El indiscriminado saqueo del patrimonio cultural y arqueológico mexicano
Historia

El indiscriminado saqueo del patrimonio cultural y arqueológico mexicano

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Por: IBG

5 de julio, 2017

Historia El indiscriminado saqueo del patrimonio cultural y arqueológico mexicano
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5 de julio, 2017



Era el 8 de noviembre de 1519. Lo que los españoles, liderados por Hernán Cortés, llamaban América o Nuevo Continente, lucía más como un reflejo de sus aspiraciones y mentalidad colonizadora. El tlatoani mexica Moctezuma saluda al conquistador, quien reconoce en su penacho, completamente hecho de plumas de quetzal, su grandeza. ¿Por qué esa diadema no está en poder de México? Mucho se ha dicho al respecto: no perteneció realmente a Moctezuma y no fue realmente robado. En todo caso, el Museo de Etnología de Viena lo exhibe como tal.


saqueo del patrimonio arqueologico mexicano


El saqueo de obras de arte y documentos históricos, arqueológicos, religiosos, etc. es una actividad que ocurre en todos los países en menor o mayor medida. Constituye un acto que afecta el conocimiento pleno del pasado de una nación, la historia de su arte y cultura y de las civilizaciones antiguas que conforman una parte esencial de su identidad e idiosincrasia.

En el caso de México, uno de los patrimonios mayormente custodiados es el arqueológico. Sin embargo, eso no lo excluye de que continúe saqueándose y/o vendiéndose como artículos de colección. Un ejemplo de ello fue lo ocurrido el pasado 30 de marzo en la casa de subastas parisina Drouot, que puso a la venta 61 piezas mexicanas de piezas prehispánicas. Hechos como éste ponen en evidencia la necesidad de acciones que incrementen la protección del patrimonio mexicano y también traen a la memoria las polémicas relaciones diplomáticas entre Francia y México en este tipo de temas.


saqueo del patrimonio arqueologico mexicano
Venus calipigia (400-100 a.C), pieza subastada en París. Fuente: La Jornada


Todo comenzó en el año de 1982, cuando el abogado José Luis Castañeda del Valle se presentó en la Biblioteca Nacional de Francia y se llevó el códice Tonalámatl Aubin. De este hecho existen diferentes versiones, pero destaca la que dio la responsable de los códices en Francia: “José Luis Castañeda se hizo pasar por un investigador profesional en el tema y visitó varias veces el lugar hasta ganarse la confianza del personal de la biblioteca. Así fue como se decidió y escondió el manuscrito entre sus ropas y, tras entregar con toda tranquilidad las cajas que le habían permitido, claro, con una de ellas vacía, recogió su credencial y huyó al extranjero”. Días después, la responsable se dio cuenta de la falta del manuscrito y notificó a la Interpol.

Entre las versiones, hay algunas que mencionan que Castañeda intentó vender el códice en la ciudad de Nueva York, pero como la Interpol ya había denunciado el hecho, no pudo hacerlo y regresó a Cancún. Pasado un mes, Castañeda entregaría el manuscrito a la Procuraduría Federal de Justicia. El artículo histórico quedaría resguardado desde ese entonces y hasta la fecha en la bóveda de seguridad del Museo Nacional de Antropología.

Según otros testimonios, Castañeda había iniciado todo un movimiento para repatriar los bienes culturales de México y se hizo énfasis en que llegó a la biblioteca para exigir, como mexicano, que lo dejaran ver los códices. Incluso en algunos casos el abogado visitó el recinto vestido con un sarape para esconder el códice con mayor facilidad.


saqueo del patrimonio arqueologico mexicano
Códice Tonalámatl Aubin


Este suceso fue tan importante que se convirtió en un escándalo mediático en Europa y se denunció “el robo del patrimonio histórico y cultural de Francia”. En cambio en México se expuso a Castañeda como una especie de “héroe que rescató uno de los bienes del país y lo devolvió a su pueblo”. Este acontecimiento además trajo consecuencias diplomáticas, pues durante nueve años los dos gobiernos tomaron posiciones inflexibles: la nación gala exigía la devolución del códice y el país latinoamericano, por diferentes motivos, no podía devolverlo. Comprensiblemente, México deseaba conservar el manuscrito, pero la manera en que lo había obtenido complicaba justificar su pretensión a nivel internacional. Esto, a pesar de que el códice fuera robado a los mexicanos mucho tiempo antes por un francés.

En el año de 1840, cuando Joseph Alexis Aubin, exprofesor de la Escuela Superior de París, decidió regresar a su país, engañó astutamente al personal de la aduana del estado de Veracruz y se llevó consigo una serie de códices.  Para despistar a los agentes migratorios, les arrancó páginas, les borró sellos y fechas e introdujo tal desorden en su cargamento que nunca pudo remediarlo. Pese a que ya existía una legislación para proteger el patrimonio nacional, pasó por muchos propietarios, hasta regresar de nuevo a México de la misma manera en que había salido: por un robo.


craneo de moctezuma
Supuesto cráneo de Moctezuma, en poder de París


Una vez que llegó a Francia, Aubin registró el códice en su colección de antigüedades mexicanas bajo el nombre Tonalámatl Aubin, mismo que lleva hasta nuestros días. En 1889 Aubin vendió el códice a otro coleccionista, el señor Eugène Goupil, quien solicitó a su esposa que donara toda su colección al Estado francés después de su muerte, con la condición de mantenerla siempre completa. Así, mediante un decreto firmado en 1898, el entonces presidente, Félix Faure, aceptó la donación de Goupil.

Los casos de saqueo en México, desafortunadamente, han sido muchos y frecuentes. Entre los más significativos se encuentran los de sus códices, una especie de libros doblados en forma de acordeón, con el aspecto de un álbum de dibujos lleno de figuras y símbolos que constituyen parte importante de la memoria del pasado prehispánico de la nación. De hecho, quince códices mexicanos se encuentran en París, tres en Madrid, cinco en la biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford, cuatro en la del Vaticano, tres en Viena, dos en Florencia; y las bibliotecas públicas de Liverpool, Dresde, Bolonia, Nueva York, Berlín, Nueva Orleans y Basilea poseen uno.

El saqueo del patrimonio cultural y arqueológico continúa siendo una realidad en México, por lo que es necesario replantear políticas culturales que contemplen la actualización de la leyes en torno a su protección.


Referencias

La Jornada
El País
El Universal
Revista Proceso
Biblioteca Digital Mundial
Revista de la Universidad Nacional Autónoma de México
Revista del Instituto de Investigaciones Filológicas UNAM

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La historia es la ciencia que estudia el pasado y, por ende, el presente y el futuro. Para ello desentierra los secretos de civilizaciones que pisaron la tierra antes que las actuales y las figuras que marcaron los cambios de todo un pueblo. México es un nutrido cúmulo de valores históricos, los cuales incluso pudieron estar bajo el agua durante 5 años.


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