La curiosa historia del primer samurái africano que pocos conocen

La curiosa historia del primer samurái africano que pocos conocen

Por: Abril Palomino -

Existió un personaje africano en la historia de Japón que llegó como esclavo y lucho hasta convertirse en un temible samurái. Incluso, era considerado como un dios.

En el siglo XVI, Japón estaba dividido internamente en provincias bajo el gobierno de varios señores feudales locales conocidos como daimyos y aislado del exterior debido a sus condiciones geográficas, hasta que varios exploradores europeos llegaron a las tierras orientales.La curiosa historia del primer samurái africano que pocos conocen 1Foto: Wikimedia CommonsLos portugueses fueron los primeros en llegar a Japón en 1580 y trajeron con ellos su idioma, religión y esclavos, algo muy común para esa época. Extraídos de sus países de origen en África y vendidos como esclavos a bordo de barcos portugueses, estos individuos siguieron a sus nuevos amos en sus viajes por todo el mundo. Uno de estos esclavos llevados a Japón finalmente subió de rango para convertirse en un samurái y alcanzar el puesto de mayor honor en su nuevo hogar, se trató de Yasuke, el samurai negro.

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Como suele ser el caso con los esclavos, se sabe poco sobre los orígenes de Yasuke, pudo haber sido de Mozambique o Sudán. Quizás este personaje viajo a finales del siglo XVI en compañía de un misionero jesuita llamado Alessandro Valignano, quien fue uno de los primeros europeos en llevar el cristianismo al oriente, junto con su compañero jesuita, Luis Frois, quien escribió un sinfín de cartas que proporcionan gran parte del relato escrito de la extraordinaria historia de Yasuke.La curiosa historia del primer samurái africano que pocos conocen 2Foto: Wikimedia CommonsYasuke fue probablemente uno de los primeros africanos jamás vistos en Japón, Frois cuenta cómo la aparición de Yasuke causó tanto revuelo entre las personas que derribaron la puerta de la residencia de los jesuitas sólo para echarle un vistazo y que varias personas murieron durante el alboroto que siguió. La noticia de este hombre exótico y oscuro llegó a los oídos de un daimyo que cambiaría todo el curso de la vida de Yasuke, Oda Nobunaga, quien tenía un gran interés en la cultura europea. En daimyo extendió su protección a los jesuitas y los ayudó a construir una iglesia en Kioto.

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Cuando se le describió Yasuke a Nobunaga, se mencionó que era un joven alto cuya fuerza superaba a la de diez hombres y que medía más de seis pies de altura. El daimyo estaba fascinado con el extranjero y estaba convencido de que la piel del africano debía haber sido teñida con tinta, algunos dicen que Nobunaga consideraba al esclavo prácticamente como un dios y aunque Yasuke solo podía hablar un poco de japonés, impresionó mucho a Lord Nobunaga, quien disfrutaba mucho las pláticas con él.

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Nobunaga llevó al antiguo esclavo a su servicio, otorgándole una suma fuerte de dinero, una casa y una katana. A partir de ese momento Yasuke siguió siendo un miembro importante de la comitiva del daimyo, sirviendo fielmente como un honorable samurai. Había pasado de ser una propiedad portuguesa a un miembro de la élite japonesa.La curiosa historia del primer samurái africano que pocos conocen 3Foto: Wikimedia CommonsLa historia de Nobunaga terminó abruptamente en 1582 cuando fue traicionado, Yasuke luchó valientemente defendiendo el castillo de su maestro. Finalmente, cuando Nobunaga herido vio que no había escapatoria, cometió seppuku, un ritual de suicidio, en lugar de enfrentar la rendición y el deshonor.

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Yasuke siguió luchando mucho después de que todo estaba perdido, pero irremediablemente, tuvo que entregar su espada a los hombres del enemigo. Como no era japonés, se salvó de la muerte y fue enviado de regreso a los jesuitas, con quienes supuestamente pasó el resto de sus días después de dejar su huella en la historia.

En portada: The Couch

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