La parte del cuerpo de Napoleón que conquistó al mundo

Martes, 26 de diciembre de 2017 12:16

|Diego Cera

El sueño de Napoleón fue llegar a conquistar todo el mundo. Sin embargo, sólo una parte de su cuerpo cumplió más o menos con ese objetivo.



Polvo eres y en polvo te convertirás... a menos que seas famoso. Los seres humanos tenemos un extraño fetiche con aquello de cercenar y conservar ─literalmente─ al menos un pedazo de personajes que de una u otra forma han cambiado el rumbo de nuestra historia. Sobre la cabeza de San Juan Bautista, por ejemplo, podemos al menos sospechar que se encuentra resguardada como una reliquia en el Vaticano: ¿Cómo llegó hasta ahí? posiblemente durante las cruzadas. ¿Es verdadera? nadie lo sabe, se conocen al menos tres posibles reliquias del primo de Cristo; Italia, Francia y Siria son los países que presuntamente tienen el privilegio de tener en sus tierras el cráneo del bautista.



El pene de Rasputín es otra de esas reliquias imperdibles para los aficionados de los miembros cercenados, no lo decimos sólo por su gran tamaño ─a pesar de los años, ostenta la nada despreciable longitud de 30 centímetros─, sino por toda la magia que le es atribuida. Así podríamos pasar el día enumerando brazos, dientes, mechones de cabello y cuanto "producto humano" se nos antoje sin tocar siquiera uno de los casos en la materia. Un pene mutilado que incluso tiene su propio libro.



Tras la publicación de Las partes privadas de Napoleón: 2,500 años de historia al descubierto, Tonny Perrottet sorprendió a sus lectores al revelar que desde su muerte, el "baguette" del conquistador nunca había estado acompañando a su dueño en el más allá. Todo comenzó cuando el doctor encargado de hacer la autopsia a Napoleón decidió, como si fuera poca cosa, cortar su miembro con la única intención de conservarlo. Imaginen al doctor con el pene de Napoleón en un frasco sobre su chimenea. Hermosa imagen. Después, el miembro pasó a manos de un cura de Córcega, Francia y de ahí al estante de un vendedor de libros en Inglaterra.



Creamos o no, parece que el pene de Napoleón ha conquistado más partes del mundo que su propio dueño. Después de Inglaterra, el destino lo llevó en 1977 a Nueva Jersey, Estados Unidos, al sótano del experto en urología John J. Lattimer quien además se dedica a coleccionar algunas rarezas de la historia, como el collar ensangrentado de Abraham Lincoln y la cápsula de cianuro que mató al líder nazi Hermann Göring.



A pesar de la historia que lo respalda, no hay nada que indique que realmente se trata del pene del conquistador, aún así muchas personas están sumamente interesadas en conocer de cerca el miembro y desmentir por su cuenta uno de los grandes mitos que rodean la figura de Napoleón: la medida de su pene, que se presume oscilaba entre los 38 centímetros.



Probablemente el coleccionar estos objetos nos dé ─o eso nos gusta creer─ una visión mucho más amplia de sus dueños, por más extraño que siga sonando esto, cualquier dato que podamos obtener (así sea la medida de uno de sus dedos) podría cambiar nuestra visión de las cosas para siempre.


Diego Cera

Diego Cera


Articulista Senior
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