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Razones por las que no debemos permitir que las empresas se involucren con la política

2 de octubre de 2018

José Daniel Arias Torres

Parece que con cada elección, la relación entre las empresas y la política en México se vuelve más complicada. ¿Qué pasaría si la frontera entre negocio y gobierno desapareciera por completo?



Entre las muchas irregularidades que sucedieron en las pasadas elecciones en México, la de la gobernación del estado de Puebla fue una de las más reconocidas. Tanto así que la presión de candidatos y civiles por igual orilló a un recuento de votos por parte del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Se trata de una situación poco explorada, pero que podemos tomar como ejemplo para visibilizar una problemática inherente al sistema económico-político actual en nuestro país; la cual —sin importar el veredicto final que otorgue la gubernatura a uno u otro candidato—, va a continuar más allá de un sexenio. Hablamos de las reacciones y consecuencias del sector privado —es decir, las grandes empresas estatales y nacionales— ante hechos como los ocurridos en las elecciones de Puebla.





Primero debemos recordar un antecedente que causó furor en las redes sociales: la aseveración del presidente de la COPARMEX —un sindicato patronal para empresarios de distintos sectores— en la entidad poblana, José Antonio Quintana Gómez, en la cual dijo que activar una alerta de género de alguna u otra forma significaría un decrecimiento de inversiones y llegada de turismo al estado. Por supuesto, ante la ola de feminicidios dentro y fuera de Puebla, este comentario causó un gran descontento y una serie de críticas, pues desacreditaba una larga lucha de la sociedad civil por demandar la activación de la alerta. En segundo lugar, tenemos el comentario reciente de Carlos Montiel Solana, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, en el cual determina que repetir la elección gubernamental en Puebla significaría pérdida de inversiones; y que lo ideal sería dar solución a la problemática electoral en el recuento de votos, sin tener que repetir la elección.


Estos son sólo dos ejemplos de la opinión sostenida por el sector privado, que por supuesto vela por sus propios intereses; sin embargo, ambos comentarios dejan en evidencia una verdad de la realidad nacional: la incompatibilidad del interés privado con respecto a la vida pública. Si bien la presencia empresarial es de suma importancia —no sólo en Puebla, sino en el plano nacional—, también es cierto que en motivos de política el sector privado se mueve más por pragmatismo que por humanismo, una falla que también está presente en la política posmoderna y que parece provenir de una constante difuminación de la frontera entre negocio y política. Lo que se vuelve más alarmante con la expansión del libre comercio dentro de la política mexicana, un hecho que se ha dado en todo país y en todo momento; pero que ha venido in crescendo desde la aplicación del modelo neoliberal es 1989.





La opinión del sector privado es importante y de gran peso en la toma de decisiones políticas. Sin embargo, es inherente a la política saber diferenciar entre demandas y problemáticas sociales que azotan la realidad de las familias. Los políticos de todos los niveles deben reconocer cuando la opinión de algunos afectados sólo representa a un reducido sector y sus ganancias personales. Decretar una eventual pérdida económica como advertencia por la decisión del Estado de satisfacer una petición pública y legal es un tema delicado, y refleja gran parte del problema político y de gobierno, pues este último es el representante de la sociedad que lo eligió y no de un sector privado. Aunque este sector igualmente es parte del electorado, no deben confundir el concepto de empresario o comerciante con el de ciudadano. Nadie debe olvidar que la ciudadanía es, por así decirlo, inherente al nacimiento en territorio nacional; mientras que el calificativo de empresario depende de circunstancias familiares o personales que corresponden a la vida privada, y que en ningún momento deben de entremezclarse con la política mexicana supuestamente democrática.


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Si quieres conocer más sobre las últimas elecciones en México, te invitamos a leer cómo es la vida íntima de AMLO, el próximo presidente de México. Además, así reportó el triunfo de AMLO la prensa del mundo


TAGS: elecciones de 2018 crowdsourcing
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José Daniel Arias Torres


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