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HISTORIA

Carlos de Gales, el heredero al trono británico que creció bajo el desprecio de la Reina Isabel II

Por: Yazmín Veloz8 de septiembre de 2022

La reina de Inglaterra falleció a los 96 años y su sucesor, el príncipe Carlos siempre vivió bajo el rechazo de su madre.

La noticia lamentable de que la Reina Isabel II falleció este jueves 8 de septiembre en su castillo de Balmoral, Escocia, estremeció al mundo entero. La monarca que gobernó Reino Unido durante 70 años, es la mujer que se ha sentado durante más tiempo en el trono británico.

Isabel se casó en 1947 con el Duque de Edimburgo, con el cual estuvo casado hasta el fallecimiento de este el pasado año, y juntos procrearon a Carlos de Gales (nacido en 1948), Ana del Reino Unido (nacida en 1950), Andrés de York (nacido en 1960) y Eduardo de Wessex (nacido en 1964).

Durante años, se ha especulado que la reina nunca tuvo una relación estrecha con su primogénito y el heredero al trono, incluso se han hecho documentales al respecto, así como plasmado en series como The Crown.

El príncipe Carlos desde niño fue horrible 🥴 https://t.co/iIN1sFK0yL

— blonde vodka (@marianalejm) February 17, 2021

Una infancia difícil

Carlos nació bajo la mirada pública de la prensa y toda una nación que veían con grandes expectativas al heredero del trono británico. Al principio su madre, quien tenía 22 años en ese entonces, estaba encantada con pasar tiempo con él y amamantarlo, pero enfermó de Sarampión por lo que tuvo que alejarse de él.

Durante la infancia de Carlos, la reina se ausentaba con frecuencia debido a que intentaba pasar la más tiempo con su esposo, Felipe, el duque de Edimburgo, quien fue enviado a Malta en octubre de 1949.

A su regreso, el duque enseñó a Carlos a cazar, disparar y otras actividades que no eran de su agrado, incluso el propio príncipe relató a Jonathan Dimbleby, autor de su biografía autorizada, que de niño “estaba totalmente intimidado por la enérgica personalidad de su padre”, cuyos regaños por “deficiencias en su comportamiento o actitud lo llevaban fácilmente a las lágrimas”.

De la relación con su madre también habló, y aunque no fue tan duro al respecto, sí dejó ver que no llevaban una relación cercana.

“No era indiferente, era más bien desapegada”, explicó Carlos.

Falta de afecto

Era bien sabido, que tanto la Reina como el duque de Edimburgo no eran personas afectivas con sus hijos, pero Carlos que siempre ha sido descrito como alguien muy sensible, no sabía cómo enfrentar estas actitudes por parte de su madre y su padre.

Esto se evidenció en mayo de 1954, cuando la reina y el duque solo les estrecharon las manos a Carlos, de cinco años, y a Ana, de tres, al regresar a casa tras una gira de casi seis meses por los países de la Commonwealth.

Por otro lado, en 1957 enfermó de gripe asiática, y a pesar de su estado de salud, sus padres no lo visitaron (ambos habían sido vacunados, por lo que no había peligro de contagio), incluso la reina solo le mandó una carta de despedida ya que partiría a Canadá como deber real.

Le quitaron a su gran amor

Una de las grandes polémicas en la realeza británica, es la relación de Camilla de Cornualles y Carlos. Ambos se enamoraron, pero ella estaba casada, por lo que jamás fue vista con buenos ojos por la familia real, que siempre le impidió al príncipe, incluso cuando ella se separó de su esposo, que pudiera casarse con su gran amor.

En lugar de eso, le impusieron a Diana Spencer, con quien se casó por obligación, y aunque la icónica Lady Di era una mujer maravillosa y muy querida en Reino Unido, Carlos mantuvo una relación extramarital con Camilla, hasta que en 1992 se divorció de la madre de sus hijos y pudo es tar por fin con su ahora esposa.


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