Mitología Griega: El Rapto de Perséfone y los misterios Eleusinos
Historia

Mitología Griega: El Rapto de Perséfone y los misterios Eleusinos

Avatar of SaMuSo

Por: SaMuSo

15 de noviembre, 2014

Historia Mitología Griega: El Rapto de Perséfone y los misterios Eleusinos
Avatar of SaMuSo

Por: SaMuSo

15 de noviembre, 2014


Alrededor del mito de la creación de las estaciones, y de una analogía de la agricultura, se desarrollaría una de las antiguas creencias más “misteriosas”, la cual perduraría desde la época micénica (1600 – 1100 a.C.) hasta la imposición del cristianismo hecha por el emperador Teodosio en el año de 392 d.C., y que sin lugar a dudas le daría un espacio irrefutable en la memoria histórica de la religión.


Eleusinos era una reducida ciudad agrícola, productora de trigo y cebada, que se localizaba aproximadamente a unos 30 km al Noreste de Atenas; cuyos misterios derivarían del antiguo mito de Perséfone y Deméter.


 Dicho mito dice así:

“La hija de Deméter, Perséfone, fue secuestrada por Hades, el dios de la muerte y el inframundo. Deméter era la diosa de la vida, la agricultura y la fertilidad. Mientras buscaba a su hija, Perséfone descuidó sus deberes, provocando que la tierra se helara y que la gente pasara hambre, creando así el primer invierno. Durante este tiempo Deméter enseñó los secretos de la agricultura a Triptólemo. Después de un largo tiempo Demeter convenció a Hades para volver a ver a su hija, provocando que la tierra volviera a la vida, causando así, la primera primavera. Desafortunadamente, Perséfone no podía permanecer indefinidamente en la tierra de los vivos, pues había comido unas pocas semillas de una granada que Hades le había dado, remitiendo a las leyes del inframundo que mencionan: "Aquellos que prueban la comida de los muertos ya no pueden regresar a la tierra de los vivivos". Entre Deméter y Hades se llegó a un acuerdo por el que Perséfone permanecería con Hades durante un tercio del año (el invierno, puesto que los griegos sólo tenían tres estaciones, omitiendo el otoño) y con su madre los restantes ocho meses".

La analogía con la agricultura deriva de este mismo mito (la creación de las estaciones), ya que al momento de que Percéfone comió las semillas (símbolo de la vida) mientras se encontraba en el inframundo (al igual que una semilla sembrada en el subsuelo),  su renacimiento representaría un acto de dicha para la vida vegetal del mundo (al igual que una planta que germina durante la primavera). Y esto precisamente (el renacimiento de la vida en el planeta con el regreso de Perséfone) era lo que celebraban los misterios eleusinos anualmente.

Los misterios eleusinos consistían en ritos, así como las adoraciones y creencias de culto, que eran guardados en secreto (que hasta la fecha no se sabe con exactitud en qué consistían), creyendo que los ritos de iniciación unían al adorador con el dios, otorgando promesas de poder divino y recompensas en la otra vida. Existían 2 tipos de misterios, los misterios mayores, y los misterios menores. Los misterios mayores tenían lugar en boedromion (el primer mes del calendario ático) y duraban nueve días. Los misterios menores se celebraban en el mes de anthesterion (sobre marzo), siendo que la fecha exacta no siempre era fija y cambiaba ocasionalmente. Los sacerdotes purificaban a los candidatos para la “myesis” de iniciación, sacrificando un cerdo a Deméter.

Bajo el gobierno de Pisístrato de Atenas, los misterios eleusinos llegaron a ser panhelénicos y los peregrinos acudían en gran número de toda Grecia y más allá para participar en ellos. El tirano rodeó la población y el santuario con una gran muralla, reforzada por torres de defensa. Muchos otros edificios públicos se erigieron luego en los periodos clásico y romano.

En el año 300 a. C., el Estado tomó el control de los misterios, siendo así, controlado por dos familias: Eumólpidas y Kerykes. Esto provocó un crecimiento en el porcentaje de iniciados, ya que los únicos requisitos para participar en los misterios era carecer de “culpas de sangre” (no haber cometido asesinato alguno), y no ser un bárbaro (es decir, saber hablar griego). Cualquier persona podía ser iniciada, ya fuesen hombres, mujeres e incluso esclavos.

Actualmente se tiene la teoría de que los participantes de los ritos entraban en un estado del trance inducido por la ingesta del Conozuelo, un hongo que se reproduce en las semillas de trigo, el cual tiene agentes psicodélicos, derivados del LSA (un precursor de la dietilamida del ácido lisérgico, o mejor conocido como LSD).


Referencias: