La extraña teoría de que los vikingos llegaron a Chichén Itzá y ayudaron a los mayas
Historia

La extraña teoría de que los vikingos llegaron a Chichén Itzá y ayudaron a los mayas

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Por: Alejandro I. López

6 de abril, 2019

Historia La extraña teoría de que los vikingos llegaron a Chichén Itzá y ayudaron a los mayas
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Por: Alejandro I. López

6 de abril, 2019

Por más fascinante que pueda resultar esta idea, lo cierto es que no existen evidencias históricas para asegurar que hubo un encuentro entre mayas y vikingos.


La serpiente emplumada fue una divinidad conocida por la mayoría de las culturas prehispánicas que se establecieron en el territorio de lo que actualmente es México: lo mismo fue adorada por los toltecas en el Golfo, que por los mexicas en el Valle de México y por los mayas en la península de Yucatán y Centroamérica.

Entre todos los misterios que aún quedan por revelar de las culturas prehispánicas, la inspiración y el genio de los mayas es uno de los más fascinantes, tanto para especialistas como para viajeros y público en general. A partir de sus profundos conocimientos sobre arquitectura y astronomía se han creado distintos mitos a lo largo de la historia con la intención de explicarlos.

Uno de ellos es el que asegura que esta cultura tuvo un encuentro con navegantes vikingos, exactamente en la ciudad de Chichén Itzá, cerca del año 900 de nuestra era. No existe evidencia algunas para creer que existió un encuentro entre los navegantes vikingos y los mayas; sin embargo, distintos personajes han abanderado esta teoría sin fundamentos, sumando al desconocimiento y la ignorancia respecto a los antiguos pobladores mayas.

La extraña teoría de que los vikingos llegaron a Chichén Itzá y ayudaron a los mayas 1

El origen de esta disparatada teoría se remonta a finales del siglo XIX, cuando el historiador Manuel Orozco y Berra propuso que el culto a Quetzalcóatl había nacido a raíz de la llegada de un hombre que vino del otro lado del mar. Después de arrojar distintas conjeturas, Orozco y Berra concluye que aquél hombre se trataba de un misionero islandés:

«De esta verdad sacamos, que Quetzalcóatl es un misionero islandés. Se nos dirá, que esto no pasa de una suposición; concedemos; pero el supuesto presenta tanta congruencia en su abono que no parecerá descabellado admitirle ni defenderle». 

La extraña teoría de que los vikingos llegaron a Chichén Itzá y ayudaron a los mayas 2

En realidad, la suposición de Orozco y Berra parte de una versión aún más exótica y popular durante la Colonia que afirmaba, Quetzalcóatl había sido un misionero cristiano, comúnmente identificado con la figura del apóstol Tomás. El argumento lógico detrás de esta teoría resulta sencillo: los mayas habían sido enseñados por un visitante lejano que les mostró las artes y las ciencias, además de la religión cristiana:

«Vestían traje diverso, trayendo Quetzalcóatl sembrada la túnica de cruces; los escandinavos de aquellas épocas eran católicos. Descubre el jefe su carácter sacerdotal en su vida casta y abstinente, en su amor a la paz, en las virtudes y costumbres que se le atribuyen. Sus predicaciones están en consonancia con su origen y carácter religioso; introduce el culto de la cruz, doctrinas y prácticas, que aunque ya desfiguradas, dejan reconocer la filiación cristiana». 

Aunque se trató de hipótesis frecuentemente aludidas por historiadores y cronistas en el México novohispano , hoy sabemos que no existe indicio alguno de que los vikingos hayan tenido algún encuentro con los antiguos mayas.

En palabras de Eduardo Matos Moctezuma en el artículo “Quetzalcóatl ¿blanco y de ojos azules?” publicado en Arqueología Mexicana:

 «Los frailes del XVI trataron de encontrar justificación a la presencia de miles de indígenas a lo largo y ancho de Mesoamérica, hecho que los llevó a buscar una explicación en lo que para ellos era la palabra de Dios: la Biblia. Basados en relatos indígenas y adaptándolos a los pasajes bíblicos, van armando una figura que satisface sus creencias pero totalmente irreal».