Historia

La trágica historia de amor y locura de los emperadores de México

Historia La trágica historia de amor y locura de los emperadores de México

El amor lleva a la locura. La ciencia ha demostrado que el cerebro no trabaja de manera normal cuando un sentimiento pasional se apodera de él. La liberación de los diferentes químicos causa un efecto similar al de una droga: impide desarrollar juicios claros y tomar decisiones lógicas. Dependiendo la intensidad y la estabilidad psicológica de cada persona, puede derivar en múltiples trastornos mentales.

Así sucedió con Maximiliano y Carlota durante el Segundo Imperio Mexicano. Esos personajes que pudieron cambiar el mundo fueron arruinados por la guerra, las traiciones y por el fuerte amor que los unía.

maximiliano y carlota pasion

Los libros de historia los representan como personajes malvados, egocéntricos y que sólo eran una amenaza contra Benito Juárez; ofrecen una visión que establece al Benemérito de las Américas como un héroe sin mencionar la valentía de Maximiliano y Carlota, quienes tomaron las riendas de un país en crisis con apenas 50 años de independencia.

maximiliano y carlota cartas

Carlota era hermana del heredero al trono de Bélgica Leopoldo II, mientras que Maximiliano era príncipe de Austria. Aunque poseían personalidades diferentes, él demasiado sencillo y ella extremadamente sarcástica, desarrollar una relación que derivó en una fuerte codependencia; juntos tenían una visión de un México próspero, libre de corrupción y sin control directo de Europa. Se declaró Emperador en 1864, pero su sueño no duraría demasiado.

maximiliano y carlota segundo imperio

Aunque el inicio de su imperio fue provechoso y Carlota tomó con ímpetu sus tareas como Emperatriz, la revolución de Benito Juárez continuaba siendo una amenaza y los franceses cada vez estaban menos interesados en desarrollar un conflicto con los mexicanos. Sus aliados, el Reino Unido y España, decidieron crear relaciones diplomáticas retirando su ejército hasta que finalmente optaron por partir y abandonar a Maximiliano.

maximiliano y carlota

A sólo dos años de que comenzó el Imperio, Carlota decidió volver a Europa buscando ayuda para Maximiliano, quien cada vez tenía menos fuerza debido al abandono del ejército francés y el ímpetu de Juárez. Lo que no sabía es que jamás volverían a verse. 

Carlota emprendió un largo viaje para salvar a su esposo pero sólo encontró locura. El dolor de que los franceses hubiesen abandonado al regente comenzó a causarle fuertes paranoias. Estaba convencida de que todo aquel con quien hablara no era de fiar y que, en cualquier momento, la envenenarían para deshacerse de ella y facilitar la caída del amor de su vida.

maximiliano y carlota de mexico

Durante ése periodo, los amantes intercambiaron distintas cartas y telegramas, las cuales revelan que los libros de historia mentían fervientemente en cuanto a sus intenciones y sus personalidades. En los textos se escuchan tiernos indicios de preocupación por la patria y por ellos mismos. Además muestran que –contrario a la creencia– tenían un vínculo casi indestructible y que todos los rumores alrededor de sus aventuras amorosas con otras personas podrían ser falsos. Ambos hablan sobre la situación del mundo y su lugar en él. La esperanza es tangible en sus palabras, no obstante, lo más desgarrador es el deseo que tenían de volver a verse... hecho que nunca sucedió.

maximiliano y carlota amor

Aquí un par de aquellas cartas:

Tesoro de mi corazón:

Después de nuestra despedida, tan sumamente dolorosa, quedé abrumada sobre todo al ver tus conmovedoras lágrimas, y permanecí por cierto tiempo como muda y sin sentido al lado de la Barrio, mientras las mulas nos arrastraban, llorando yo también, haciendo votos y rezando. A partir de ese momento me he sentido aligerada, pero te conjuro a cuidarte de los fran[ceses], hasta de los mejores. Se supone que P[ierron] dijo a Kuhac[sevich] que yo jamás regresaré. No les prestes atención. Estuviere donde estuviere se me rompería el corazón si se me enterara de que te han convencido de renunciar a esa tarea tan cara para nosotros y con un futuro floreciente. Por fortuna te conozco muy bien para creer tal cosa de ti en un momento de sorpresa y eso me consuela a través del mar, a cruzar el océano llevando a cuestas la felicidad y el destino de México. Sí, de qué modo has tenido siempre el arte de no ganar, por traición de otros, los corazones humanos que laten por ti y no te traicionan. Hasta ahora la señora Kuhac[sevich] dice que no entiende por qué no han de estar bien las cosas y sospecha interpretaciones falsas de la situación. Castillo está de muy buen humor, lleva todo a pedir de boca como nunca antes lo hizo, el carruaje es excelente y satisface a la Barrio que niega estar en estado de buena esperanza. Llegamos antes de que fuera de noche, sin lluvia, polvo ni lodo, justo a tiempo. Los otros carruajes y la comitiva también han llegado. Supe que la rifa fue muy visitada. Todos dormimos acampados aquí. Yo en la alcoba pequeña, la Barrio en el comedor y los señores en la sala grande. El mayor Bernard de Puebla fue invitado a la mesa. En el carruaje recordé el manto de Moctezuma que también traeré y hablé en el pensamiento con el gran soberano universal al que espero hacer entender tanto.

