Historia

El día que los nazis mandaron destruir las estatuas más bellas de Francia

Historia El día que los nazis mandaron destruir las estatuas más bellas de Francia


Muchos trabajos de arte han sido destruidos a lo largo de los años contra sus deseos y el de la comunidad. El mural de Diego Rivera en el centro Rockefeller es un gran ejemplo o la demolición de las estatuas de Buda por el gobierno talibán también significan un cese a la libertad de expresión por parte del gobierno hacia el artista. En muchas ocasiones las nuevas religiones intentan destruir las estatuillas de la religión anterior como un acto de cambio impuesto, tal como lo hicieron los españoles con la civilización prehispánica.

Uno de los momentos cumbres en la destrucción del arte fue durante el régimen alemán. En ese periodo, libros, lienzos y estatuillas sufrieron un fin no previsto. En la quema de libros, el 10 de mayo de 1933, estudiantes, profesores y miembros del partido nazi quemaron volúmenes literarios de escritores que habían sido repudiados por sus ideas, esta quemazón fue conocida como una "acción para enaltecer el espíritu anti-alemán". 


Adolfo Hitler tenía gran interés en el mundo del arte. Antes de su faceta política, incursionó en él, sin embargo, sus obras eran realistas, por lo que ya nadie estaba interesado en ellas pues las vanguardias modernistas eran las que se imponían en Europa. Quizás este descontento del líder del Tercer Reich ocasionó que los nazis robaran piezas artísticas y quemaran algunos retablos de arte moderno.

Aquel arte que era considerado "degenerado" era destruido. Muchos de ellos pertenecían a los artistas modernos: cubistas, surrealistas, dadaístas y todas las pinturas con arte no realista, serían exterminadas. Aquellas realizadas por artistas judíos, también. Gustav Klimt, por ejemplo, sufrió la quema de 14 de sus pinturas, Courbet, Lichtenstein, Miró y otros pintores, se vieron afectados con la decisión del régimen nazi.

Estatuas francesas

En París, las esculturas de bronce que engalanaban las calles se derrumbaron. Durante la ocupación nazi en Francia y sobre todo en el gobierno de Vichy, ordenaron remover y destruir los monumentos y estatuas a menos que fueran consideradas históricas o de interés artístico para el nuevo régimen. Así, la mayoría de las estatuas que una vez estuvieron de pie en las calles parisinas y las plazas públicas de la república francesa fueron borradas de los libros de historia. 

estatuas nazis
Aquellas obras que lograban cumplir con el requisito del Tercer Reich para considerarse de valor histórico o artístico podía permanecer de pie, pero las que simbolizaban la democracia, políticas liberales, progreso y cualquier cosa que ofendiera a los alemanes, era acabada, se enviaba a una fosa de metales de aquellos caídos.

estatuas paris

Esa bodega en la que miles de cadáveres de metal destruidos se encontraban en todas partes del piso se ubicaba en la avenida 112 del General Michel Bizot en París, en el arrondissement (barrio) número 12. Después de investigar su ubicación, el fotógrafo surreal Pierre Jahan capturó de manera clandestina esas esculturas. Un último momento de admiración antes de ser fundidas y olvidadas del mundo. Más tarde, esas fotografías fueron publicadas en el libro "La mort et les statues", acompañadas por reflexiones de John Cocteau.


estatuas segunda guerra


Aquella ley que buscaba la destrucción de las estatuas se dio en octubre de 1941. Un año antes, los franceses habían firmado un armisticio con Alemania con el motivo de disolver la tercera república con un nuevo régimen autoritario que se movió de la sede parisina a la ciudad de Vichy. Para esto, los nazis mantuvieron a 2 millones de soldados franceses presos, con trabajos forzados, como rehenes para asegurar el gobierno de Vichy.

estatuas oso nazis
Los franceses, por otro lado, podrían conservar sus flotas marinas y el imperio colonial para mantener cierto grado de independencia e integridad, pero para 1942, las zonas libres también fueron ocupadas por el ejército alemán. El nuevo imperio francés revirtió aquellas políticas liberales e hizo un nuevo esfuerzo para una "regeneración nacional". La independencia de las mujeres se revirtió, inició un nuevo catolicismo conservador, antisemitismo y repudio a los ingleses.

Estatuas pierre jahan
Cuando los nazis intentaron recobrar todas las campanas de las iglesias francesas para reutilizar el metal, el gobierno de Vichy decidió ceder antes las estatuas. Más de 17 mil piezas desaparecieron, tanto conmemorativas como decorativas. Sólo las estatuas de "indiscutibles glorias nacionales" permanecieron de pie, Juana de Arco, Enrique IV, Louis XIV y Napoleón Bonaparte. Otros como Voltaire, Rousseau, Condorcet, Marat, Victor Hugo o Zolá fueron llevados a la fundidora.

Estatua de Jean Paul Marat

Estatua de Jean Paul Marat

A veces se cree que los parisinos tuvieron mucha suerte durante la invasión y las purgas culturales de la Segunda Guerra Mundial, pero con estas fotos de Pierre Jahan, vemos un lado olvidado y desconocido, uno de los capítulos más oscuros de la historia francesa. Uno que nos muestra aquellos rostros metálicos que yacían derrumbados en un recóndito lugar y que nos hacen pensar en todas las vidas francesas que se perdieron en la guerra. Las fotografías de Jahan se convierten en un símbolo de las víctimas reales de la guerra, de un gobierno totalitario que las aniquiló con gran violencia.

Estatua de Auguste Raffet

Estatua de Auguste Raffet

 

Estatua del Marqués de Condorcet

Estatua del Marqués de Condorcet

 

Estatua derribada del inventor francés Claude Chappe

Estatua derribada del inventor francés Claude Chappe

 

estatuas nazis

transporte de estatuas

estatuas jahan
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