Historia

La mujer que salvó la vida de Hitler más de una vez

Historia La mujer que salvó la vida de Hitler más de una vez

Para Margot Wölk, el acto de comer se convirtió en un hecho que desafiaba a la muerte a cada bocado, al tiempo que permitió que Hitler continuara con vida y con ello, siguiera al frente del Tercer Reich y sus atrocidades.


Incontables monarcas y gobernantes han utilizado a catadores especiales para comprobar que su comida no ha sido envenenada. Ese era el trabajo de Margot Wölk y otras 14 mujeres que se encargaron de probar bocado de los platillos de Führer por años. 


margot wolk mujer salvo hitler probando comida Margot Wölk. Spiegel.

Sin embargo, Wölk no lo hizo porque fuera leal al régimen nazi o estuviera determinada a dar su vida para mantener la de Hitler. Como otras mujeres de su grupo, fue obligada a probar las tres comidas del líder nazi a diario. No obstante, a pesar de ser forzada a catar la comida de Hitler, por definición Wölk es considerada una colaboradora. 


Esta labor sin duda provocó estragos en su vida privada, en la que comer se convirtió en una angustia, pues durante años su sola existencia estaba ligada a la suerte. 

La mujer que salvó la vida de Hitler más de una vez 0 Margot Wölk. Spiegel.


La historia de Wölk comienza en 1941, cuando huyó de Berlín después de un bombardeo que destruyó su departamento para vivir con su suegra en Gross-Partsch, en lo que ahora es Parcz, Polonia. El pueblo al que Margot llegó estaba tan sólo a tres kilómetros de la Guarida del Lobo o el Führerhauptquartier Wolfsschanze, uno de los cuarteles militares más grandes del Tercer Reich. 


Según el testimonio de Margot para el rotativo alemán Spiegel, recién se había instalado en su nuevo hogar cuando la SS apareció y demandó que los acompañara. Entonces dividió su tiempo entre el hogar y las barracas del lugar. Allí, incontables platillos de comida exótica y manjares que la mayoría de la población no podía costear, eran degustados por un grupo de mujeres por lo menos una hora antes de ser servidos, para probar que no tuvieran algún síntoma de envenenamiento. Si la comida era segura, entonces era guardada en cajas y enviada al aposento de Hitler.


margot wolk mujer salvo hitler probando comida Hitler y Eva Braun.

Después de una conspiración interna en la que intentaron asesinar a Hitler la seguridad aumentó, por lo que Margot y las demás mujeres se vieron obligadas a vivir en una escuela abandonada en la cercanía de la guarida. Se encontraban en constante supervisión y eran escoltadas sólo para ir a probar la comida del Führer, cuya dieta era vegetariana. Los motivos detrás de la elección de Hitler también han provocado controversia y demostrado cuán contradictorio podía ser el líder nazi, que se cree que decidió ser vegetariano después de su visita a un matadero.


margot wolk mujer salvo hitler probando comida


Margot logró escapar cuando las tropas soviéticas alcanzaron la región, casi dos años y medio después de su inclusión al grupo de catadoras. En un acto de benevolencia, un oficial la envió en un tren a Berlín salvando su vida; no obstante, sus compañeras no tuvieron la misma suerte y fueron fusiladas por los rusos. De nuevo en la capital alemana fue auxiliada por un doctor, quien la ocultó de los soldados de la SS, aunque cuando regresó a Schmargendorf, en Berlín, fue prisionera del ejército soviético y sufrió brutales violaciones. 


margot wolk mujer salvo hitler probando comida Margot Wölk. Spiegel.

Margot no fue capaz de reunirse con su marido hasta 1946, quien estaba seguro de que ella había muerto durante la guerra. A partir de entonces, según su relato, su vida fue muchísimo más amena. Tal vez con una apacible tranquilidad que proviene de que su servicio fue una imposición, así como una mera táctica de supervivencia y no fue hasta hace poco, a sus 95 años, que se atrevió a contar uno de los secretos mejor guardados del régimen nazi.


*

También te puede interesar: 


19 poderosas fotografías para entender cómo era Alemania gobernada por Hitler

Cómo descubrí que mi abuelo fue un nazi