Te abrazo con profundo amor y nostalgia, pero con fe firme en el futuro, y quedo

Tu siempre fiel esposa Carlota.

maximiliano y carlota poder

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"Ángel bienamado:

Te agradezco profundamente, de todo corazón, tu cariñosa carta desde Veracruz.
Qué contento estoy de que se te haya recibido tan amable y cordialmente, pues tú te mereces más que cualquier otra princesa que se reconozca tu valor y se sepa apreciarlo.

Ojalá se te dé en Yucatán un recibimiento igual, siento ya una infinita curiosidad por las noticias que recibiré de allí. Me es tan infinitamente doloroso no tener siquiera comunicación telegráfica contigo, mi vida y mi estrella; mientras más te alejas, más me angustio y más abandonado me siento. Anteayer tuve de nuevo una cena mayor que resultó muy bien; presidió la buena prima junto conmigo y estuvo más ingeniosa y amable que nunca; Mauray, que estuvo a la mesa y a quien presenté, quedó encantado con ella. Ayer hice una gran excursión a un pueblo indio grande en las altas montañas detrás de (Los) Remedios, en un sitio maravilloso con bosques hermosísimos. Pero en la medida en que la naturaleza y el sitio me encantaron, en esa misma medida me insatisfizo la escuela y también los escalones más bajos de la civilización en que se encuentran los habitantes. Son salvajes totalmente abandonados y sin religión. Ahora visito siempre por las mañanas con Esteva las diversas instituciones de la ciudad; hoy estuve en el hospital de San Andrés para discutir las precauciones que deben tomarse ante el cólera, problema que mucho nos ocupa ahora. Mañana tendremos de nuevo una gran reunión en relación con el desagüe, en la que finalmente se solucionará el problema. Hay ahora gran actividad en el gobierno que yo fomento aún más, también los periódicos empiezan a alabar y no a censurar siempre. De hecho, se logra mucho y, en general, bueno, la mejor prueba de ello fue el entusiasmo en Veracruz, la misma ciudad en la que hace 18 meses hubo tanta frialdad hacia nosotros.

Abrazándote con profundo amor y nostalgia, quedo.

Tu siempre fiel, Max.

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maximiliano y carlota mexicano

Las cartas revelan su profundo interés por el bienestar de México, resaltando las traiciones que temían ambos personajes en América y Europa. Poco más de un año después de que se separaron, el Imperio cayó y Maximiliano fue aprisionado, juzgado y sentenciado a muerte. Mientras tanto, Carlota perdía la cabeza y su hermano Leopoldo II usaba diferentes técnicas para tratar de llevarla a casa y hacerla olvidar el país que tanto daño le hizo.

Nadie tuvo el valor de anunciarle la muerte de Maximiliano y alguien falsificó un telegrama escrito por él hacia Carlota donde le aseguraba que se encontrarían en Hungría. Una vez ahí se le confesó la muerte de su marido y su mente decayó en la depresión, se sentía perseguida y bebía agua de las fuentes callejeras por miedo al veneno. La que alguna vez fue una princesa, luego emperatriz, se quedó sólo como una viuda que ayudaba a mejorar la imagen de la corona en ese país.

maximiliano y carlota imperio mexicano

La mujer murió de neumonía durante la Primera Guerra Mundial a una edad avanzada. Se dice que en sus últimos años su mente había recuperado cierto balance, mas nunca logró olvidar a su amado Maximiliano. La caída del Emperador no sólo se llevó un México diferente al que tenemos, también destruyó la vida de las dos personas que tuvieron el valor suficiente para tratar de hacerlo un lugar mejor. Esa es la verdadera tragedia.



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Referencias: 

La Jornada

Proceso

 

Referencias: