El caso de Venezuela: la lucha de los dictadores

El caso de Venezuela: la lucha de los dictadores

Por: Victor Palma Villarreal -

Tras el paso de Chávez, Venezuela tiene un contexto único en el que dos tipos de dictadores se enfrentan por el control del país.

El caso de Venezuela presenta hoy un nuevo capítulo de la triste situación que existe en este país, más allá de una simple confrontación entre dos líderes; el pueblo venezolano vive una crisis humanitaria que preocupa y ocupa a distintos organismos internacionales y nacionales, y de la que todos los latinoamericanos se lamentan.

El actual escenario político venezolano muestra un contexto único en el que se encuentran las dos formas dictatoriales según Carl Schmitt: el comisario y el soberano.

El caso de Venezuela: la lucha de los dictadores 1Nicolás Maduro / Foto: NBC News.

La confrontación entre Nicolás Maduro y Juan Guaidó muestra claramente una lucha entre dictadores. Sí, Juan Guaidó también puede ser llamado dictador, pero no el concepto contemporáneo que existe sobre el dictador como tirano, sino en su forma original concebida por los romanos durante la República Romana. Por otro lado, Nicolás Maduro manifiesta la cara de un dictador moderno representante de tiranía y del poder absoluto. 

Diferencias entre la dictadura clásica y la dictadura moderna

Para entender mejor esta comparación entre las tiranías es necesario explicar, formular y definir qué es la “dictadura clásica” y qué es la “dictadura moderna” para poder comprender y debatir bajo que concepto se clasifica a Guaidó y a Maduro como dictadores.  El caso de Venezuela: la lucha de los dictadores 2Juan Guaidó. / Foto: Periódico El Caribe

Durante la República Romana (510a.c-27a.c) se creó la figura del Dictador derivado de la necesidad de una persona que representa a la República durante los momentos difíciles en los que no cabía la burocracia para la toma de decisiones. Estos tiempos críticos eran por ejemplo las guerras o algún levantamiento dentro del territorio. En Roma fueron años importantes para su consolidación y futura expansión por lo que los dictadores fueron importante para proteger a la República, sus ciudadanos, leyes e intereses. El dictador era una figura constitucional que su poder derivaba de las leyes y era nombrado por el consulado. El dictador romano tenía dos límites muy importantes: temporal y legislativo; esto significa había un límite de tiempo de seis meses y no tenía poder par realizar cambios sobre las leyes. El poder especial que se le otorgaba a este ciudadano romano era para gobernar y ser líder de las fuerzas del ejército. 

El dictador romano en pocas palabras era como un rey temporal, los intelectuales romanos se dieron cuenta que hay momentos en el que es necesario una persona que sea capaz de obtener un poder absoluto para proteger la República. La persona claramente tenía que ser única y mostrar virtudes tanto militares como políticas, pues su deber era luchar por los intereses de Roma y no lo suyos. Los límites impuestos a los dictadores eran para obligarlo a dejar sus intereses personales de lado y rendir cuentas al final de su mandato. Uno de los dictadores más importantes fue Quinto Fabio Máximo quien fue dictador durante las guerras púnicas. A este tipo de dictadores Carl Schmitt les llama Dictador Comisario.El caso de Venezuela: la lucha de los dictadores 3Foto: teleSUR.

En el caso de Venezuela

Juan Guaidó es este tipo de dictador en el que su poder viene no de del ejercito o del pueblo, sino de la constitución y de sus leyes. Resulta incorrecto decir que es autoproclamado porque el poder deviene del artículo 233 de la Constitución venezolana y por lo tanto es proclamado por ella, la cual le da un poder especial al presidente de la asamblea para convocar elecciones y elegir a un presidente. En consecuencia, cumple con el límite temporal ya que su poder lo debe de ceder una vez que se celebren las elecciones y tiene el límite legislativo, ya que su fin no es crear leyes y no obtiene ningún poder especial legislativo. Guaidó entra dentro esta concepción original romana. El caso de Venezuela: la lucha de los dictadores 4Foto: teleSUR

Por otro lado, tenemos la concepción moderna del dictador, que es este personaje despótico con apoyo popular y militar. Se le conoce por su corrupción, poder absoluto e ilimitado, contrario a la concepción clásica de dictador. La figura de dictador se desconfiguró en la historia y por su utilización frecuente durante la República Romana hasta llegar con los últimos dictadores Sila y Julio Cesar. Que utilizaron sus dictaduras a favor de sus propios intereses y su fuerza militar para amenazar al Senado y a los cónsules. Tal como declara Maquiavelo:

«no fue la figura de dictadura lo que destruyo a la República Romana sino el abuso de esta figura y la ambición de poder de los ciudadanos como Sila y Cesar». 

Después de estos personajes romanos se transformó la concepción de dictador: de ser un poder excepcional que venía de la constitución y de las autoridades políticas; a ser un poder proveniente de las fuerzas militares y del pueblo. Carl Schmitt define a esta dictadura como Soberana, que la caracteriza la perdida de los límites temporales y legislativos. La dictadura se vuelve egoísta e invierte los intereses del Estado por los del gobernante, poniendo así a su merced las instituciones y fuerzas de la nación.El caso de Venezuela: la lucha de los dictadores 5Nicolás Maduro. / Foto: Reuters

A diferencia de la dictadura clásica,  el poder de la nueva figura no provine de las leyes o de la constitución sino de la popularidad y de la fuerza del ejército. Los dictadores contemporáneos demuestran su disgusto por el orden antecedente a ellos; normalmente hacen un golpe de Estado o una vez que llegan al poder imponen una nueva constitución o forma de gobierno. Por ejemplo, Pinochet con Chile o Franco en España, Hugo Chávez en Venezuela, entre otros dictadores. 

En esta moderna figura de dictador entra Nicolas Maduro —que es un líder con un apoyo importante del pueblo y con la lealtad del ejército— que no protege una constitución o una forma de gobierno previo, sino al contrario, desconoce la autoridad política y establece un nuevo orden político. La estabilidad de los dictadores modernos como líderes del gobierno depende del consenso de la gente, por lo que monopolizan los medios de comunicación y tratan de eliminar todo tipo de crítica en contra del régimen, encarcelando a los adversarios políticos. Su estado excepcional por la que imponen la dictadura la vuelven eterna para poder quedarse en el poder. En el caso de Venezuela es la Revolución Bolivariana, la cual les da justificación para mantenerse en el poder.El caso de Venezuela: la lucha de los dictadores 6Guaidó y Leopoldo López. / Foto: Reuters

Reflexionar sobre los dos tipos de dictadura ayuda a entender mejor el escenario político que muestra Venezuela. Las fotos en los medios evidencian lo que son estos dos dictadores. Maduro haciendo marchas y discursos enfrente del ejército prueba claramente que su dictadura depende totalmente de la lealtad del ejército. Por otro lado, Guaidó posa con Leopoldo López a su lado y da discursos enfrente de la gente común. El hecho de sacar de la cárcel a Leopoldo López muestra su interés en convocar elecciones y no por mantenerse en el poder.

La odisea democrática venezolana parece ser que todavía le toca escribir algunos capítulos antes de llegar a su fin, el hecho es que Nicolás Maduro cuenta con los poderes fácticos del gobierno lo que hace muy difícil que se retire de una manera pacífica y menos ahora con los apoyos de Rusia. En cambio, a pesar de la legitimidad constitucional, Juan Guaidó no cuenta con el soporte necesario de las instituciones y el apoyo de Estados Unidos afecta más de lo que ayuda su posición. 

Referencias: