La mujer que se convirtió en criminal para acabar con los violadores de la India

Miércoles, 20 de diciembre de 2017 16:40

|Diego Cera

Cada quien tiene derecho a encontrar a sus propios héroes donde mejor le plazca. Sin embargo, cuando alguien presenta tanta valentía como esta mujer, ni siquiera la etiqueta de heroína es suficiente para describirla.


Cuando se sufre tanto tiempo por causas que escapan incluso a nuestro propio entendimiento, la vía más aceptable para solucionarlo es escapar. Correr de todo eso que nos ha hecho tanto daño, dejarlo atrás y comenzar de nuevo. No obstante, para algunas personas, las circunstancias son diferentes; ya no se trata sólo de asegurar el bienestar propio, es necesario encontrar los medios necesarios para que todo aquél que nos haya causado malestar caiga sin importar los medios.


Jesse James, Billy the Kid e incluso el mismo Charles Manson forjaron su leyenda partiendo de un contexto difícil, en donde el único medio liberador era la venganza. Ahora, hay personas que no los consideran criminales o asesinos, bandidos si al caso, sus figuras generan en algunas mentes perturbadas una admiración desmedida que los hace creer que ellos fueron verdaderos héroes. ¿Pero dónde están las heroínas?



No debe sorprendernos el hecho de que el egoísmo machista haya excluido de nuestras listas de héroes a las mujeres. Pensemos que si ni siquiera aparecen en la lista personajes ficticios como Thelma y Louise, mucho menos lo harán nombres como el de Phoolan Devi, más conocida como “La Reina de los Bandidos”. La razón por la que esto ocurre es sencilla y dolorosa, aún después de su muerte, la sociedad se empeña en ejercer sobre ella la violencia de siempre.



A los once años, uno de sus tíos persuadió a sus padres de cambiarla por una vaca y una bicicleta a un hombre viudo de 45 años. Tratando de escapar de los constantes maltratos y violaciones de su marido, Devi trató de regresar a su hogar, aunque a los 12, su madre la describió como “llena”, la expresión india para referirse a las mujeres que ya han mantenido relaciones sexuales.



Cuatro años después del exilio familiar, el mismo tío que persuadió a sus padres de entregarla a un hombre mayor decidió acusarla de robo y fue encarcelada. Una vez en prisión, fue violada por los guardias en repetidas ocasiones. Meses después, ya en libertad, el mismo hombre orquestó un secuestro que sería ejecutado por una de las pandillas más famosas de la India; Phoolan fue tomada como prisionera y servidora sexual de estos hombres. Todo parecía perdido, hasta que Bikram Singh, un miembro de la pandilla, decidió matar su líder para asumir su cargo. Ya en el poder, Singh desposó a Devi y ordenó a sus hombres nunca volver a tocarla, hecho que evidentemente irritó a muchos de ellos, especialmente a los hermanos Lal Ram Singh y Shri Ram Singh provenientes de una casta alta. Todo el movimiento tuvo como objetivo tomar el control de Phoolan y secuestrarla.



De nuevo la mujer escapa, sólo que esta vez decide formar su propia pandilla en donde la mayoría de los miembros, según algunos documentos no oficiales, eran mujeres que buscaban lo mismo que ella: venganza.


El 14 de febrero de 1981, Phoolan condujo a su pandilla hasta la población de Behmai, donde vivían Lal Ram Singh y Shri Ram Singh. Al llegar, la mujer le pidió a los pobladores que le indicaran la dirección de los dos hermanos; ante la negativa, Devi ordenó a sus 30 secuaces abrir fuego en contra de todo aquél que encubriera a los violadores. Sólo ese día murieron 22 personas en dicho poblado.



Tras este suceso, la cabeza de Phoolan Devi alcanzó un precio de 10 mil dólares. Sin embargo, antes de que alguien pudiera cobrar la recompensa, ella misma se entregó a las autoridades, en febrero de 1983. Ante una atónita multitud de unas 8 mil personas la llamada “Reina de los Bandidos” entregó su arma y se hincó ante las imágenes de Gandhi y la diosa Durga.


Para la entrega puso algunas condiciones que debían ser cumplidas por las autoridades:


Sólo la policía del estado de Madhya Pradesh podía encargarse del caso

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No sería condenada a muerte

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Los miembros de su pandilla no serían condenados a más de ocho años de prisión

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Su hermano debería obtener un puesto de funcionario

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Su familia sería escoltada por la policía hasta la ceremonia de entrega

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Curiosamente, ninguno de los ahí reunidos la veía como una criminal, sino como una heroína, incluso una diosa de carne y hueso. Al grado de que, luego de 11 años de prisión, fue nombrada diputada del municipio de Mirzapur. Como todas las grandes leyendas, la de Devi tuvo un final trágico, el cual llegó cuando Sher Singh Rana decidió asesinarla a tiros como venganza por lo sucedido en Behmai. Sin embargo, lo que el hombre nunca supo es que su acto sólo contribuyó a reforzar su leyenda. 


Diego Cera

Diego Cera


Articulista Senior
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