Cómo se curaba la infertilidad en la Edad Media y 8 hábitos extraños de la época

Domingo, 4 de noviembre de 2018 0:27

|Beatriz Esquivel
habitos extranos de la edad media

En la Edad Media había ciertos hábitos y remedios que ahora pueden parecernos sumamente raros e inservibles.


La infertilidad y el deseo de tener hijos existen desde mucho antes de la medicina moderna. Aún cuando el funcionamiento del cuerpo era una total incógnita, la idea de que era posible revertir la incapacidad para procrear estaba respaldada por mitos y supersticiones propias de la época, que alimentaban prácticas que hoy pueden resultar extrañas. El mundo de la Edad Media se construyó a partir de bases religiosas que delimitaban cada aspecto de la vida, lo que provocó costumbres tan rígidas en aquél momento, como disparatadas en el presente:

-

El matrimonio


En la Edad Media no era necesario oficiar una misa o algún otro tipo de ceremonia para hacer oficial una boda. Los matrimonios solían realizarse bajo común acuerdo de palabra, o podían concretarse de forma implícita si se tenían relaciones sexuales; sin embargo, para evitar engaños o confusiones comenzó a popularizarse hacerlo frente a un cura, que diera fe del acuerdo y por lo tanto del matrimonio entre dos personas.


habitos extranos de la edad media 1

[Giotto, Marriage of the Virgin.]

-

Curar la infertilidad


Contrario a la creencia popular, en la Edad Media se consideraba que los hombres también eran responsables por la infertilidad y las mujeres podían pedir un divorcio si sus esposos eran impotentes. Existían distintas pruebas para determinar qué miembro de la pareja era infértil. Si el hombre era considerado incapaz de procrear, debía consumir testículos de cerdo disecados que se molían y bebían junto con el vino.


habitos extranos de la edad media 2


-

Cejas de roedor


Las mujeres en ocasiones solían depilarse por completo las cejas para lucir una frente mucho más grande. No obstante, cuando querían hacerlas crecer de nuevo se ayudaban colocándose pelo de ratón.


habitos extranos de la edad media 3


-

Sangrías con sanguijuelas


A pesar de que las sangrías fueron un método médico que se popularizó en el siglo XIX, en la Edad Media ya era bastante común extraer la sangre de la gente para aliviar sus malestares. Para ello era muy común utilizar sanguijuelas.


habitos extranos de la edad media 4


-

Diagnósticos con la orina


Si bien la orina aún es utilizada para realizar estudios y diagnósticos, en aquel entonces el método de análisis dependía exclusivamente de las papilas gustativas y el sentido del olfato de los médicos. Con base en su olor, color y sabor daban un diagnóstico.


habitos extranos de la edad media 5


-

Usaban bacinicas


Ante la falta de tuberías o letrinas, la mayoría de la gente en la Edad Media hacía sus necesidades en bacinicas, cuyo contenido era lanzado por las ventanas. La práctica de tirar los desechos humanos a las calles a la larga provocó epidemias y condiciones poco salubres en general.


habitos extranos de la edad media 6


-

Se valoraba la palidez


A diferencia del presente, los cánones de belleza medievales se inclinaban por rostros pálidos. Para lucir un tono de piel con menos color, las mujeres utilizaban cosméticos que muchas veces contenían plomo, así como otros agentes que deterioraban su piel. Del mismo modo, existen registros de mujeres que a propósito perdían sangre para que su piel luciera más clara.


habitos extranos de la edad media 7


-

No se usaban cubiertos


Los cubiertos son una invención un tanto más moderna que del Medievo. En aquel entonces era común comer con las manos sin importar el estrato social. En algunas culturas aún se acostumbra comer con las manos; sin embargo, con el paso del tiempo el uso de tenedores y cuchillos se volvió más común, aunque en principio se trató de una cuestión de estatus social, pues sólo los más ricos podían costear cubiertos de oro que no alteraban el sabor de la comida.


habitos extranos de la edad media 8


*

También te puede interesar:


Miedo a ser enterrado vivo y otras fobias extrañas de la antigüedad

La oscura razón por la que la Iglesia castigaba la risa durante la Edad Media


Beatriz Esquivel

Beatriz Esquivel


Articulista
  COMENTARIOS