La lencería, el arte de la sensualidad a través del dolor
Historia

La lencería, el arte de la sensualidad a través del dolor

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Por: Ismael Gomez

1 de abril, 2016

Historia La lencería, el arte de la sensualidad a través del dolor
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Por: Ismael Gomez

1 de abril, 2016



 

A lo largo de la historia hemos adquirido modales, costumbres y formas de vestir. Prendas que nos identifican y que comulgan con los parámetros de belleza de cada una de nuestras épocas. Y la lencería no es ajena a esta evolución.

Se ha vuelto normal ver a mujeres en espectaculares inundando las calles con su figura, mostrando diseños de estas prendas que las hacen ver "seguras", "sensuales" y "apoderadas" de su cuerpo y sexualidad, pero ¿qué hay detrás de esta famosa prenda? No solamente hablando de los aspectos de venta, publicidad y mensajes que van dirigidos para el consumo y la aceptación de determinados conceptos de la sociedad actual.

De torturas y fetiches, la lenceria

Ya las primeras civilizaciones hacían uso de la ropa interior como algo cotidiano. En la época grecorromana se comenzó a distribuir el uso del strophium, un pedazo de tela que llevaban las mujeres en la parte del pecho atado con un lazo.

De torturas y fetiches, la lenceria

En el medievo ya aparecía la prenda de mayor trascendencia en la historia de la lencería y de la moda femenina: el corsé. Proveniente del francés antiguo cors, diminutivo de cuerpo, se popularizó rápidamente en el siglo XVI con la reina Catalina Medici de Francia, quien prohibió a las mujeres lucir cinturas anchas en la corte, por lo que se diseñaron corsés de hierro para las mujeres burguesas y otros hechos de madera para las plebeyas.

De torturas y fetiches, la lenceria


De torturas y fetiches, la lenceria

En palabras de Napoleón, que repudiaba esta prenda, el corsé  era “el asesino de la raza humana”, ya que afirmaba la dificultad que provocaba en la procreación y por consiguiente, frenaba el nacimiento de más soldados para la guerra.

De torturas y fetiches, la lenceria

Su postura, aunque un tanto mordaz, algo de cierto y bien fundamentado tenía. El corsé no sólo complicaba el logro de un embarazo y provocaba abortos, sino que su uso indujo incluso a la muerte.

La deformación de la columna vertebral era la consecuencia más común entre las mujeres de la época, así como el desplazamiento de órganos y de la caja torácica.
Al momento de colocarse provocaba asfixia y por lo tanto desmayos, ya que al apretar demasiado, los pulmones no recibían el aire suficiente para respirar.

De torturas y fetiches, la lenceria

De torturas y fetiches, la lenceria


Después de la Primera Guerra Mundial, las prendas bajaron de costo y se desecharon los corsés por ropa más cómoda. El principio del siglo XX estuvo marcado por una incipiente “lencería sensual” que se fue perfeccionando en las décadas subsecuentes.
Los años 30 retomaron la feminidad con ayuda del cine y promovieron la aparición del corpiño y después, el uso de las medias de nylon en la década de los 40.

De torturas y fetiches, la lenceria

De torturas y fetiches, la lenceria

Toda una revolución sexual surgió en los años 60, donde las mujeres quemaron sus sujetadores como símbolo de poder.

De torturas y fetiches, la lenceria

La ropa interior continuó su proceso de empequeñecerse y dio paso a los 80, donde realmente se da la edad de oro de la lencería; artistas como Madonna realzaron la provocación sexual y estimularon el uso de lencería sofisticada.

De torturas y fetiches, la lenceria

En 1995 una de las marcas más famosas en ese mercado presentó la primer pasarela de lencería y corsetería en Nueva York, dando inicio a una serie de colecciones y espectáculos que, hasta nuestros días, se han convertido en shows increíblemente caros en producción y que recaudan cifras multimillonarias.
Un espacio en donde el mundo entero externa su gran fetiche por la lencería cada año.

De torturas y fetiches, la lenceria

De torturas y fetiches, la lenceria

Sin embargo, ¿qué sucede con los estereotipos que la industria de la moda nos ha mostrado como "correctos"?
Debemos recordar que esta prenda ha evolucionado para darle a la mujer una forma de explorar y mostrar su sensualidad, y eso incluye a TODAS ellas; estas prendas son hechas para sentirse seguras y lindas, no para intentar encajar en estereotipos. 

De torturas y fetiches, la lenceria

arte de la sensualidad

La lencería es una buena forma de vestirse -con poca ropa- y gustarle a la persona que está en el reflejo del espejo.
Claro que da la posibilidad de compartirlo con la pareja, o simplemente para sentirse bella, libre y cómoda una tarde sola en casa.


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