El crimen de cambiarle el nombre a los indígenas para burlarse de ellos
Historia

El crimen de cambiarle el nombre a los indígenas para burlarse de ellos

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Por: Alejandro Arroyo Cano

19 de agosto, 2017

Historia El crimen de cambiarle el nombre a los indígenas para burlarse de ellos
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Por: Alejandro Arroyo Cano

19 de agosto, 2017


Maldita necesidad de ver al otro de rodilla, devastado y humillado. ¿Qué se gana haciendo eso? ¿Poder? ¿Respeto? Nada de eso. No hay premio para aquel que se aprovecha de otros para beneficio propio, al contrario, hay un terrible castigo. Quien daña con alevosía aniquila su alma y pierde su naturaleza de ser humano; convirtiéndose en una bestia, un animal irracional. Aquellos entes malignos son los que deberían ser señalados como mierda, boñiga y zurrullo. ¿Por qué tanto odio? Escuchen la siguiente historia y lo sabrán.


En el extremo noreste de Colombia se encuentra la región de La Guajira, donde habita la comunidad indígena de los wayúu. Durante la conquista europea del siglo XVI, este pueblo, dividido en clanes, se resistió a cambiar de cultura e ideología, permaneciendo a través de los siglos bajo el estilo de vida de sus antepasados. Por tal razón experimentó un rezago educativo y económico que los orillaría a la carencia de riquezas e, incluso, al atropello de sus Derechos Humanos.


El crimen de cambiarle el nombre a los indígenas para burlarse de ellos 1


Los wayúus, como todos los pueblos indígenas del mundo, deben enfrentarse a toda clase de discriminación, sin embargo, su caso es aún más crítico que el de los demás. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el 97 % de la población habla su idioma tradicional que es el wyuunaiki y un 66 % no ha recibido ningún tipo de educación formal. Estos porcentajes demuestran que esta comunidad indígena está prácticamente desprotegida en un mundo lleno de lobos.


El problema es el siguiente. Los wayúus acuden a las oficinas gubernamentales a registrarse con su nombre en idioma wyuunaiki, pero la persona encargada se toma el atrevimiento de nombrarlos como Popó, Coito, Heroína, Marihuana, Borracho, Payaso, GoodYear, Arrancamuelas y un sin fin de palabras que van desde lo "cómico" hasta lo ofensivo. Es así como clanes enteros de wayúus, ante la ley, tienen el nombres de objetos al azar u otros sustantivos.


El crimen de cambiarle el nombre a los indígenas para burlarse de ellos 2


En el documental Nacimos el 31 de diciembre se recogen declaraciones de los propios wayúus. «Yo me llamo Payaso en mi cédula. Desde que entendí que era el que tenía los zapatos grandes y la nariz roja la gente no para de burlarse. Yo les digo que me llamo Pablo pero no, ellos me siguen llamando Payaso. Ese es mi nombre y me da vergüenza».


¿Por qué ocurre esto? Estercilia Simanca, también perteneciente a los wayúus pero con una formación académica adecuada, escribió el libro Manifiesta no saber firmar con el fin de denunciar lo ocurrido con su pueblo. Ella cuenta que de pequeña llamaba a su familiares y amigos con los nombres de Gorila o Motosierra y ella se interrogaba con los extraños motes. Al crecer y hacerse consciente de la situación de los wayúus comenzó una investigación.


El crimen de cambiarle el nombre a los indígenas para burlarse de ellos 3


Estercilia comenta que este acto, el cual atenta con los Derechos Humanos, inició cuando los políticos y gobernadores colombianos descubrieron los miles de votos que podían significar los clanes wayúus, mandando brigadas a los desiertos de La Guajira para entregarles documentos oficiales susceptibles a participar en los procesos electorales. Fue entonces cuando personas sin escrúpulos escribían en la boletas oficiales nombres ofensivos que nada tenía que ver con la realidad.


Por si fuera poco la alteración del nombre, a todos los wayúus le pusieron 31 de diciembre como fecha de nacimiento, de ahí que el documental que describe esta situación se llame Nacimos el 31 de diciembre.



Es imposible no sentir enoje y repudio por la gente que cometió estos actos de vil engaño y con un fin tan ruin como desgraciar la vida de una persona por un voto electoral. Por esa razón, aquellas personas que se aprovecharon son las que deberían ser nombradas como Popó, Mierda, Zurullo y cuanta ofensa exista.


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