DMT: Culturas ancestrales y presentes

DMT: Culturas ancestrales y presentes

Por: Isaias Delgado -


Mucho se ha hablado sobre el conocimiento de las culturas ancestrales, así como su rápido desarrollo. Lo anterior ha llegado a sorprender, ya que se construyeron civilizaciones en un lapso de tiempo bastante veloz, lo que ha causado que se hable sobre contactos y ayudas extraterrestres. Algunos de los vestigios que se tienen hasta ahora son residuos que fueron creados bajo la influencia de plantas que ayudaban a la iluminación de culturas ancestrales. Las prácticas espirituales con el uso de estas plantas ayudaron a ampliar la conciencia y a abrir el tercer ojo, como lo denominaban los egipcios. Éstos utilizaban cáñamo, aunque las plantas variaban dependiendo la ubicación de la cultura o civilización.

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Los hindúes usaban el loto azul con un resultado similar al del MDMA que los llevaba a un estado de éxtasis. Otras civilizaciones como las localizadas en Sudamérica, sobre todo Brasil, usaban la ayahuasca; planta que se ha relacionado con los incas e incluso la Atlántida. En México, era el peyote el indicado para provocar la iluminación. En algunos casos el rito de la iniciación a la adultez formaba parte de la intoxicación mediante algunas de estas sustancias, y el que mayor podía controlarlo era aquel que estaba listo para desempeñar actividades en la sociedad o convertirse en algún guía para su pueblo. Durante el trance, se miraban a sí mismos y sabían quién era elegido para cumplir las profecías que tenían con su pueblo. En México, las culturas que han sobrevivido después de la conquista de los españoles han usado hongos alucinógenos. La mayoría de estas plantas contienen aleaciones básicas para formar DMT.

En tiempos recientes se ha encontrado un sapo que posee DMT. “El Bufo Alvarius” se encuentra en el desierto de Sonora y produce dicha sustancia. Este sapo no se lame como se creía, sino que el líquido se extrae de su cuerpo para así crear el compuesto sintético. Éste ha sido usado para tratar enfermedades de adicciones por la consciencia y los viajes internos que este trae consigo. El método no es nuevo ya que antes los psiquiatras usaban LSD en pacientes con esquizofrenia para controlar los síntomas de dicha enfermedad. Los pacientes llegaban a sentir que la mente era habitada por alguien más o percibían varias realidades, además de escuchar voces o ver individuos. Cuando sólo se enfocaban en ciertos aspectos de la realidad, eran capaces de aprender todo y reproducirlo rápidamente como en el caso de autismo. El LSD lo que hacía era estabilizarlos en un canal (que sería la forma incorrecta de tratar síntomas de iluminación) e incluso inducir conciencia coherente a esta realidad; convertir al paciente en normal.

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Pero, ¿a dónde va todo esto? Ahora se usan elementos naturales y sintéticos para ayudar en la rehabilitación de ciertas enfermedades, o incluso cambiar la percepción de la personas referente a su realidad. El DMT está presente en nosotros; se libera al nacer y al morir. Esta sustancia es la conexión con el todo. Sólo queda recordar que el DMT está presente a nuestro alrededor; en las plantas, en los árboles, en los cerebros de animales… Como dice el alquimista psicodélico Alexander Shulgin, esta molécula podría ser la piedra angular de cómo podemos estar captando la información de nuestra realidad y cómo la procesamos por medio de la interacción con la denominada molécula de espíritu. Ésta es segregada por la glándula pineal, creando una conexión con el todo similar a la de avatar. (Conectarse con el eywa, con otro ser o con los animales).

De esta manera, y sabiendo que nada está aquí por casualidad, comprendemos cómo la búsqueda de llegar más allá, de fundirse con el cosmos, es sólo el inicio interior a la conciencia de que todo está unido y atado a nosotros. De que tal vez pueda ser el vínculo doble hacia el universo, guardando éste nuestra información de la vida aquí, y dándonos información de lo que hay más allá.

Estamos hechos de la sustancia de los sueños. El tercer ojo sería entonces una especie de soñador lucido. Tal como en el filme Inception, uno puede ser consciente de su realidad, del holograma o de la matrix en la que vive y así modificarla a su antojo porque estaría procesando toda la información de su alrededor. Podría ver la ilusión que ésta proyecta; todo sería parte del complemento en el que estamos, en donde nos reconocemos en el otro y en donde a su vez el otro es la posibilidad de lo que pudiste ser.

Los chamánes actuales, así como los presentados en recientes documentales como La Molécula del Espíritu, han dicho que esta droga no es para el uso recreativo, además es probable que la sociedad actual no esté lista para ésta. Se debe tener una predisposición y equilibrio mental para quien la vaya a probar.

¿Entonces la iluminación no es para todos?

El uso de sustancias de este tipo podría ser sólo una cara de la moneda en la búsqueda de la iluminación o del despertar de la conciencia. Su contraparte vendría siendo la desintoxicación mediante una esencia pura.

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Si comprendiéramos, lejos del chamanismo moderno, la búsqueda interna de nuestra verdad y nuestra propia iluminación, sería posible aumentar la producción. Así, el DMT que se libera en los sueños se lograría avanzar. El estilo de vida moderno, con estrés, ruido y exceso de luces, afecta la producción de melatonina, la cual se produce en las noches, durante las horas de sueño. Además en la actualidad se comercializa con las experiencias, lo que llegar a hacer popular la iluminación artificial. Con esto se concluye la búsqueda del DMT la sustancia de los sueños en la cultura popular.

“Quien se busca a sí mismo también debe buscar a sus hermanos, descubrir quiénes son los cómplices de Dios en este viaje sobre la Tierra, pues así es como formaremos los pequeños enclaves y puntos de luz que nos abrirán el camino hacia una Nueva Era. Todos somos semillas del Reino, posibles prototipos de la nueva forma de organización material y espiritual que deberá levantarse por encima de los escombros del viejo orden... La nueva fuerza motriz de la historia ya no son las clases sociales, sino las formas de conciencia operadas a partir de grupos, comunidades y tribus de lo más variado”.  Alex Polari.

Para saber más sobre las prácticas actuales de la ayahuasca y su conexión con la nueva era de la iluminación, les recomiendo el libro de Alex Polari “Ayahuasca”.

Referencias: