La historia de los artistas latinoamericanos que se enfrentaron a la dictadura chilena

La historia de los artistas latinoamericanos que se enfrentaron a la dictadura chilena

Por: Alondra Lopez Vargas -

El 11 de septiembre es un día sombrío para la historia mundial: además del atentado a las Torres Gemelas en EEUU, en Chile comenzó una de las dictaduras más atroces de América Latina.

Cuando escuchamos “11 de septiembre” nuestra mente nos remite al 2001 y a Estados Unidos, al desplome de las Torres Gemelas y tratamos de rescatar de aquél acontecimiento lo más interesante haciendo caso omiso a situaciones tan crueles y dolientes, por ejemplo, cuando miramos hacia los países del sur y revisamos su historia nos damos cuenta que apenas a finales del siglo pasado estaban viviendo una de las peores pesadillas: las dictaduras políticas de Argentina, Panamá, Honduras, Paraguay, Venezuela y Chile, por mencionar algunas que son los casos de mayor represión, desaparición y muerte de los últimos siglos en América Latina.
dictadura chilenaFoto: El CiudadanoEn el caso de Chile, el 11 de septiembre de 1973 comenzó para su historia una etapa terrible a partir del golpe militar dado por Augusto Pinochet al presidente Salvador Allende y al partido izquierdista de la Unidad Popular. La represión se hizo presente en cada rincón de la ciudad con redadas de “limpieza” que los militares hacían a la sociedad en general para borrar todo tipo de manifestación y recuerdo del gobierno anterior a Pinochet. Sin embargo, hubo personas que se interesaron por dar a conocer los hechos de transgresión a los derechos humanos por medio de performance o intervenciones que plasmaban lo que sucedía en el cotidiano chileno, esto artistas e se interesaban en abrir los ojos de la sociedad haciendo conscientes a los individuos de lo que sucedía y que, privados por el miedo, no alzaban la voz en favor de un cambio.

Relacionadolas-ultimas-palabras-de-salvador-allende-antes-de-morirLa última alocución de Salvador Allende antes de fallecer en un bombardeo


Dictadura Chilena RepresiónFoto: Prensa La Noticia

En 1979 Nelly Richard definió a este grupo de artistas como Escena de Avanzada, la cual estaba integrada por Carlos Leppe y sus performance, las intervenciones urbanas del Colectivo Acciones de Arte (CADA), los escritos en prensa con el diario El Mercurio en la obra de Catalina Parra y las fotografías de Eugenio Dittborn. Todos ellos conformaban un puñado de verdad entre todo el ilusionismo que proponía el gobierno de Pinochet. Richard los describe como artistas que se han caracterizado por haber extremado su pregunta en torno al significado del arte y a las condiciones-límites de su práctica en el marco de una sociedad fuertemente reprendida, por haberse atrevido a apostar la creatividad como fuerza disruptora del orden administrado en el lenguaje por las figuras de la autoridad y sus gramáticas de poder.

Por un lado nos damos cuenta de que estos artistas proponían salir del marco institucional como los museos y las galerías para poder adentrarse en el corazón de Chile y hacer la propuesta de evidenciar lo oculto, por otro lado sus acciones se colocaban en un punto peligroso. 

Relacionadoquema-de-libros-dictadura-chilena-pinochetLa absurda razón por la que quemaron libros de cubismo en la dictadura chilena

En el caso del Colectivo Acciones de Arte (CADA) surgido en 1979, integrado por el sociólogo Fernando Balcells, la escritora Diamela Elit, el poeta Raúl Zurita y los artistas visuales Lotty Rosenfeld y Juan Castillo, tenía por objetivo la modificación de la estructura social tomada como un mecanismo colectivo que dependía de la toma de conciencia de la sociedad chilena ante lo impuesto por un el régimen militar. Sus obras eran acciones efímeras que se situaban en el espacio urbano de Santiago de Chile: actuaban al momento, no se anticipaba al público su exposición e incitaban la subjetividad del espectador para despertar y darse cuenta de su daño y al mismo tiempo lo colocaban como soporte mismo de sus obras al involucrarlos en ella.

En todos sus performance se destaca la idea de resignificar la historia de Chile, modificar la raíz de la sociedad para tener una vida mejor y poder ser libres otra vez. En este sentido la primera obra del CADA fue en 1979 frente a la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (CEPAL), donde reiteraban «[…] ir creando las verdaderas condiciones de vida de un país no es sólo un trabajo político […] corregir la vida es un trabajo de arte». Con esto los artistas reiteran su compromiso con la vida y con la dignidad que ésta debía tener

Relacionadochicha-mariani-abuelas-de-plaza-de-mayoLa mujer latinoamericana que luchó durante 40 años contra una dictadura para encontrar a su nieta robada

Entre otras intervenciones se conoce la de Para no morir de hambre en el arte, ¡Ay Sudamérica! y No+. En el caso de la primera, su acción comenzó por repartir bolsas de ½ litro de leche a un pequeño barrio popular de Santiago llamado la Granja, esto con el fin de que las personas evocaran lo que alguna vez Allende prometió durante su gobierno: repartir esa cantidad de leche todos los días a los niños de Chile. Pero la acción no terminó ahí, después de repartir el líquido los artistas pidieron a los pobladores que les devolvieran las bolsas para hacer una obra con ellas y efectivamente poco después ésta se presentaría en la Galería Centro Imagen.
No+ CADA chileFoto: CNN Chile 

Respecto a las otras intervenciones mencionadas, el "No+" se podía observar en las paredes de las calles de Santiago, donde se colocaban estas palabras y la obra era completada por el espectador cuando escribía una palabra después del No+, por ejemplo “No+ violencia”. Por otra parte, ¡Ay Sudamérica! fue una actividad realizada en 1981 y que requirió seis avionetas que lanzaron panfletos con un texto que decía, entre otras cosas: «NOSOTROS SOMOS ARTISTAS, PERO CADA HOMBRE QUE TRABAJA POR LA AMPLIACIÓN, AUNQUE SEA MENTAL, DE SUS ESPACIOS DE VIDA, ES UN ARTISTA».
CADA y SudamericaFoto: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia 

En este sentido los creativos trabajaron de manera conjunta la mayor parte del tiempo, sin embargo, algunos de ellos también lo hicieron de manera individual, pero sus acciones e intervenciones performativas se incluían dentro del CADA. Uno de los trabajos más significativos fue el de Lotty Rosenfeld y su intervención Una milla de cruces sobre el pavimento, realizado en 1979 sobre la avenida Manquehue  y que posteriormente se trasladó a diferentes plazas. Dicha acción consistía en colocar sobre las líneas blancas del pavimento otras que las atravesaran de manera horizontal, con la intención de formar cruces que podían tener un doble significado: o bien demostrar su inconformidad por lo ya establecido y/o representar todas las muertes que habían acontecido desde el 11 de septiembre de 1973. El CADA finalmente se despide en 1985 con su última acción titulada Viuda

Relacionadomomentos-perfomance-mexicano-que-debes-de-conocerMomentos del performance en México que todo amante del arte debe conocer

El CADA fue un trabajo binario, que entretejía el hacer artístico con el social: convivía dentro del grupo un fuerte compromiso de modificación del arte como fuente útil y como estrategia ante la represión del Estado que transgredía los derechos de los individuos. 

Hay muchos ejemplos en la Historia de personas que, en vista de la situación que atraviesa la sociedad, toman el arte como la manera de protestar e intentar cambiar la situación, de hacer ruido y consciencia a través de sus actos que transgreden a la autoridad, y esa también es una de las funciones del arte.

Dicen que para no cometer los mismos errores es necesario recordar, y para ello el cine cumple una gran función, por eso te compartimos algunas películas que retratan las dictaduras en Latinoamérica y que debes ver para conocer un poco más sobre el tema

Referencias: