El día que la CDMX se inundó y se convirtió en un enorme lago

El día que la CDMX se inundó y se convirtió en un enorme lago

Por: Abril Palomino -

En las temporadas de fuertes lluvias es cuando recordamos nuestras lecciones de historia y geografía; Tenochtitlan fue fundada en un lago. La naturaleza tiene memoria y es necia, hace algunos años les recordó a los chilangos su poder e inundó la CDMX.


Todo comenzó un día de verano de 1951, la tarde del domingo 15 de julio comenzó a llover torrencialmente sin pausa, como si la naturaleza se hubiera dado cuenta que el lago que había ya no estaba y fuese su capricho mandar toda su agua para formarlo de nuevo. Había mucha gente en el calle, algo bastante común los domingos, sobre todo, en el Centro Histórico, nadie tenía idea de lo que se avecinaba, la gente se resguardaba bajo techos o marquesinas. 

Los más afortunados se colaron a establecimientos o restaurantes para esperar que la lluvia cesara, pero la desesperación y angustia comenzó a sentirse por las calles del primer cuadro del centro donde el agua comenzaba a estancarse, el transporte público ya era ineficiente y el suministro eléctrico fue suspendido por varias horas. Así comenzó la catástrofe en el Centro Histórico y fue extendiéndose por las colonias aledañas.

El día que la CDMX se inundó y se convirtió en un enorme lago 1Foto: Excélsior

El Río Consulado, canal de aguas negras, rebasó su nivel y comenzó a inundar Tlatilco y el río San Joaquín en la colonia Pensil, se desbordó sobre el Sanatorio Español.

Los tranvías también dejaron de funcionar y en establecimientos públicos y comerciales  que sirvieron como refugio provisional para esa tarde, la gente tuvo que salir ya que la filtración de agua comenzaba a ser peligrosa. Hubo muchísimas pérdidas económicas. En las calles de Perú, Allende, Argentina, Paraguay o el Ecuador el nivel mínimo del agua era de 40 centímetros

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Al día siguiente...

Ya para la noche las autoridades capitalinas se encontraban desesperadas, no tenían planes de contingencia para tales catástrofes, las cifras de damnificados crecían estratosfericamente conforme pasaban las horas, se enfrentaban a la mayor precipitación pluvial de la segunda mitad del siglo XX, con 50 milímetros cúbicos de agua en una hora.

El día que la CDMX se inundó y se convirtió en un enorme lago 2Foto: Algarabía

Para la mañana del lunes estaban bajo el agua varias colonias: La Candelaria,San Lázaro, La Condesa,Tránsito, Obrera, Doctores, San Pedro de los Pinos y Portales, Guerrero y Peralvillo.

En Revista de Revistas, suplemento del periódico Excélsior se narró lo siguiente, «La lluvia carcomió todo, destrozó muebles, destruyó alcantarillas, cometió toda suerte de desmanes y, ante la situación, la gente ha tenido que emigrar (la que ha podido hacerlo) en busca de otro sitio en donde establecer sus modestos hogares». Refiriéndose a las calles del Centro Histórico y colonias cercanas a ésta.

El recuento de los daños

En Centro Histórico permaneció inundado por tres meses, para recorrer sus inhabitables calles era necesario usar pequeñas balsas en las calles de  Guerrero, Nonoalco, Magnolia, Sol, Soto, Camelia, Mosqueta, Zarco, Galeana y sus alrededores; en 16 de Septiembre, Motolinia, Madero, entre otras. Se dice que el zócalo albergó muchos camiones de transporte público que quedaron completamente destrozados por los estragos de aquella tromba. Poco a poco se fueron improvisando pasillos con tablones y tabiques entre la calles.

El día que la CDMX se inundó y se convirtió en un enorme lago 3Foto: Excelsior

Las familias que quedaron sin hogar fueron trasladadas a un refugio provisional en San Lázaro donde se les brindó techo, ropa, alimento y servicios de salud mientras el equipo del Departamento del Distrito Federal (DDF) se encargaba de sanitizar con una tonelada diría de hipoclorito de sodio, un poderoso desinfectante y blanqueador,  las calles inundadas con aguas negras, que podrían generar epidemias de tifoidea, peste bubónica o cólera. 

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Posibles causas

Hubo varios factores que se conjugaron para generar tal catástrofe; desde la planeación de una gran metrópoli sobre un lago natural, la singular tromba, los drenajes superficiales que no daban abasto a una población en crecimiento, los residuos que generaba la refinería de Azcapotzalco y la estación de trenes en Buenavista por generar tapones de grasa en los drenajes, tan duros y gruesos que en los días posteriores a la inundación se requirieron de taladros neumáticos para romperlos y recuperar los drenajes.

El día que la CDMX se inundó y se convirtió en un enorme lago 4Foto: Excélsior

Hubo 30 mil damnificados, las autoridades iniciaron las construcción de un drenaje profundo, era evidente que la ciudad y la población ya no se daban abasto con los drenajes construidos en el porfiriato.

En portada: Excélsior

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