Letras

A la muerte de mi general

Letras A la muerte de mi general

 

Al pie de la colina, con el orgullo rasgado,
a contracorriente,
se asomaba un hombre,
Un hombre blanco con cabellera sencilla,
Un hombre que nada traía y nada temía,
pues quería combatir un río
de temidas mañas que alejaban de la orilla.

 

Al otro lado le decía su compañía,
-¡Vení! ¿Has perdido los sesos?
Los niños se estresan, las mujeres replican.
-¡Se ha tirado al agua!- decían
que se devuelva a la orilla,
-¡Qué lo escupa el río!, ¡qué lo escupa!- decían.

 

Se asomaba, borboteaba el agua entre las piedras,
adelante se veía el peligro, el hilo de la muerte,
Se hundía y volvía a respirar,
Nada oía y nada temía, 

 

Preferible sería que me muera –pensaba.
La tierra duele y saberlo mata –pensaba.
La hoja llora y lloro con ella –lloraba.
El agua va, viene, deviene, nada quedaba.

 


Referencias: