Hitler: la mayor celebridad de todos los tiempos
Historia

Hitler: la mayor celebridad de todos los tiempos

Avatar of Alex Campos

Por: Alex Campos

4 de septiembre, 2015

Historia Hitler: la mayor celebridad de todos los tiempos
Avatar of Alex Campos

Por: Alex Campos

4 de septiembre, 2015


“El hombre fuerte es más poderoso cuando está solo”.
–Adolf Hitler

El ascenso al poder de Hitler se logró gracias a la presión política ejercida por los nazis, quienes forzaron a Hindenburg a formar un gobierno de coalición para evitar una nueva crisis. Una vez que los nazis tomaron las riendas de Alemania, comenzaron una persecución de opositores políticos, instigación a las minorías y la propagación de los ideales nazis a través de todas las instituciones culturales. Después de eventos como la Noche de los Cristales Rotos o la Noche de los Cuchillos largos, la figura de Hitler fue ampliamente criticada dentro y fuera de Alemania, por lo que en aras de reforzar la imagen de quien próximamente iniciaría una invasión a Europa a gran escala, se llamó a su equipo de relaciones públicas.

La década de los 30, además de resentir los peores años de la Gran Depresión, se caracterizó por un repunte en la cultura de la celebridad. El cine, la radio y la revistas volcaron sus contenidos hacia el estilo de vida de los protagonistas de las esferas sociales pues la gente había desarrollado un interés por la vida privada de los personajes públicos como consecuencia del asentamiento de los ideales democráticos. El Führer vislumbró la posibilidad de desarrollar su imagen y así afianzar la popularidad entre la clase media. En una época en la que no se comprendía el potencial de los medios masivos de comunicación como herramientas de propaganda, los nazis innovaron en el desarrollo de sus planes, cuyos principios perduran aún en el siglo XXI.

la mayor celebridad de todos los tiempos

El equipo de relaciones públicas e imagen más cercano al Führer se encargó de invitar a múltiples revistas y periódicos a que visitaran el corazón de Alemania y conocieran a Hitler, para que ellos a su vez compartieran una imagen mucho más cercana y 'fiel' a sus lectores. Por ejemplo, la New York Times Magazine realizó un reportaje sobre Hitler en 1935, mostrándolo como un "caballero, vegetariano, que gustaba de jugar con sus perros y era aficionado a sus paseos a la campiña alemana". La recopilación de múltiples reportajes sobre Hitler en la década de los 30, fue hecha por la historiadora Despina Stratigakos en su próximo libro: Hitler at Home, que será publicado el 29 de septiembre. 

Hitler playboy

Despina detalla en su nuevo título el trabajo realizado por los nazis para promover una imagen amigable del estadista que sirviera para reinventar aquella de hombre solitario y sin lazos familiares. La estrategia, que incluía a medios alrededor del mundo, consistía en mostrar a un líder de estado con buen gusto y altos niveles morales, para lo cual se centraron en su vida personal, "mostrándolo con sus perros y alrededor de múltiples niños, y al interior de una casa diseñada con espacios arquitectónicos que evocaran un sentimiento de calidez". Asimismo, la historiadora afirma que "las historias se centraban en que la figura de Hitler era la de un hombre tierno y un individuo gentil con gran gusto por la decoración".

la mayor celebridad de todos los tiempos
Cancilleria hitler

No es casualidad que muchos de los reportajes escritos en la década de los 30 tengan tantas referencias al diseño de interiores y los espacios arquitectónicos, puesto que la gran estrategia de imagen ocurrió de la mano con las grandes renovaciones de tres residencias clave en la vida de Hitler: la cancillería en Berlín, su residencia en Münich y el Berghof: la residencia de montaña del Führer. La arquitecta e interiorista alemana Gerdy Troost, colaboró en el rediseño de estos espacios, contando con el involucramiento directo del estadista, quien insistió en que estas tres residencias mantuvieran un diseño hogareño, simple y atribuible a la clase media. La intención de Hitler para distanciarse de la aristocracia alemana no quedó en el plano político. 

Casa montana hitler

El equipo de trabajo diseñó espacios, similares a sets de películas, que evocaran emociones precisas: calidez, tranquilidad, austeridad y un sentimiento hogareño. "Existe una distinción entre la arquitectura del Führer y de las residencias de Hitler que proyectan una imagen suavizada del estadista. La figura del Dios no sirve para que la gente se relacioné con él, pero si tienes a un Dios que a la vez produce empatía, lo tienes todo: por un lado tienes a alguien a quien mirar hacia arriba y tienes a alguien con quien tomar el té. La mezcla es poderosa pues el imaginario doméstico es sencillo para que la gente común se relacione. El respeto y la empatía funcionan muy bien juntos". 

Ninos con hitler

Aquella imagen de estadista autoritario y violento se convirtió en la de un tipo agradable, sencillo y común. Las publicaciones modificaron la percepción de la gente, haciéndole creer que conocían al verdadero Hitler, al hombre detrás de la máscara, aunque en realidad era una imagen construida, un vistazo a una fotografía mucho más grande. "Quizás, después de todo, el hombre no era tan malo como el resto de noticias europeas decía". 

El 20 de agosto de 1939, 12 días antes de la invasión alemana a Polonia, nueve meses después de la Noche de los cristales rotos y seis años después de la apertura del primer campo de concentración en Dachau, el New York Times publicó otro reportaje. La pieza describía el día a día de Hitler en su residencia de montaña cercana a la frontera con Austria, un espacio "armoniosamente decorado según las mejores tradiciones germanas que lograba una atmósfera de alegría y tranquilidad". De la mano de los espacios, colores e iluminación de la residencia, se indagaba en los pequeños gustos de Hitler, como el jardín de tomates a espaldas de la residencia, su debilidad por el chocolate y su gusto por tomar siestas en la tarde.

Hitler con nina

Los medios estadounidenses no fueron los únicos que cubrieron la vida de quien llevaría el mundo a la guerra total, pues en 1938 la revista británica, Homes and Gardens, redactó un reportaje de 3 páginas sobre una de las residencias del Führer, misma que describió como "un hogar iluminado, con flujos de aire y con un esquema de jade verde", y al hombre que reposaba en ese lugar como alguien "con gran pasión por cortar flores, y quien consideraba a sus jardineros, chófer y piloto no como sirvientes, sino como amigos leales". La arquitectura, jardinería y el interiorismo sirvieron como pretexto para derribar la frialdad del hombre con el bigote de cepillo; quien superaba el suicidio de su sobrina y las críticas por mantenerse soltero y sin familia. El hecho de que Hitler se mantuviera soltero no fue casualidad, sino parte de una estrategia de propaganda para mostrarlo como el primer playboy de la historia, un hombre al alcance de cualquier mujer aria comprometida con su país. El Führer esperaría hasta el penúltimo día de su vida, en 1945, para casarse con Eva Braun, a quien conoció desde 1929. 

la mayor celebridad de todos los tiempos

La historiadora Despina Stratigakos reafirma el gran éxito de la campaña de imagen, puesto que "todas las publicaciones, desde Life hasta American Kennel Gazette -una publicación sobre perros- cubrieron la historia del verdadero Hitler. Incluso, en 1934, las fotos del Führer jugando con sus perros y la infancia alemana, fueron las imágenes más compradas por los medios en Alemania y Europa. La cuidadosa imagen se desfiguró con el inicio de la guerra y la brutalidad de los nazis, aunque su vida personal permanece sujeta a la fascinación y la mística de miles de personas alrededor del mundo. 


Te puede interesar: Datos que no conocías de la vida de Hitler


***

Referencias:
University at Buffalo
Curbed


Referencias: