INICIO NOTICIAS VIDEO SERIES INFOGRAFÍAS ARTE FOTO CINE HISTORIA LETRAS MÚSICA DISEÑO ESTILO DE VIDA MODA VIAJES CIENCIA Y TECNOLOGÍA COMIDA

Todos los derechos reservados 2017
© Cultura Colectiva

El filósofo que vivió en las calles y encontró la felicidad entre la suciedad y el hambre

22 de octubre de 2018

Rodolfo Munguía

Entre perros, suciedad y cinismo vivió Diógenes de Sinope, sin embargo, consiguió la más grande de las dichas: ser dueño de su propia vida.



Vivir de manera sencilla, libre y alejada de las normas sociales supone un reto que sólo los perros pueden cumplir. Nadie con conciencia de sí mismo escapa del yugo al que la existencia nos tiene expuestos. La naturaleza cada vez se ve más alejada y los horizontes éticos lucen inalcanzables. ¿Cómo encontrar en un mundo como este una existencia armoniosa y libre? Probablemente encontremos la respuesta en Diógenes de Sinope.


Diógenes nació en Sinope, una colonia griega cercana al mar Negro hacia el 412 a. C. Interesado por su vocación, acudió al oráculo de Delfos —templo que daba las directrices para la vida de los griegos—, donde le aconsejaron: "debes dar movilidad al dinero". Diógenes atendió a las recomendaciones del oráculo de manera literal y comenzó a falsificar monedas; este delito fue la razón de su destierro. Se comenta que lo último que le dijo a su ciudad natal fue: “Ustedes no me condenan al destierro, yo les condeno a ustedes a quedarse aquí”.



Ilustración: Carlos Gaytan



En busca de un lugar habitable, Diógenes se instaló en Atenas; su hogar consistió en un barril que movía de lugar dependiendo de su humor. Dado su interés por la filosofía, acudió a la academia de Platón para escuchar la definición de ser humano que tenía el fundador del pensamiento occidental. Platón predicaba que el hombre era un animal con dos pies y sin plumas; Diógenes buscó un gallo y le quitó las plumas para presentarlo ante Platón y sus alumnos: “He aquí el hombre”.


Diógenes consideraba que aquella filosofía que no servía para la vida diaria era inútil, por eso su teoría filosófica se cimienta en la práctica diaria; y lo que él hacía a diario era ejercer el cinismo, pues resaltaba el sinsentido de las actividades atenienses. Y no hablamos de alguien que critique la banalidad de sus coterráneos desde un sillón, este filósofo se masturbaba en público y después, hambriento, se sobaba el estómago y repetía: “ojalá que como mis ansias desaparecen cuando me sobo la entrepierna, el hambre huyera al sobarme la barriga”. Sí, hablamos de un modo de vida radical, pero siempre encaminado a resaltar la inutilidad de las pertenencias mundanas.





Diógenes no poseía nada y aun así no tenía ningún deseo. Se cuenta que su modo de vida excéntrico llamó la atención de Alejandro Magno, y un día visitó su casa, es decir, su barril. El gobernante, admirado por la capacidad de vivir sin nada, le preguntó: “Maestro, ¿hay algo que pueda hacer por usted?”, a lo que Diógenes contestó: “Sí, apartarte que me estás tapando el Sol”. El filósofo también se hizo famoso por habitar las calles de Atenas junto con algunos perros. Comía a lado de ellos y admiraba las habilidades caninas para reconocer la virtud de los seres humanos. Tanto era su asombro que terminó por llamarse a sí mismo perro. ¿Qué lo hacía ser un perro? Diógenes halagaba a los que dan, ladraba a los que no dan y mordía a los que quitan. La virtud de los seres humanos, para el filósofo, era equivalente a la facilidad con la que se pudieran deshacer de sus posesiones. Esa era la única escala digna de medir a los hombres y a las mujeres.


El desapego por los bienes materiales y la constante retórica de sus acciones llevaron a Diógenes de Sinope a ser un ciudadano del mundo. No creía ni en Grecia ni en Atenas, y mucho menos en su sistema legal y político. Podemos decir que fue uno de los primeros filósofos antisistema que existieron. Para él, la sociedad estaba enferma; ninguna de sus instituciones funcionaba realmente y, por ende, las clases sociales, los sexos, la educación y la religión eran categorías inservibles. Es aquí cuando se plantea la diferencia entre el ser humano, que vive en paz consigo mismo y con la naturaleza, y la gente que vive a expensas de la realidad y las convenciones sociales. La gente no puede ser libre, pero los seres humanos sí.





El pensamiento de Diógenes estaba encaminado a la liberación de toda pertenencia material y social; vivir cerca del minimalismo y encontrar un camino oportuno a través de la simpleza y la libertad; vivir como un perro, reconociendo que el mundo es nuestro hogar y las otras personas son nuestros compañeros. Y trascender, pasar de ser dueños de nuestras cosas a ser dueños de nuestra vida.


No se puede comprobar la verosimilitud de las anécdotas aquí plasmadas; sin embargo, hay que verlas como símbolos de la vida de un cínico, pero sobre todo, de un hombre libre. La muerte de Diógenes está tan mitificada como el resto de su vida. Muchos aseguran que la vida del filósofo terminó tras contagiarse de una enfermedad que le transmitió la mordida de un perro. Pero la versión más idealista, tiene que ver con que Diógenes, al ser tan dueño de su propia vida, un día simplemente decidió dejar de respirar. ¿Por qué no morir como un perro si se ha vivido como uno?


Referencias:

Diógenes Laercio. (2008). Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres. Valladolid: Editorial Maxtor.

 

**


Si quieres saber sobre el significado del arte para la humanidad, tal vez te interese leer 8 críticos que puedes seguir para entenderlo todo sobre arte y las 8 razones por las que ver arte contemporáneo todavía nos cuesta trabajo.



TAGS: Filosofía Historia mundial crowdsourcing
REFERENCIAS:

Rodolfo Munguía


Colaborador

  COMENTARIOS

  MÁS DE CULTURA COLECTIVA

How To Choose The Right Partner, According To Psychology Robbie, indie y amor: 25 fotos de cómo se vivió el primer día en el Corona Capital 2018 La extraña razón por la que están naciendo bebés sin extremidades en Europa Leopoldo II: el emperador que provocó un genocidio de más de 10 millones de africanos Frases en francés para tu próximo tatuaje 5 Formas fáciles y seguras de rejuvenecer tu vagina

  TE RECOMENDAMOS