El dios conejo nació como una deidad creada para proteger a las parejas del mismo sexo sin que sean juzgadas.



El amor secreto es la mayor de las vergüenzas. Silenciar la pasión que arde dentro de nosotros por no saber qué hacer frente a esa persona es un acto de sometimiento; de terror ante la duda de no saber qué respuesta obtendremos una vez que atraigamos su atención.


Hu Tianbao deseaba profundamente a un inspector imperial. Sin interactuar demasiado con éste, el chico se enamoró por completo de él. Lo imaginamos mirándolo pasar frente a él sin poder evitar que sus ojos lo siguieran; suspirando por no poder confesarle su amor, porque, ¿cómo reaccionaría al saber que es un hombre el que lo desea? Después de todo, era el siglo XVII o XVI y querer a alguien del mismo sexo podía ser un acto de atrevimiento e incluso llamado inmoral, dependiendo el lugar en el que habitaras. El miedo se apoderaba de Hu, así que decidió callarse.



Pero un día, Hu estaba espiando a su amado inspector por la pared de un baño, cuando fue descubierto por él. Apenado, seguramente sonrojado y con la mirada al piso, no tuvo otro remedio más que confesarle su amor. Con incesantes palabras le expresó todo lo que sentía por él, con la esperanza de que comprendiera y cayera en sus brazos; sin embargo, el inspector imperial no reaccionó de la forma esperada y, siguiendo sus creencias, decidió asesinarlo.


Hu Tianbao murió a golpes por los colegas del inspector. Fue brutalmente asesinado sólo por sus preferencias.


Pero ese no fue su final. El héroe de la historia regresó en forma de conejo un mes después, ya no como un hombre, sino como un dios. Con su nueva forma habló con uno de los hombres que vivía en su pueblo, asegurándole que como su "crimen" fue realizado en nombre del amor, los dioses decidieron pagar la injusticia dándole el poder divino de ser el salvaguarda de todas las afecciones homosexuales. La razón por la que posiblemente se le aportó una figura similar a la del conejo (que no debería confundirse con "el conejo en la luna") era porque así se le llamaban a las personas homosexuales.


Su nombre desde ese momento fue Tu'er Shen.



El hombre no identificado al que se le dirigió Tu'er Shen, decidió levantar un santuario en su nombre, con la ayuda de los demás habitantes. El pueblo de Fujian, de donde eran originarios, rápidamente erigió un templo donde varias personas iban a rezar y levantaban inciensos en nombre de las personas homosexuales.


Bret Hinsch, analista del tema, escribió en su libro Passions of the Cut Sleeve, lo siguiente:


«De acuerdo con las costumbres de la provincia de Fujian, es aceptable que un hombre y un chico creen un vínculo y que se hablen como si fuesen hermanos. Al escuchar al pueblerino contar su sueño sobre el conejo, los otros decidieron contribuir dinero para erigir el templo. Se mantuvieron en silencio sobre el voto secreto que lograron rápidamente y con un espíritu emprendedor. Aunque otros les pedían una explicación por construir el templo, nadie dijo nada. Todos iban ahí a rezar».



El secreto del amor entre hombres se mantuvo dentro de la provincia de Fujian y pocas personas externas conocían el verdadero propósito del templo. Posiblemente esto fue consecuencia de la persecución que sufrió el pueblo y el culto al tener una figura divina que aparecía en imágenes como un hombre abrazando a otro. El oficial Zhu Gui, un trabajador del gobierno encargado de la provincia pretendía deshacerse de los cultos que ayudaban a que los jóvenes hombres se adentraran en «actividades sexuales ilícitas» y se cree que los habitantes del pueblo ocultaba información para evitar ser juzgados.


A pesar de que la escuela Taoista, la filosofía que se siguió en China, nunca ha considerado la homosexualidad como una conducta sexual incorrecta, a lo largo de la historia, distintos líderes decidieron que era algo inmoral y lo prohibieron; por ese motivo era necesario que naciera esa deidad. Se convirtió en un símbolo de ayuda para cualquier alma que amara a una persona del mismo sexo y así pudiesen sentirse protegidos de la persecución y el odio que se desarrolló en los siglos recientes.



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Tu'er Shen es un ejemplo de los pocos seres divinos que sirven de apoyo para la comunidad homosexual. Mientras que gran parte de las religiones condenan ese tipo de preferencias, este símbolo resalta ya que posiblemente nació a partir de la empatía que tenía la gente del pueblo por el joven asesinado. Aunque es sólo una leyenda, es posible que haya sido cierta o que se haya adaptado de un suceso violento en contra de una persona homosexual. De cualquier forma, es prueba de que existen símbolos de amor que no alejan a esos individuos de la religión, sino que los acercan y les dicen que, sin importar lo que sientan, siempre estarán a salvo.



Referencias: