13 libros que no son de historia pero que te ayudarán a comprenderla
Letras

13 libros que no son de historia pero que te ayudarán a comprenderla

Avatar of Roger Mesegue

Por: Roger Mesegue

4 de marzo, 2016

Letras 13 libros que no son de historia pero que te ayudarán a comprenderla
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Por: Roger Mesegue

4 de marzo, 2016


 

A lo largo de mi trayectoria como estudiante de Historia y Humanidades, me he topado -o rescatado del olvido- algunos títulos que me han resultado de gran ayuda cuando menos lo esperaba. Con el tiempo me he percatado de su utilidad, aunque las más de las veces son libros que pasan desapercibidos: ninguna bibliografía recomendada habla de ellos.  No son ni para gente de letras, ni para gente de ciencias; están en un maravilloso equilibrio y por ello,a veces nos pasan inadvertidos.

Por mucho que parezca que estos libros no serán útiles, entra en la dinámica de descubrir nuevas lecturas, temas y caminos que desconoces.

Valdrá la pena cada minuto que dediques a su lectura.

  libros sobre humanidades

El Príncipe, Elogio de la locura, Utopía, Breviario de los políticos

 No deben ser tomados como un manual de historia, ni por una fuente fidedigna al cien por cien; a veces no dicen ni pío sobre su tiempo.

  Comprender la historia no tiene que ver con ser un erudito, si no de analizar y comprender, recuerdo lo que alguna vez un profesor dijo: «No podéis ir pensando que solo sois historiadores; tenéis que comprender que sois humanistas», pero no sólo los historiadores deberíamos estar preocupados por estas cuestiones, en general, si nos todos ponemos un poco de empeño en ser un poco más "humanistas" podríamos avanzar hacia una dirección positiva.

 Con este tipo de libros, comprendes.

  libros sobre humanidades

La lógica de la investigación científica, de Karl Popper.

Si eres de los que crees que ciencias y letras son opuestas y no tienen nada que aprender las unas de las otras estás equivocado. Este libro sintetiza la base del pensamiento científico, el método de trabajo correcto para sustentar -o invalidar- cualquier teoría.

¿No lo ves claro? Aquí va un ejemplo. Hace poco una amiga me dejó echarle un vistazo a un trabajo que está haciendo: la reconstrucción de su ciudad en el siglo XVIII. Trabajo de archivo, planimetría, registro de documentación eclesiástica y notarial. En algún lugar desconocido, y según la tradición popular se sitúa un castillo, del que todos hablan, pero del que no hay rastro alguno por mucho que se busque. Finalmente encontró una memoria de intervención arqueológica reciente: en esta el director asegura haber encontrado el castillo, basándose en un único muro de unos tres metros de largo, por uno cincuenta de alto en el que hay tres aspilleras. De este hallazgo se concluye la existencia de un castillo del que, insisto, no hay ninguna mención escrita en ninguna parte.

Aquí entra Popper y La lógica de la investigación científica. Según explica el autor este razonamiento sobre el muro y el castillo es un error. Sería algo como: «Todo muro con aspilleras forma parte de un castillo». Y sabemos que no es así. El razonamiento correcto es «Todo castillo tiene muros con aspilleras, pero no todos los muros con aspilleras forman parte de un castillo».

libros históricos

Allegro ma non troppo, de Carlo Maria Cipolla.

Lo puedes leer a media mañana o media tarde y estar riendo durante días. El autor, historiador y economista, nos presenta dos pequeños ensayos; en el primero de ellos se luce con el mejor ejemplo de burla e ironía sobre los más alocados estudios y teorías sobre la Historia.

En El papel de las especias (y de la pimienta en particular) en el desarrollo económico de la Edad Media, Cipolla parodia distintos estudios basándose en el aspecto determinante que tuvo la pimienta en la Europa medieval, inventando relaciones causa-efecto mediante absurdos encadenamientos de ideas trasnochadas: la primera es el supuesto poder afrodisíaco de la pimienta que estimula el aumento de la población y, como efecto, las Cruzadas. Básicamente no deja títere sin cabeza; no para de abofetear -con humor y sutilidad- los peores ejemplos del mal pensamiento científico y crítico.

 
libros históricos

Historia virtual: ¿Qué hubiera pasado si…?, de Niall Ferguson y otros.

Bajo la premisa ¿qué hubiera pasado si…? varios especialistas en distintas épocas y áreas de la Historia se lanzaron a este experimento. Acuñaron el término historia contrafactual, alterna o virtual. Según Niall Ferguson, el editor de la obra, este método es válido como estudio de la Historia, aunque obviamente las críticas a este planteamiento se centran en considerar la historia contrafactual una ficción, literatura fantástica o ciencia ficción; solo un conjunto de especulaciones que distan de ser un estudio académico solvente.

En esta obra solo dos autores actúan con rigor: Santos Juliá Diaz y Michael Burleigh en sus respectivos trabajos ¿Qué hubiera pasado sin la rebelión militar de julio de 1936? y La Europa nazi: ¿Qué hubiera pasado si la Alemania nazi hubiera derrotado a la Unión Soviética?. Cuando hablo de rigor en estos artículos, me refiero a la documentación que usan ambos autores para tejer su relato; se basan en los planes y los proyectos de la República y el Tercer Reich de los que se tiene constancia y que, por circunstancias bien conocidas, no se llevaron a la práctica. En cambio el resto de los autores pasan  de este respaldo y se lanzan a la elaboración de relatos descabellados. 

Una cosa es hacer una trampa a la Historia, hilando un futuro que no existe, basándose en algo tangible y real y otra distinta es dejarse llevar por el entusiasmo y derrapar hasta en los tramos rectos, dando lugar a un relato absurdo. 

  libros históricos

Un mundo feliz, 1984, Fahrenheit 451, V de Vendetta, El hombre en el castillo…

Estos títulos, entre otros, son distopías. El término se basa en Utopía, de Tomás Moro, que significa «un buen lugar», un lugar imaginario e ideal; sin embargo aquí se retuerce hacia lo negativo, dando lugar a un sitio de pesadilla, algo indeseable y que ataca los defectos de una sociedad futura.

Esto sí es ficción. Y no se esconde ello; a diferencia de la ya mencionada Historia virtual, la distopía se deja llevar por una historia irreal para describir los estados políticos, las sociedades posibles y el mundo que algunos acontecimientos pueden hacer llegar. Su único punto real es basarse en una tendencia posible y llevarlo luego hacia un punto indeseable. No pretenden ser una profecía, ni una historia ficción segura estilo ¿Qué hubiera pasado si…?. Solo pretenden advertirnos de lo que puede llegar a suceder si ciertas tendencias no se frenan y consiguen establecerse. Quieren mostrarnos su visión sobre el peor de los mundos posibles.


libros históricos  

Historia de la incompetencia militar, de Geoffrey Regan.

Lo sé, demasiado específico. Pero ya he dicho que no pretendo meter en esta lista ningún manual de referencia. ¿Entonces? Es una joya de libro, está magistralmente escrito; se divide en dos partes: el planteamiento de qué es la incompetencia y un segundo apartado en el que muestra ejemplos prácticos. De cada caso aporta un ejemplo y lo contextualiza, desgrana cada uno de ellos y define cada causa de la incompetencia y su efecto. Además lo hace de manera que nos permite aplicar su método en cualquier otro aspecto que queramos analizar. En la segunda parte ahonda aún más y expone cada idea y cada movimiento, destacando dónde se encuentra el error.

Además de permitirnos usar esta herramienta, Regan sabe muy bien no solo escribir, sino comunicar. A priori el título puede intimidar pero sé de gente que poco o nada sabe de Historia -menos aún de historia militar- y que lo ha leído y comprendido sin perderse. Y es que Regan escribe con rigor y método para todos los públicos.


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Referencias: