Nacieron hombres… pero decidieron ser "mujercitos"

jueves, 29 de junio de 2017 11:02

|alejandro lopez

 

¡Qué asco! ¡Cuánta degeneración!
¡Los agarraron en la vil orgía!
¡Nadie detiene el homosexualismo!

Tales eran algunas de las frases que acompañaban las portadas de Alarma!, el diario de nota roja más explícito y tradicional en la sociedad mexicana. En ocasiones, cuando el encabezado en blanco y negro con vivos en amarillo no incluía cadáveres, cuerpos en descomposición o trágicos accidentes de tránsito, el diario utilizaba como primera página fotografías de transexuales.

Para la investigadora Susana Vargas Cervantes, quien se dedicó durante cuatro años a recopilar todas las imágenes trans que el diario de nota roja publicó entre 1963 y 1986 y presentarlas en una publicación impresa inspirada en su tesis doctoral, las fotografías que en un primer término tenían por objeto ridiculizar, estigmatizar y causar una sensación negativa en el seno de la conservadora sociedad mexicana, se transformaron en un acto subversivo y de resistencia.

Las fiestas y redadas a las que asistían las mujeres trans que protagonizan las imágenes eran interrumpidas y allanadas por cuerpos policiacos, tal como ocurrió en el "Baile de los 41", el episodio primigenio de "fiestas de invertidos" con que se inauguró un homofóbico y salvaje siglo XX por parte de la prensa y el oficialismo. No obstante, lejos de aparecer humilladas o avergonzadas, posaban con naturalidad y gracia frente a la lente del fotógrafo de nota roja.

Se trata de un espacio de aparición insospechado, originalmente dispuesto para la exhibición pública en comisarías, celdas o en el mismo acto in situ descubierto por la redada policiaca. Las mujeres trans de las portadas del Alarma! debían aparecer humilladas ante la invasión de la cámara fotográfica y sin embargo, subvirtieron la intención original, posando desinhibidas y reafirmando su orientación sexual ante el escrutinio y linchamiento mediático. Los "mujercitos" (como eran llamadas despectivamente por la revista) protagonizaron un acto revolucionario por cuanto se levantaron contra la lógica sensacionalista y cambiaron la esencia del acto.

Vargas se encontró con los reportajes de Alarma! mientras estudiaba el caso de "La Mataviejitas", asesina serial mexicana y personaje central de su tesis de maestría. Después de analizar las imágenes, descubrió que se trataba de un elemento poco común en la portada de un diario policiaco: en las ocasiones en que la muerte no ocupaba la primera plana, personajes como "La Chiquis", "La Sasha Montenegro", "La Triste" o "La Rarotonga" relucían con encabezados a todas luces discriminatorios y ofensivos con la intención de causar un impacto repulsivo en todo lector del diario.

Las más de dos décadas en que Alarma! utilizó historias de la comunidad trans para sus portadas son sólo el reflejo de una sociedad profundamente machista y heteronormativizada, que gozaba de resaltar el binomio normal-anormal y ubicarse con orgullo e higiene en la primera categoría. Se trata de encabezados de hace más de tres décadas y, sin embargo, los crímenes de odio, la homofobia y una feroz reacción por todo lo que es distinto, está hoy tan vigente como entonces, cuando los "mujercitos" eran la nota en las portadas más amarillistas de México.

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REFERENCIAS:
alejandro lopez

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