Historia

"El hijo del Ahuizote" en la Revolución Mexicana

Historia "El hijo del Ahuizote" en la Revolución Mexicana

La relación entre los gobiernos y los medios de comunicación siempre ha sido un objeto de estudio, ya sea por el apoyo de estos últimos hacia los regímenes o bien por su carácter de opositores. A través de la imagen, se logra un  tinte satírico y de burla hacia quienes se encuentran en el poder.

El hijo del Ahuizotle


La caricatura como arma de protesta cumple una función social y de acción con características ilimitadas. Lo que se busca es exhibir la dominación, los atropellos cometidos por el gobierno, burlarse de los defectos y lograr así una oposición política. La emergencia de la caricatura política en México, a inicios de la segunda mitad del siglo XIX, fue ideal por sus funciones críticas:  “La caricatura, fiel expresión del sentimiento renovador y del pensamiento político progresista del pueblo mexicano, combatió contra las injusticias y desmanes de las dictaduras, años después de consumada nuestra Independencia; igualmente contra Santa Anna, que contra conservadores y clericales [1]”.

En el Porfiriato los caricaturistas, junto con sus creaciones, se volvieron armas ideológicas frente a la dictadura, lo que provocó que durante este régimen los periodistas sufrieran una fuerte represión. “El caricaturista, el dibujante, cobra en estas etapas de inconformidad y resistencia contra la autocracia, un carácter de auténticos voceros del pueblo, de organizadores de la oposición contra el tirano, a sabiendas del peligro que los acecha; protestan, zahieren, y alcanzan por su ingenio y mordacidad, no menos que por su maestría plástica [2]”. En este periodo surge El hijo del Ahuizotle. El ahuizote es un animal mitológico, un rey mexica en cuyo reinado sucedieron catástrofes, una persona de mal agüero. La representación gráfica es un muchacho descalzo que viste pantalones de manta blancos –como representación del campesino que trabaja-, trae un sombrero de copa que representa los altos ideales y aspiraciones; las armas de éste es la pluma puntiaguda del escritor satírico y un lápiz litográfico en representación de los caricaturistas.

el hijo del ahuizote
La publicación, El hijo del Ahuizote, se fundó en 1895 y se denominaba así mismo como un “semanario independiente de oposición feriz e intransigente con todo lo malo”. Daniel Cabrera es el fundador, propietario y director de la revista; el Hijo del Ahuizote es el alter ego de él mismo, fue dibujante y autor de muchos textos y editoriales de la revista los cuales firmaba con este pseudónimo. Es uno de los periodistas independientes más notables de este tiempo, en su movimiento encontramos parte de los orígenes de la lucha anti-porfirista y de la gesta revolucionaria.

El ahuizote


El Hijo de El Ahuizote es el niño respondón de Tuxtepec; es el curioso caso de un hijo que se siente legítimo y que acusa a su padre de bastardo. Su nacimiento revela que en parte el origen de la Revolución mexicana está el grupo inconforme que alimentó la revolución de Tuxtepec, y que existen importantes vasos comunicantes de sangre entre la rebelión anti-lerdista de 1876 y la gesta anti-porfirista de 1910-11”.

Su oposición es contra todos los niveles de gobierno, el clero, los ministros, diputados, las reelecciones de los gobernadores, en algunas ocasiones contra los españoles en México y diversos hechos de la política del país que se fueron intensificando en los últimos años del siglo XIX y principios del XX. Contaba con diferentes secciones: el álbum literario, la miscelánea (pequeñas noticias y anuncios de diversos géneros), el calendario santoral de la semana (se aludía de manera irónica diversos personajes del gobierno denunciando así sus actividades), las ahuizotadas –en las que se retomaban las notas de forma satírica- y los fototipos.

caricaturas en periódicos

El éxito de esta publicación fue gracias a las caricaturas políticas que aparecieron, las que, junto con el contenido, satirizaron los sucesos del país, cuestionando así el régimen de la época. El inicio del siglo XX marcó el final de la publicación. En julio de 1902, Ricardo Flores Magón tomó las riendas de éste, él fue encarcelado por el gobierno porfirista dos meses después-; tomó la dirección de éste Juan Sarabia en noviembre del mismo año; sin embargo, fue clausurado en enero de 1903 y sus talleres e imprenta incautados por el gobierno. A pesar de esto surgieron publicaciones con el mismo tinte, como El Nieto del Ahuizote y El Bisnieto del Ahuizote, los que corrieron con el mismo infortunio por la fuerte represión a la prensa.

El hijo del Ahuizote fue la primera publicación cargada de crítica política, cargada de sátira través de la caricatura, ésta funcionó, y lo hace hasta hoy,  como un arma de doble filo: la de informar y la de burlarse. Es a través de estas imágenes que podemos acercarnos a los acontecimientos políticos de una manera más ligera, no tan dura como suelen ser algunas de las noticias. 
 


[1] Pruneda, Salvador. La caricatura como arma política, INEHRM, México, 2003, p. 13

[2] Ibídem, p. 113


Referencias: