La mujer que se hizo famosa por hacer sangrar los tímpanos del público
Historia

La mujer que se hizo famosa por hacer sangrar los tímpanos del público

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Por: Griselda Sulbaran

6 de febrero, 2017

Historia La mujer que se hizo famosa por hacer sangrar los tímpanos del público
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Por: Griselda Sulbaran

6 de febrero, 2017



El mundo de la música es extraño. Mientas algunas cantantes nos han enseñado, mediante la pureza y la gloria de su voz, que es posible morir de amor, otras nos han legado algo completamente distinto. Si te gustan las historias de cuando el mundo era todo glamour vintage en blanco y negro con un toque de decadente elegancia, ésta va a fascinarte. Seas o no seguidor del elitesco arte de la ópera, encontrarás que la peculiaridad de este personaje trasciende toda clase social y gusto ligado a ella.

En realidad se trata de una exageración. No hay registros de que Florence Foster Jenkins, quien fuera catalogada como la peor soprano del mundo, haya hecho sangrar los tímpanos a nadie. Aunque basta escucharla para entender de dónde podría surgir el mito.





Florence Foster nació en Pensilvania, Estados Unidos, en 1868. Durante su infancia recibió lecciones de música, lo que despertó su sueño de viajar a Europa para continuar sus estudios y perseguir una carrera como intérprete, pero su padre se opuso, por lo que la futura soprano huyó hasta Filadelfia con Frank Thornton Jenkins, de quien posteriormente tomaría su apellido. Al morir su padre, un hombre acaudalado, heredó el dinero suficiente para fundar y financiar el Verdi Club, con lo que dio comienzo a su carrera musical. Tomó clases de canto y empezó a ofrecer recitales a partir de 1912.

No hace falta ser un crítico de música para darse cuenta de que Jenkins tenía muy poco sentido del oído, el ritmo y a duras penas podía alcanzar una nota, mucho menos mantenerla, por lo que su acompañante solía hacer algunos arreglos y así compensar sus variaciones de tempo, después de todo no era más que una soprano amateur con escaso entrenamiento técnico. Pero si bien es cierto que podía atormentar a quien la escuchaba, se hizo notoriamente famosa. El público la aclamaba por lo divertido y excéntrico de su acto, más que por su habilidad. A eso hay que sumarle las crueles críticas que recibía en los periódicos, que al parecer generaban más curiosidad y significaban un favor importante para llenar las salas donde daba sus presentaciones. Durante mucho tiempo se conservaron sólo fotos y grabaciones, aunque se conocía de una grabación que ella misma había mandado a realizar, la cual había desaparecido, hasta que en 2006 el material extraviado fue a parar en manos de un coleccionista que lo dio a conocer tiempo después.





Jenkins estaba convencida de que poseía un gran talento musical y se creía a la altura de las sopranos con más renombre de la época, así que respondía a las críticas con humor e ironía. Durante sus recitales usaba elaborados disfraces con plumas, lentejuelas o alas que ella misma diseñaba, e interpretaba estándares operísticos de Verdi, Mozart y Strauss, así como composiciones propias o de Cosmé McMoon, su acompañante, quien durante las presentaciones solía hacer muecas a su espalda para provocar la risa de los asistentes.


Florence Foster Jenkins



En la etapa final de su carrera se presentó poco y limitaba sus actuaciones a unas pocas al año para un público selecto que ella misma se encargaba de invitar, entre su exclusivo grupo de amigas. A sus 76 años complació a sus admiradores, quienes le solicitaban una oportunidad para verla cantar una vez más, y el 25 de octubre de 1944 cedió un concierto en el Carnegie Hall. Los boletos se agotaron semanas antes y Jenkins murió exactamente un mes después de la multitudinaria presentación. Muchos sostienen que el acto de Jenkins era un personaje creado para burlarse del público, pero lo cierto es que esta soprano, la peor del mundo según los críticos, percibió su carrera como una plena trayectoria artística.





En 2016 la ganadora del Oscar Meryl Streep le dio vida como personaje en la película Florence Foster Jenkins, basada en su vida y carrera musical. El filme fue dirigido por Stephen Frears y contó con el protagonismo de Hugh Grant como St. Clair Bayfield y Simon Helberg (Howard en The Big Bang Theory) como Cosmé McNoon.

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Mery Streep fue nominada al Oscar por vigésima vez gracias a su interpretación de Jenkins, pero hay otras películas que debes tomar en cuenta para no olvidar su talento.


Referencias: