El presidente que soportó un disparo en el pecho durante un discurso y nunca se detuvo

lunes, 8 de mayo de 2017 10:33

|Rodrigo Ayala

 


Un grueso manuscrito de 50 páginas salvó de la muerte a Theodore Roosevelt.

El 14 de octubre de 1912, en compañía de un grupo de colaboradores, Roosevelt se hallaba en Milwaukee para ofrecer un discurso. Tres años atrás había culminado su mandato presidencial (1901-1909) y la sociedad de los Estados Unidos estaba a disgusto con su sucesor: William Howard Taft. Por ello, el Partido Progresista decidió colocar de nueva cuenta a Theodore Roosevelt como candidato a la presidencia (cabe destacar que es el presidente más joven en toda la historia de los Estados Unidos: tenía 41 años cuando asumió el cargo). Las elecciones se llevarían a cabo en 1913.

theodore roosevelt retrato

Después de cenar con sus colaboradores, salió del Hotel Gilpatrick para dirigirse al sitio en el que ofrecería su discurso ante cientos de simpatizantes que anhelaban su regreso a la presidencia. Antes de abordar su automóvil, atendió a las decenas de personas que querían saludarlo y estrecharle la mano para desearle suerte y mostrarle todo su apoyo.

Entre ellos se hallaba un anarquista de oficio tabernero que no estaba de acuerdo ante la idea de ver a Roosevelt volver a la presidencia de su nación. Se acercó sigilosamente, logró penetrar entre la multitud y extrajo un arma de su chaleco. Era un revólver del calibre 32. Cuando estuvo lo suficientemente cerca del candidato a la presidencia, apuntó a su pecho y disparó.

theodore roosevelt discurso de pie

El ruido asustó a la multitud congregada, la cual se arrojó al suelo. Los colaboradores de Roosevelt se lanzaron contra el hombre que había disparado y lo arrojaron al suelo. Con unos cuantos golpes lo despojaron del arma y se lo llevaron detenido.  Mientras tanto, Theodore Roosevelt no acertaba a saber qué es lo que había ocurrido. No fue sino hasta que vio las hojas de su manuscrito cuando se dio cuenta de que estas estaban perforadas a la mitad con un agujero del tamaño de una bala. 

theodore roosevelt manuscrito

Es sabido que era un experto cazador y anatomista. Por ello, al darse cuenta de que no tosía sangre supo que la bala no había perforado sus pulmones. Ni la sangre que manchaba su camisa lo detuvo: fiel a su misión que lo había llevado hasta Milwaukee, se negó a que un médico lo revisara y obligó a sus colaboradores a trasladarlo hasta el lugar donde tenía que ofrecer su discurso.

Cuando arribó al lugar, algunas personas se mostraban preocupadas por el estado de salud del candidato, pues sabían lo que había ocurrido. Sin embargo, al verlo resuelto a salir adelante, lo ovacionaron y sintieron una inmensa admiración por él. 

theodore roosevelt discurso

Durante su discurso, Roosevelt dijo:

«Amigos, voy a pedirles que sean lo más silenciosos posible. No sé si ustedes saben que he sido herido, pero se necesita más que eso para matar a un alce. Afortunadamente, yo tenía mi manuscrito, para que vean que les iba a pronunciar un discurso largo, y por ahí es por donde la bala atravesó y, probablemente, me salvó evitando que entrara en mi corazón. La bala está alojada en mí pecho, por eso no puedo hacer un discurso muy largo, pero voy a tratar de hacerlo lo mejor posible»

Culminado el discurso, que duró cerca de una hora, Roosevelt no pudo más y cayó al suelo. Estaba perdiendo sangre. Rápidamente fue trasladado a un hospital. En él, los médicos determinaron que sería muy delicado para su salud extraerla la bala y decidieron dejarla ahí. Este objeto permaneció en el interior de su cuerpo hasta su muerte en 1919, a los 60 años de edad, a causa de una trombosis coronaria.

theodore roosevelt periodico

John Schrank era el nombre del sujeto que atentó contra la vida del candidato a la presidencia de los Estados Unidos. Cuando fue cuestionado acerca de su acto, mencionó: "Cualquier hombre que busca un tercer mandato debería ser fusilado".

Roosevelt se caracterizó por ser un tipo duro: padeció asma en la niñez, pero logró salir adelante y se aficionó al boxeo durante la Universidad. Tras la muerte de su primera esposa y su madre, se retiró durante dos años a Dakota para vivir una vida de vaquero, situación que lo hizo madurar.

theodore roosevelt safari

**

Sigue descubriendo las fascinantes y oscuras vidas de grandes personajes de la historia: Margaret Thatcher: la mujer más odiada en la historia de Inglaterra y psicoanálisis, paganismo y orgías: lo que no sabías de Carl Jung.

*
Referencias

Excélsior
The White House
 History


REFERENCIAS:
Rodrigo Ayala

Rodrigo Ayala


  COMENTARIOS