5 poemas de Hilda Doolittle para entender la soledad y el amor

5 poemas de Hilda Doolittle para entender la soledad y el amor

Por: Abril Palomino -

Un 10 de septiembre de 1886, nació Hilda Doolittle, aquí una selección de poemas que cuestionan la sexualidad, la violencia y las relaciones desde una perspectiva femenina, firmados por H.D. Imagista, sobrenombre que le otorgó el escritor Ezra Pound.


Hilda Doolittle fue una poetisa y escritora estadounidense de finales del siglo XIX. Estudió letras clásicas griegas y sus primeros trabajos fueron publicados bajo el pseudónimo de Edith Gray, en su juventud conoció a Ezra Pound, quien siempre la alentó a desarrollar sus ideas literarias y firmarlas con las siglas H.D. Fue la primera mujer en ser galardonada con la medalla de la Academia Americana de las Artes y las Letras.

5 poemas de Hilda Doolittle para entender la soledad y el amor 1Foto: The vampires wife

Los misterios quedan

Los misterios quedan,

yo sigo el mismo

ciclo del tiempo de la siembra

y del sol y la lluvia;

como Démeter en la hierba,

multiplico,

renuevo y bendigo

como Baco en la viña,

sustento la ley,

abrazo los misterios verdaderos,

el primero de ellos

nombrar a los muertos, a los vivos;

soy el pan y el vino.

abrazo la ley,

Sustento los misterios verdaderos,

yo soy la viña,

y las ramas, vos

y vos.

Conoció a Ezra Pound en su juventud en Estados Unidos, incluso se comprometieron, pero el padre de Hilda nunca aprobó la relación y ella comenzó un noviazgo con un Frances Josepha Gregg, una estudiante de arte. Cuando fue a vivir a Londres se reencontró con Pound y este se mostró impresionado por los versos libres y simplificados de la autora.

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Leteo

Ni piel ni cuero ni vellón

             te cubrirán,

ni cortina de seda ni refugio 

de cedro hallarás sobre vos,

             Ni el pino

             Ni el abeto.

Ni la vista de la aliaga o del espino

             o del tejo de río,

Ni la fragancia del arbusto en flor,

ni la queja del tordo para despertarte,

             ni la del zorzal,

             ni la del pardillo.

Ni la palabra ni el contacto ni la visión

             del amante anhelarás

en la noche, sino esto:

el rodar de la marea entera que te cubra

             sin preguntas,

             sin besos.

En Europa se le comparo mucho con la poesía japonesa, sin embargo, su etilo esta mayormente influenciado por la lírica grecolatina, específicamente por los Poemas de Safo, que habían sido redescubiertos en aquella época.

5 poemas de Hilda Doolittle para entender la soledad y el amor 2

Azar

El azar dice:

ven aquí,

el azar dice:

¿resistirías

partir?

el azar dice:

amor,

no hemos amado

por casi un año,

¿resistirías

esta soledad?

yo no;

además de ti,

le temo

al viento,

al pájaro,

al mar,

a la ola,

a los lugares bajos

y al aire alto;

oigo

funestas amenazas

por todas partes;

me asusto

con el viento

en el sicomoro,

no puedo soportar

nada

más;

el azar dice:

querida,

estoy aquí,

¿no me quieres

más?

5 poemas de Hilda Doolittle para entender la soledad y el amor 3Foto: The Poetry Foundation

Hilda Doolittle dedicó mucha de su prosa a su atracción bisexual y relaciones poliamorosas, su obra fue retomada en los años 70, impulsada por el feminismo debido a todos los cuestionamientos que hacia H. D. a las relaciones convencionales y el amor patriarcal, muy adelantado a su época.

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Helena

Traducción: María Negroni y Sophie Black

Toda Grecia odia

     los ojos quietos en el rostro blanco, 

     el lustre que remeda a los olivos

     donde está de pie 

     y sus manos blancas.

     Toda Grecia denigra 

     el rostro macilento cuando ríe,

     odiándolo aún más profundamente 

     cuando se pone pálido y blanco,

     recordando encantamientos del pasado, 

     males del pasado.

     Grecia ve sin conmoverse, 

     la hija de Dios, nacida del amor,

     la hermosura de sus pies frescos 

     y las más suaves rodillas,

     podría incluso amarla 

     si tan sólo estuviera tendida,

     ceniza blanca entre cipreses fúnebres.

Las guerras marcaron su arte de manera definitiva. Doolittle vivió la Primera Guerra Mundial en Europa, como consecuencia de esto perdió a su hermano Gilbert en el frente y  su esposo en ese entonces, el escritor Richard Aldington, fue reclutado por el servicio militar y al volver padeció del Trastorno del Estrés Postraumatico, al grado de que H.D. lo desconocía y opto por divorciarse de el años más tarde. Por esto es conocida por sus poemas sobre la guerra y la violencia desde una perspectiva femenina con modelos de literatura clásica.

Las traviesas de viento

Más blanca 

que la corteza 

por la marea a la izquierda, 

se produce una picadura por la arena arrojada 

y las conchas rotas.

Ya no dormir 

en la prueba de viento 

nos despertamos y huyeron 

a través de la puerta de la ciudad.

noche

La luz pasa 

de canto a canto, 

de flor en flor- 

la hypaticas, ampliamente extendida 

bajo la luz 

crecer desmayo 

los pétalos alcanzan hacia el interior, 

las puntas azules se doblan 

hacia el corazón más azul 

y las flores se pierden.

Los cornejo-brotes siguen siendo blanco, 

pero las sombras dardo 

de las raíces- cornejo- 

pelos de punta negros desde la raíz hasta la raíz, 

cada hoja 

corta a otra hoja en la hierba, 

sombra sombra busca, 

entonces tanto la hoja 

y hoja de sombras se pierden.

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