de belleza. Duele porque somos el sexo débil y debemos agachar la cabeza ante una sociedad patriarcal. Porque hemos sido víctimas de abuso físico, mental y emocional. Estas fotografías pertenecen a Brooke DiDonato, quien retrata la condición femenina en cada una de estas imágenes que han sido interpretadas en orden de darle sentido a este texto. Si quieres conocer más acerca de su trabajo, visita su página web y redes sociales.

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