"Jotos, chulos y coquetones": la construcción del homosexual en el México contemporáneo

jueves, 15 de junio de 2017 11:45

|Rodrigo Ayala



Algunas crónicas mencionan que el general Emiliano Zapata tuvo la intención de mandar fusilar a su consejero Manuel Palafox después de descubrir que éste era homosexual. Otras fuentes mencionan que el mismo Zapata tenía tendencias bisexuales.

Décadas más tarde, cuando se cumplieron 10 años del movimiento estudiantil de 1968 y la matanza de la Plaza de las Tres Culturas a manos del Ejército Mexicano, cientos de jóvenes salieron a las calles de la Ciudad de México para conmemorar el trágico acontecimiento. Durante la marcha, decenas de gays y lesbianas se unieron a la causa, dando a luz al Movimiento de Liberación Homosexual. Un año después se celebraría la primera Marcha del Orgullo Gay en la ciudad de México.

marcha gay

Los datos anteriores son muestras de las diferentes visiones que se tienen en México respecto a la homosexualidad. Por un lado, el desprecio, marcado por un intenso machismo y un ansia por demostrar la supuesta hombría; por otro, la lucha a favor de la igualdad de derechos y una muestra del orgullo de defender una orientación sexual que no le hace daño a nadie.

La historia de cómo la homosexualidad se ha ido instaurando en el imaginario social, y de cómo nacieron dos de los términos más populares para referirse a sus actores (maricón y joto) tiene sus antecedentes en dos hechos en particular que a continuación se narrarán:

El baile de los 41: el origen de los "maricones"

jotos maricones

Cuarenta y dos hombres bailaban alegremente en una casa particular de la calle de la Paz (actualmente Ezequiel Montes) en el Centro de la Ciudad de México. Eran las tres de la mañana del 18 de noviembre de 1901. Veintidós de ellos vestían de hombres y el resto iban ataviados con ropas de mujer.

Carlos Monsiváis, conocido escritor mexicano y activista homosexual, escribió al respecto:

«Este es el repertorio imaginado o extraído de las noticias policiales (no publicadas): faldas, perfumes caros, pelucas con rizos, en una recámara una cama adornada donde hay un niño de mercería, la rifa de un joven agraciado (Bigotitos Rizados), caderas y pechos postizos, aretes, choclos bordados, maquillajes de blanco o de colores estridentes, zapatos bajos con medias bordadas, abanicos, trajes de seda cortos, ajustados al cuerpo con corsé».

La policía irrumpe de repente para detener a los alegres bailarines. Sólo uno logró escapar, apoyado por su influencia pública: se trataba de don Ignacio de la Torre, esposo de la hija de Porfirio Díaz, presidente de México. Dicen que se le permitió escapar por los tejados del lugar y los edificios circundantes. La noticia corre como la pólvora y pronto el acontecimiento se vuelve escándalo nacional.

redada de los 41

La Gaceta Callejera, un diario menor, comenzó a circular entre el público una hoja suelta con un titular escandaloso: “Los 41 maricones encontrados en un baile de la calle de La Paz el 20 de noviembre de 1901“. El texto estaba acompañado de la reproducción de un grabado realizado por José Guadalupe Posada donde se veía a los bailarines disfrutando de su mutua compañía. Justo debajo de la imagen, el editor Venegas Arroyo compuso un singular corrido titulado “Aquí están los maricones, muy chulos y coquetones”.

La lista de los detenidos nunca se publicó, pero se asegura que entre ellos había personas de buenas familias, hombres adinerados y con puestos gubernamentales importantes. La mayoría de ellos fueron puestos en libertad a las pocas horas, probablemente al pagar fuertes sumas a la policía y las autoridades de la capital. Carlos Monsiváis se sigue pronunciando al respecto: «Lo más significativo de la Redada de los 41 es, reiteradamente el hecho mismo de la detención arbitraria y sin asideros legales de un grupo que se divierten una noche de sábado. Se alegó que los 41 "carecían de permiso" para efectuar la fiesta».

fotos jotos y maricones

Fue una de las muestras tempranas de la represión y los estigmas sociales que pesaban en el México del porfiriato. El supuesto carecimiento de permiso para la reunión no fue más que un pretexto frágil para reprimir todo acto que fuera contrario a las “buenas costumbres”. A partir de ahí, comenzó a vivirse con temor en los círculos gays de la capital mexicana: cualquier manifestación, toda reunión, todo comentario se llevaba a cabo en silencio, en la más completa discreción.

«Aunque no lo parezca, la Redada, por así decirlo, inventa la homosexualidad en México. Para empezar, ya los que comparten las inclinaciones están al tanto de su suerte: pudieron formar parte de los 41, y se salvaron al menos esa vez. Al precisar el límite social y penal de los homosexuales, la Redada hace vislumbrar las fragilidades del determinismo. Si el estigma cubre a todos, los castigos físicos sólo a unos cuantos les llegan, y no todos ni muchos menos tendrán que barrer las calles en algún momento. Por más desconfiado que sea, por más en secreto que viva, cada homosexual luego de la Redada ya no se siente solo: en el espíritu de la orgía interrumpida, le acompañan los otros 41, y los secundan también los gendarmes. Diversión y represión. Si los homosexuales ya existían y el Baile delata una mínima pero ya sólida organización social la Redada, al darle el nombre ridiculizador a la especie (Los 41), modifica el sentido de esa colectividad en las tinieblas: de anomalías aisladas ascienden a la superficie del choteo, y esta primera visibilidad es un paso definitivo», concluye Monsiváis.

fotos y maricones

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Lecumberri y el nacimiento de los "jotos"

lecumberri jotos
El segundo hecho histórico que dio muestras de la diferencia que se hace entre los homosexuales y “el resto de la sociedad”, y que marcó el nacimiento del término “jotos”, sucedió en la cárcel más temible de México, el Palacio Negro de Lecumberri. Este infernal sitio, construido durante el porfiriato, tenía la particularidad de estar diseñado de tal manera que la torre de vigilancia quedaba justo en el centro de la penitenciaria. Así, los presos tenían la percepción de ser vigilados continuamente, lo que les causaba una sensación de profundo agobio.

Carlos Monsiváis define a este sitio de la siguiente manera en su libro “Los mil y un velorios”: «En la mitología popular Lecumberri es lo prohibido, la vecindad sin salidas, la continuación de lo mismo entre rejas […] es a la vez recinto de la maldad, la concentración de vicios y desechos humanos, y lo contrario, un espacio de solidaridad».

homosexuales maricones y jotos

En este recinto, nefasto lugar en el que se aplicaban castigos ejemplares a los presos, a los homosexuales se les encarcelaba en la crujía J. De ahí nació el término despectivo “jotos” para distinguir a los que pertenecían a ese sector de la prisión. Se ignora a ciencia cierta quién o quiénes inventaron esta expresión; sin embargo, el término no sólo alcanzó popularidad en el penal sino que se ha extendido hasta todos los rincones de la sociedad. “Joto” se utiliza, desde su concepción, como una palabra discriminatoria, al igual que puto, mariposón o desviado. El lenguaje tiene la poderosa capacidad de crear barreras invisibles y causar heridas.

homosexuales jotos maricones
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Hoy, la opresión para la comunidad homosexual es menor a la que se vivió en los años antes relatados, sin embargo, la lucha para obtener derechos y verse libres de prejuicios no ha sido ganada del todo. México continúa siendo un país machista e intolerante con todo lo que considera “diferente”. El paso de los años no ha hecho más que mantener el debate abierto. Las marchas y movilizaciones de algunos sectores de la comunidad gay para ser respetados y considerados parte de la sociedad continúa siendo una realidad.  

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Conoce cómo se vivió el exilio de la homosexualidad en el porfiriato. Viaja más atrás en el tiempo para que te des cuenta de cuál era el cruel castigo para la homosexualidad en el México Colonial

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Referencias

Muñoz Rubio, Julio, "Homofobia, laberinto de la ignorancia", Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, UNAM, México, 2012.

Parrini Roses, Rodrigo & Brito, Alejandro, "La memoria y el deseo, Estudios gay y queer en México", Programa Universitario de Estudios de Género, México, 2014.

BBC

La Jornada

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