El socialista que quiere ser presidente de Estados Unidos y quiere cambiar al resto del mundo
Historia

El socialista que quiere ser presidente de Estados Unidos y quiere cambiar al resto del mundo

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Por: Victor Martinez

26 de abril, 2016

Historia El socialista que quiere ser presidente de Estados Unidos y quiere cambiar al resto del mundo
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26 de abril, 2016



Si alguien hubiera dicho hace un año que el rival más duro que enfrentaría Hillary Clinton rumbo a la nominación como candidata del partido Demócrata a la presidencia de EEUU sería un socialista independiente de 74 años originario de Vermont, todos los analistas políticos habrían reído por la ocurrencia. Si además, esa persona hubiera dicho que este personaje tendría un éxito sin precedentes para movilizar a los millennials –hombres y mujeres jóvenes que se sienten incomprendidos por las generaciones previas– esa persona habría sido escoltada a una institución de salud mental. Pero eso fue exactamente lo que ocurrió.

 

Si bien Bernie Sanders aún tiene un largo camino por recorrer para hacerse de la nominación demócrata, se ha convertido en un incómodo rival para Hillary Clinton, siendo que hace apenas unos meses todo el mundo pensaba que la contienda interna, y quizá la elección general en EEUU, serían un simple protocolo, una coronación de la exsecretaria de Estado y exprimera dama.

Pero, ¿quién es exactamente este hombre que ha revolucionado la contienda demócrata y que aspira a convertirse en el hombre más poderoso del mundo?

Bernard Sanders es un político independiente –no está afiliado al partido Republicano ni al Demócrata (aunque aspira a la candidatura de éste último)– quien nació en Brooklyn, Nueva York, el 8 de septiembre de 1941. Su padre era de origen polaco y su madre, originaria de Nueva York, era descendiente de inmigrantes judíos originarios de Rusia y Polonia. Crecer en un hogar de inmigrantes, particularmente judíos, fue algo determinante para el futuro político de Sanders, como admitió durante un evento de prensa: “Un hombre llamado Adolf Hitler ganó una elección en 1932. Ganó una elección y 50 millones de personas, incluyendo a seis millones de judíos, murieron en la Segunda Guerra Mundial como resultado de esa elección. Así que aprendí desde niño que la política es, de hecho, muy importante”.

Socialista

Desde que era muy joven, Sanders encontró su vocación en el trabajo político. Aún estaba en la universidad cuando se unió a la Liga Socialista de las Personas Jóvenes, afiliada al Partido Socialista de Estados Unidos (éste desapareció en 1972). Se convirtió en organizador estudiantil y asistió a diversas marchas a favor de los derechos civiles. Sanders estuvo presente durante “La gran marcha de Washington”, en la que el reverendo Martin Luther King Jr. dio su famoso discurso “I Have a Dream”.

Después de trabajar como profesor y carpintero en Nueva York, Sanders se mudó a Vermont, donde se dedicó a crear material educativo para escuelas y a escribir para el Vermont Freeman, un semanario alternativo.

En 1980 venció al candidato demócrata Gordon Paquette en la elección para alcalde de Burlington, la capital del estado de Vermont. Paquette había ocupado ese puesto en cinco ocasiones consecutivas. Al ver que una quinta reelección sería prácticamente inevitable, el partido Republicano ni siquiera presentó un candidato, dejando al independiente Sanders el camino libre para enfrentar a Paquette. Se alzó con el triunfo gracias al apoyo de profesores universitarios y sindicatos. Sanders sería reelegido en tres ocasiones, en la última de las cuales venció a un candidato apoyado por los dos principales partidos del país.

Después de su paso por la alcaldía de Burlington, Sanders se dirigió a la Cámara de Representantes (el equivalente de la Cámara de Diputados en México). En 1990 se convirtió en el primer socialista elegido para este cuerpo legislativo. Tras 16 años como representante, en los que notablemente votó en contra del uso de la fuerza en Iraq en 1991 y 2002, además de que fue crítico del “Acta Patriota”, la cual, entre otras cosas, expandió los poderes del gobierno para espiar a sus ciudadanos con el pretexto de evitar otro ataque terrorista como el 9/11, el autodenominado “socialista democrático” dejó la cámara baja para convertirse en senador, puesto que ocupa actualmente.

El 30 de abril de 2015 anunció sus intenciones de contender por la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos y desde el comienzo dejó muy claro que uno de sus objetivos principales sería eliminar la influencia del dinero en la política. Hay que recordar que en Estados Unidos, a diferencia de México, los fondos para las campañas políticas provienen en su gran mayoría de contribuciones privadas. “Ahora tenemos una situación política en la que los billonarios pueden literalmente comprar elecciones y candidatos. No nos engañemos: esa es la realidad ahora mismo”, dijo durante su anuncio.

 Bernie Sanders

Ha dicho también que quiere disolver a los grandes bancos, proveer educación universitaria gratuita en todas las instituciones públicas y crear empleos a través de la renovación de la infraestructura del país. Su modelo está basado en la organización política de los países escandinavos, particularmente Dinamarca. “En vez de promover un sistema que permita a pocas personas tener una enorme riqueza, ellos (los daneses) han desarrollado un sistema que garantiza un estándar mínimo de vida muy fuerte para todos –incluyendo los niños, ancianos y los discapacitados”, escribió Sanders en el "Huffington Post".

La razón por la que Sanders resulta un candidato tan atractivo para los jóvenes –y para aquellos cansados por la forma en que el sistema los ha tratado– es que lo perciben como alguien “auténtico”, no les parece un político más. Y en este punto tienen algo de razón. Las credenciales de Sanders en el terreno ideológico son impecables, ya que ha defendido el mismo ideario desde que era un joven en la Universidad de Chicago.


Candidatos a la presidencia

El mote de “socialista democrático” no es de creación reciente, así se ha referido a sí mismo desde hace décadas, incluso cuando la palabra socialista aún generaba mucha resistencia entre la mayor parte de la sociedad norteamericana. Y esa es la otra razón principal por la que ha tenido tanto éxito con el segmento millennial: para los jóvenes, el socialismo ya no es un tema tabú y su asociación con el concepto de comunismo es cada vez más tenue; el de Sanders es un socialismo a la europea, más parecido a la socialdemocracia danesa –que combina el libre mercado con un sistema de bienestar robusto– que con el férreo control estatal de la exUnión Soviética.

¿Tiene Sanders posibilidades de convertirse en presidente? Existe la posibilidad, pero es un camino cuesta arriba para el senador. La principal razón por la que tendrá problemas para vencer a Hillary Clinton en las primarias y a Donald Trump, Ted Cruz o algún otro candidato en la elección general, es precisamente la forma en que funciona el sistema, aquello que Sanders ha criticado tanto. Sanders no cuenta con el apoyo de los grandes magnates de la industria o las finanzas y, desafortunadamente, en la política norteamericana, el dinero habla, en ocasiones, mucho más fuerte que los electores.

Referencias:

An unlikely contender, Sanders takes on ‘billionaire class’ in 2016 bid”, Paul Kane, The Washington Post, abril 2015.

What can we learn from Denmark?”, Bernie Sanders, Huffington Post, mayo 2013.


Referencias: