La leyenda mexica que augura el fin del mundo con un terremoto

Viernes, 17 de noviembre de 2017 14:12

|Diana Garrido

A través de un sacrificio de sangre divina, los mexicas le dieron vida al sol que ya estaba muerto. Cada vez que tiene sed de sangre, hace algún tipo de reclamo provocando que la Tierra se mueva más fuerte...


En cada cultura del mundo hay diversos desenlaces para la humanidad. ¿Qué forma tomaremos, seguiremos siendo jóvenes, podremos casarnos, tener familia, nos reencontraremos con alguien, estaremos solos? Tantas preguntas y tan pocas respuestas hicieron que nacieran decenas de teorías sobre el fin del mundo y el cierre de ciclos. No obstante, aunque hay profecías que aterran, de la que a continuación hablaremos parece acercarse a una realidad mucho más vívida.


El mito azteca de los 5 Soles anuncia el fin de nuestra era con un gran terremoto... Sí, a nosotros también nos causa un poco de pánico, aunque científicamente no hay nada probado. El mito tiene su origen en la cultura tolteca; sin embargo, ellos sólo creían en 4 Soles que representaban los puntos cardinales y cuatro eras por las que ha pasado la Tierra desde su creación. Los aztecas fueron los que le dieron "vida" a un último Sol, en el cual vivimos.



-

Primer Sol


Mejor conocido como Nahui-Océlotl (jaguar), "el Sol de tierra". Esta época estuvo poblada en su mayoría por gigantes. Todo iba bien hasta que los jaguares, quienes eran considerados la representación terrenal del dios Tecaztilploca, señor de la Tierra, decidieron terminar con los gigantes debido a que estaban cansados de las peleas con los habitantes.



-

Segundo Sol


Se le llamó Nahui-Ehécatl o "Sol de Viento". Durante este período, el regente fue Quetzalcóatl, quien gobernaba seres que nadie sabe cómo eran en realidad, pero lo cierto es que no tenían contento al dios. Desató entonces un terrible huracán que se llevó a todos los que pudo en sus ráfagas y a los que permanecieron, los convirtió en monos.



-

Tercer Sol


Nahui-Quiahuitl, es decir, el tercer sol denominado "Sol de Lluvia de Fuego" fue el nombre que se le asignó a este período, que fue gobernado por el dios Tláloc, señor de la lluvia, quien con sus enormes ojos y sus afilados dientes, lanzó una tormenta de fuego. Los habitantes de la Tierra, para ese entonces eran seres inmortales y malvados que no sufrieron cuando Tláloc les envió la lluvia. Sin embargo, con el tiempo fueron sufriendo las consecuencias y murieron, incluso algunos quedaron transformados en aves y guajolotes.



-

Cuarto Sol


El "Sol de Agua" se denominó en náhuatl como Nahui-Atl y era regido por Chalchiuhtlicue, la diosa de los lagos y los mares. Una tarde se enojó tanto con los habitantes de aspecto humano que les lanzó un diluvio que duró cerca de 52 años. A esto sólo sobrevivieron un hombre y una mujer que se refugiaron debajo de un ahuehuete, dejando a todos los demás convertidos en peces.



-

Quinto Sol


Luego de estos cuatro períodos, el hombre y la mujer que sobrevivieron al cuarto sol lograron reproducirse y darle origen a un último sol, el cual nadie contemplaba. Le llamaron Nahui-Ollin o "Sol de Movimiento", el cual desaparecerá con la misma sorpresa con la que dio inicio. Ese sol es en el que vivimos actualmente y está destinado a desaparecer con un fuerte movimiento de la tierra, mismo que generará que todas las deidades aparezcan con su furia. Aunque estamos regidos por Huehuetéotl, el dios anciano del fuego quien se encuentra en medio de los otros cuatro puntos, no moriremos abrasados por el sol sino por los estrépitos de la tierra.


El sol nació en Teotihuacán, asegura la leyenda. En esta ciudad, los hombres se convierten en dioses. A través de un sacrificio de sangre divina le dieron vida al sol que ya estaba muerto. Por ello, cada vez que necesita de sangre hace algún tipo de reclamo, por ejemplo, lanza sus rayos más intensamente o provoca que la Tierra se mueva un poco más fuerte, hasta que le dé fin a la era en la cual el movimiento será tan fuerte que nos hundiremos hasta desaparecer.



Sin embargo, existe una teoría que dice que el Quinto Sol es una dualidad que puede durar para siempre. El nombre "Ollin", significa pelota o esfera lo que podría indicar que sólo le damos vuelta a los ciclos, entonces el ciclo del movimiento del sol es eterno, nunca se termina, es un nacer y renacer; es decir, nunca morir y por lo tanto, probablemente el terremoto que se anuncia, sea sólo la oportunidad para renacer y que cada uno de los hijos del sol, nosotros, tengamos una nueva ocasión para reivindicar nuestra vida y empezar desde cero.


**


Conoce la leyenda de Aztlán, el lugar sagrado de donde venimos gracias a los aztecas y adéntrate en la leyenda de la mujer que le dio origen a la llorona.

Diana Garrido

Diana Garrido


Articulista
  COMENTARIOS